16. Responsabilidad

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Fernando:

No puedo culparte de todo. Si bien es cierto que el que tú estuvieses cerca fue un factor importante para que tardase en definir mis sentimientos, no puedo fingir que no fue mi culpa el dejar escapar a la única persona que ha estado conmigo incondicionalmente.

Tampoco debería ser tan inmaduro para volcarme en reclamos hacia tí. Antes de que las cosas llegaran hasta este punto, tuvimos una linda amistad. Una en la que hubo apoyo, confidencias, risas y mucha diversión, pero sobre todo que estuvo llena de honestidad y empuje mutuo. Recuedo que siempre nos impulsábamos a ser mejores, competíamos sanamente y cuando nuestros puntos de vista no coincidían, solíamos tener divertidos diálogos en los que no había ganadores ni perdedores, solo amigos. Gracias por todo eso, por el aprendizaje que gané a través de mi convivencia contigo y también por la fuerza que me ayudaste a descubrir.

Decidí que voy a cambiar de método: voy a asumir lo que me toca del fiasco que es mi vida, cambiar lo que pueda y aceptar lo que no puedo cambiar. En resumen: voy a tomar mi felicidad en mis manos y, para lograrlo, debo dejar ir el enojo.

Gracias.

Adrián.

Aunque nunca lo sepasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora