Los buitres

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Drew

Cuando esos idiotas se dan la vuelta riéndose por lo que acaban de decir, yo sólo me contengo más. 

Ya se van, ya se van. Recuerda de dónde son y a quién tienes en el maletero.

¡Joder, Carrie!

Rápidamente abro la cajuela para saber cómo está y lo primero que siento es un fuerte empujón que de no ser por mi gran cuerpo, hubiera salido volando al suelo.

-¡¡Eres un idiota, como se te ocurre encerrarme ahí dentro!! - me grita histérica mientras intenta salir de la camioneta.

Me acerco para ayudarla pero se apresura a bajar para evitar que la toque. Bienvenida de nuevo, fierecilla.

-Trataba de esconderte de esos idiotas, no es buena idea que me vean con un chica como tú.- le digo mientras me cruzo de brazos y le vuelvo a dar un repaso por su pequeño cuerpo.

Hasta en pijama causa impacto esta niña.

Veo como frunce el ceño en mi dirección y me preparo para un reclamo o tal vez otro empujón, pero como siempre, me termina sorprendiendo.

Siento sus pequeños brazos alrededor de mi torso y su cabeza apoyada en mi pecho.

-Gracias por esconderme, debo admitir que me asuste en el momento que escuche sus voces. Sonaban como unos buitres alocados buscando una presa. - dice mientras voltea hacia la parte superior de la camioneta.

No puedo evitar reír ante su comparación con esos idiotas y las carroñeras aves. De algún modo, les queda a la perfección ese nombre. Ellos siempre buscan presas. Y por desgracia, de no haber sacado a Carrie a tiempo de la fiesta, ella hubiera sido la presa de los buitres esta noche.

-Bien pequeña fiera, hora de irnos.- me dirijo a la puerta de copiloto y se la abro para que entre. Pero como era de esperarse no se mueve de su lugar.

-Oye el que te agradezca por esconderme no quiere decir que si me voy a ir contigo.- cruza los brazos sobre su pecho.

-Ya fue una noche lo suficiente larga por ahora Carrie, por favor, no la hagas más pesada. Sólo quiero asegurarme de que estés en casa y ya me pueda largar a dormir.- le digo suspirando pesadamente. Realmente el tema de los buitres me dejó bastante tenso ya.

-Bien.- suspira con rendición y yo sonrío victorioso.- Pero me dejaras unas cuadras antes de mi casa, si no, no aceptaré.- finaliza mirándome a los ojos.

- Sí como digas,sólo sube.- digo riendo.

Y al fin en toda la noche, la tengo segura.

Por ahora.




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