84. Secretos

729 100 13
                                    

Ryou: ¿Ya llegamos?

Ren: No.

Kaito: ¿Ya llegamos?

Ren: ¡No!

Shiori: ¿Ya llegamos?

Ren: ¡Qué no llegamos! - les gritó ya sin poder soportarlo más - Han estado diciendo lo mismo desde hace quince minutos ¿No se cansan?

Ryou/Kaito/Shiori: No.. - le respondieron con simpleza.

Ren: Olvídenlo.. vayamos a ese lugar, estaremos un poco más seguros - dijo viendo como había una bosque a lo lejos.

Ryou: Encontrar un bosque así de la nada realmente es raro, todavía no me acostumbro a estas cosas.

Ren: Cállate y camina.

A pesar de que dijo eso, él agarró la cabeza del pelinegro, lo levantó y lo arrojó al bosque para sorpresa de los otros dos mientras escuchaban como el pelinegro lo maldecía por eso.

Ren: Me siento mucho mejor ahora.

Shiori/Kaito: (¿Acaso lo hizo solo por que lo molestamos?) - pensaron con un poco de sudor.

Ren: ¿Necesitan ayuda para caminar? - les preguntó con una sonrisa causándole un escalofrío.

Al instante ambos empezaron a caminar rápido hacia ese bosque en el cual se veía a Ryou en el límite gritando siendo que apenas se le escuchaba.

Luego de adentrarse en el bosque hicieron una fogata y cocinaban partes de demonios salvajes que mataron antes. Para su fortuna, la carne de los demonios no era peligrosa, más bien era lo contrario, era muy deliciosa, así que comieron hasta saciarse y una vez echo eso Ryou les dio a todos sus camas de acampar que por extraño que seguía siendo, el infierno tenía exactamente lo que los humanos usan para ir a acampar a la intemperie.

Luego de estar en el bosque por unas horas había llegado la noche por lo que después de un rato se acostaron alrededor de la fogata que seguía ardiendo y el único que seguía dormido de los cuatro era Ryou quien veía la fogata fijamente y presenciaba los sonidos de la madera quemándose y partiéndose.

En el momento en que una de las maderas se partió el fuego se hizo un poco más alto y para Ryou, la forma en que lo hizo le recordó a cuando se encontraron con Kray y de como contrarrestaba a Ren como si nada.

Sin perder la vista del fuego salió de la bolsa de dormir y con cuidado se alejó del lugar sin desertar a nadie.

Ryou: (Esta noche lo lograré) - afirmó con confianza viendo sus manos.

Al día siguiente cuando ya se preparaban para seguir vieron al peliazul tocando el suelo.

Ren: Hay una huella que se dirige al interior del bosque, puede que sea Arioch pero puede que sea otra cosa ¿Qué hacemos?

Kaito: No tenemos otra pista así que solo debemos seguir la dirección de la huella - dijo soltando un bostezo.

Ren: Bien entonces esperemos encontrarlo pronto, me estoy cansando de ir de un lado a otro a buscar a alguien.

Shiori: Lo dice el que busca a su hermano desde hace más de 300 años - dijo causando risa en los dos pelinegros.

Siguieron con la búsqueda de Arioch y en el camino encontraron una prueba clara de que lo estaban siguiendo. Tuvieron que pasar unas cuantas noches en ese bosque que por suerte tenía frutas en algunos árboles y también unos animales demonios los cuales sufrieron la muerte para ser comidos.

Y en cada una de las noches nadie se daba cuenta de que cuando todos, o casi todos dormían, Ryou se levantaba y se adentraba en el oscuro bosque. Pero ese comportamiento no era nada reciente, desde hace un buen tiempo que al ver que todos dormían se alejaba bastante con tal de lograr algo que mantenía en secreto.

La Oscuridad Interior: El ResurgirDonde viven las historias. Descúbrelo ahora