capitulo 13: surprise

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Jennie POV


06:43 A.M

Llamaron de la prisión. Querían dejar a Lisa en libertad ahora, ya que debía regresar a su celda y había tenido algún tipo de encuentro con otra reclusa. 

Aparentemente la fotógrafa no entendía el concepto de mantener un perfil bajo. 

Tomé lo primero que encontré sin tener la oportunidad de ducharme, bajé y puse mi vehículo en marcha. 

Llegué luego de media hora, apenas estaba amaneciendo y el paisaje delante mío no era el más bonito. 

Cuando ingresé al desgastado edificio me realizaron un escaneo simple. 

Creo que mi empresa tiene mayor seguridad que este lugar. 

– Señorita, ¿qué desea? 

– Buen día, mi um... esposa salió en libertad hace al menos una hora

– Manoban, ¿verdad? -preguntó la secretaria- 

Asentí 

– El primer pasillo a la izquierda 

– ¿eso es todo? -pregunté confundida-

La mujer me miró y asintió 

– Bien -dije disgustada-

Caminé hacia el lugar indicado. Una oficial se encontraba de pie frente a la puerta. 

– Disculpe -dije-

Intenté tomar la perilla pero la mujer me detuvo. 

– ¿Quién es usted? -pregunto-

– Mi mujer está allí 

Aparentemente el cepillo dental y ella tuvieron una pelea

– ¿usted es la esposa de Manoban? 

– Soy yo 

Ella hizo una mueca de desagrado y abrió el paso. 

Al ingresar me encontré a Lisa. 

Ella estaba recostada en una de las paredes, traía una gorra negra que me impedía ver su rostro y su ropa estaba rota en algunos lugares. 

– No puedo dejarte sola ni un segundo señorita -hablé-

Lisa levantó su vista lentamente y clavó sus ojos en los míos. 

Tenía una de sus cejas cortadas y una de las mejillas algo sonrojada, sin embargo, sonrió al verme. 

Se puso de pie y me acerqué a ella. 

La tomé y envolví entre mis brazos. 

– ¿podemos ir a casa? -habló suavemente- 

Asentí y giré para salir de la habitación pero ella tomó mi mano y me pegó a su cuerpo, me sostuvo por la cintura y dejó besos a lo largo de mi rostro. 

– yo... te extrañé de verdad -dijo tímida-

Sonreí y pase mis brazos por su cuello. 

– Yo igual 

Mordí mi labio pensando si debía besarla o no. 

– Espera -dijo ella- no me beses ahora. 

me soltó y salió de la habitación. 

Una vez que estuvimos juntas, tomó mi rostro y dejó un beso corto y dulce en mis labios. 

4 MONTHSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora