-Cancel my subscription, I don't need your issues yeah...- sonaba Told you so, mi canción favorita, era la alarma de mi móvil
Abrí los ojos, no sin dificultad y lo primero que hice fue apagar la alarma, no había sonido más molesto. Salí de la cama y me fui a la ducha.
Al salir me tocaba lo de siempre, desenredar mi pelo, era castaño oscuro y rizado. Pero no un rizo definido, sino unas ondas que me atormentaban cada vez que me peinaba.
Hoy tenía un nudo en la parte de atrás que con el pelo húmedo era muy difícil de quitar. Maldije por lo bajo.
Media hora después, había acabado de secarme el pelo y me iba a maquillar un poco, siempre me había gustado mucho.
Desde pequeña me gustaba coger el maquillaje a mi madre así que cuando tuve oportunidad de tener el mío propio se convirtió en una costumbre ponerse delante del espejo.
Aunque últimamente no me había preocupado mucho con ello, hoy me apetecía. No iba a dejar que nadie hiciese que dejara de hacer lo que me gustaba.
Me puse lápiz de ojos azul, resaltaba mis ojos color avellana oscuro y me encantaba el efecto. Máscara de pestañas y listo.
Bajé las escaleras y fui a la cocina.
-¡Buenos días!- Saludé a mis padres y a Victoria, nuestra asistenta
-Hola Jo- dijeron mis padres al unísono
Mi madre me sonrió, estrechando sus ojos color verde. Siempre me habían encantado, una pena que yo hubiese heredado el color avellana de los de mi padre.
En lo que sí nos parecíamos mi madre y yo era en el pelo. Aunque ella siempre lo llevaba liso, se había hecho un alisado permanente. Yo nunca me había atrevido a hacerlo porque aunque no me encantase mi pelo, sabía que después de esos tratamientos las ondas se perdían bastante y no volvían a estar iguales.
-Hola cariño-me dijo Victoria, llevaba trabajando para nosotros desde que tenía uso de razón y la teníamos mucho aprecio, además era muy amiga de mi madre
Ella era guapísima, ojos verdes y pelo castaño claro casi rubio. La vida no había sido perfecta para ella pero salía adelante con una sonrisa permanente en su cara. Siempre se lo decía, y todas las veces me respondía lo mismo, que la vida puede ser una auténtica cabrona pero que las cosas solo cambian si tú pones de tu parte.
Cogí el móvil y entré a instagram, necesitaba enterarme de la vida de la gente, lo sé soy un poco cotilla.
Fui al baño a lavarme los dientes.
-Siri- esperé a que se encendiera mi Iphone- ¿Qué tiempo hace en Santa Monica?
No sabía que iba a hacer si algún día Siri desaparecía, había 17 grados así que cogí una chaqueta fina. Últimamente hacía bastante frío teniendo en cuenta que estábamos a finales de curso y casi verano.
Al salir por la puerta vi a Jess, mi mejor amiga, en su escarabajo plateado. Siempre quiso un coche como el de la Barbie y cuando hizo 16 suplicó a sus padres para que se lo compraran, lo único que no consiguió fue el color rosa.
- El proximo fin de semana nos han invitado a la fiesta de Veronica, sus padres se van a Portland y tiene la casa para ella sola - dijo Jess y arrancó el coche, la noté un poco rara
-¿Te pasa algo?- dije mirándola de lado
- ¿A mí? Que va-soltó una carcajada- Solo que me tienes que maquillar
Se arregló su flequillo rubio y se pasó los dedos por su delineado negro, afilandolo más de lo que estaba. La verdad que ese maquillaje le destacaba sus ojos verdes y le quedaba genial.
- Tia ya sabes que si te maquillo llegamos tarde - dije riéndome recordando como tuvimos que correr la ultima vez.
- Pues te quedas a cenar en mi casa y empezamos antes
- Si convences a mis padres...- dije con retintín, las dos sabíamos que me iban a dejar, nuestros padres se conocían de toda la vida
- Sabes que si te van a dejar no pongas excusas - me conocía demasiado bien, tantos años siendo amigas tenían que servir para algo.
Llegamos a nuestro instituto, era privado y muy lujoso, solo se lo podían permitir las personas de "Las Urbanizaciones" aunque a veces daban unas becas para gente menos pudiente.
Me acordé de una cosa, mis anuncios para hacer de niñera. Desde hacía un tiempo mis padres me habían cortado el suministro de dinero ilimitado, tenía una cantidad limitada para gastar todos los meses, y esa cantidad distaba mucho de ser lo que yo gastaba en 30 días. Me dije a mi misma que hoy lo hacía sino sería muy tarde y las niñeras de verano ya estarían contratadas.
Llegaba a clase cuando me crucé con Garrett, mi exnovio, sí mi exnovio. ¿Por qué? Me puso los cuernos, ¿Y lo peor? Que le perdoné no una sino dos veces. Esas veces quedó en secreto, pero él volvió a hacerlo. La jugada le salió mal porque una chica menor que yo, lo vio con una chica de Las Torres y me lo contó todo. Yo lo pasé muy mal pero no podía seguir estando con alguien a quien le importaba tan poco y pensaba que lo iba a perdonar infinitas veces. Así que lo dejé y él seguía intentando hablar conmigo como si nada hubiese pasado, incluso a veces parecía que quería volver a estar conmigo. Éramos una pareja conocida así que se enteró más gente de la que me hubiera gustado.
Iba vestido con la sudadera del equipo de hockey y unos vaqueros. Al verme se acercó.
-Hola Jo- dijo amablemente- He pensado que podríamos ir...
-¿Que podemos qué Garrett?- le dije cortándole- Quedar como antes y olvidar el daño que me has hecho- estaba empezando a subir la voz y necesitaba calmarme- mira tio vete a la mierda. Sabes que no vamos a volver, así que sigue con tu vida
Yo lo había querido mucho, pero no podía seguir humillándome así, tenía algo de amor propio, aunque hubiese parecido que no en el pasado. Además cuando lo dejamos supe que él había estado riéndose con sus amigos de las cosas que habíamos hecho. Lo exageró todo.
- Jo fueron errores no significaron nada para mi - dijo
Le podría preguntar porque hizo algo de tan mal gusto con sus amigos pero nuestra relación estaba rota y no había nada para arreglarla.
- ¿Tres veces? Te creía más listo como para equivocarte tantas veces con lo mismo- no lo dejé hablar y dije- Habértelo pensado antes
Lo deje con la palabra en la boca y me fui al aula de biología, gracias a este encontronazo llegaba tarde.
Cuando llegue a clase, Jess me vio con mala cara, me conocía muy bien y sabía porque estaba así.
-¿Estas bien?- Preguntó y yo asentí
-¿Que ha hecho ahora?- me dijo mientras íbamos a nuestros sitios.
-Me ha pedido perdón, enserio cuando se va a cansar de arrastrarse. No parecía que le importase tanto cuando se iba follando a todo lo que se menea- dije apoyando la cabeza en su hombro
-Menudo gilipollas- sonreí, a Jess y a mí no nos importaba decir palabras así en el instituto, cosa que a las otras chicas les parecía "poco femenino"
-Tu me tienes que contar algo ¿no?- dije con una sonrisa pícara
-Shh que entra el profesor- dijo sonriendo
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En la multimedia esta la cancion Told you so
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Contra Nuestras Reglas
RomanceJosephine es una chica que pertenece a la clase alta de Santa Monica. Va a un buen instituto, tiene buenos amigos y estaba con un novio que parecia el amor de su vida, hasta que le fue infiel. Quiere pasar un buen verano trabajando, festejando y fo...
