— Hola papá, ¿Tienes cinco minutos?— se pasó la mano por la cara
— Sí hija pasa
— Voy a ir a la Universidad de Nueva York— solté de golpe
— ¿Qué?
— Que voy a ir...
— No si te he entendido ¿Ya te has decidido?
— Sí
— ¿Estás segura? Nueva York está muy lejos— estaba hablando conmigo pero tenía la mente en otro sitio
— Sí, ya he hablado con el decano y me ha hecho un sitio— dije— Solo nos queda buscar un piso para vivir aunque me ha recomendado el decano que me apunté a las listas de espera de las residencias, siempre a suele quitar gente
— Llamaré a un amigo para eso, seguro que me encuentra un buen piso para tí, no hace falta que estés en una residencia— estaba desconcentrado
— Oye ¿Te pasa algo?
— No te lo he querido contar porque sé que ya no estás con Ethan, me lo contó tu madre. Que por cierto, me parece que estás siendo demasiado dura con ella. No tiene la culpa de que lo dejáseis. Bueno el caso, que el otro día le dió una paliza a Garrett. El chico que pasó la foto
Joder, me tapé la boca con la mano. Ethan había ido a por Garrett. No me daba ninguna pena, se lo merecía. Pero aunque quisiese pensar lo mismo de Ethan, no podía. No se había puesto en contacto conmigo, seguía creyendo que yo le había puesto los cuernos.
Por otra parte, ¿Cómo se atrevía mi madre a decirle a mí padre que lo había dejado con Ethan y además no decir que ella había tenido la culpa? No quería darle un disgusto a mí padre, por eso no lo había dicho nada, pero mi madre se estaba ganando a pulso que lo hiciera.
— Casi lo deja en el hospital, por lo que ha interpuesto una denuncia contra Ethan. Victoria me ha llamado preocupada, si sigue adelante no podrá dar clases en ningún sitio. Bastante me costó que pudiese entrar a hacer derecho con los anteriores, ahora sería imposible— mí padre seguía hablando— Así que actuaré como su abogado, iré a negociar con el hijo del demonio ese y miraré qué puedo hacer
Ethan no podría dar clase e indirectamente era culpa mía. Garrett había querido joderme a mí con él.
— Joder
— Eso joder
Hice algo inesperado para salvar a Ethan.
— ¿Papá?— dije yo abriendo la puerta— si Garrett no quiere quitar la denuncia, dile que yo quitaré la mía si él lo hace
— Jo no creo que...
— Papá, estoy segura. Decidido— al fin y al cabo seguía queriendo a Ethan, aunque no lo admitiría en voz alta
— Si es lo que tú quieres, no te voy a obligar
— Gracias papá
(...)
Había pasado una semana desde mi ruptura con Ethan, mí padre todavía no había ido a ver a Garrett y Victoria no me sacaba el tema de su hijo cuando hablábamos. Era delicado. Yo no estaba en mí mejor momento, pero lo llevaba mucho mejor que los primeros días. Aunque si pensaba en ello me ponía a llorar como una magdalena.
Me llegó una llamada de mí padre.
— ¿Si?
— Jo, ya tienes piso para ir a Nueva York. Te paso unas fotos a ver qué te parece, le tenemos que dar una respuesta mañana
¿Ya tenía piso? Mi aventura en Nueva York se estaba haciendo cada vez más real. Había enviado la solicitud hacía unos días y ya tenía la confirmación, había sido admitida.
— ¡Eso es genial! Ahora te llamo, voy a ver las fotos
El piso, más bien el loft, tenía una sala abierta con un gran ventanal con vistas al Empire State. Había dos puertas a los lados y una cocina con una isla en frente. Una de las puertas pertenecía a un baño pequeño pero muy mono y la otra a una habitación, está en cambio de muy grande y espaciosa. Era perfecto, me encantaba. Llamé a mí padre.
— Papá, di que sí ¡Ya!
— Entonces ¿Te gusta?
— ¿Pero que pregunta es esa? ¡Me encanta!
— Me alegro, ahora llamo al dueño
— Perfecto
Todo iba sobre ruedas, esos momentos hacían que me olvidase del resto. Dejaría a Jess y a mí padre aquí, y aunque no quisiese admitirlo, también echaría de menos a Ethan.
No podía seguir así, él había decidido cortar la relación porque no confiaba en mí. Mejor que lo hubiese hecho ahora y no cuando las cosas fuesen más serias. Si no confiaba en mí ahora, no lo haría nunca y eso no podría salir bien.
Esa era la mentira que me decía para no llorar cada noche por lo que fuimos y lo que no podríamos ser. Tenía que pasar página. E irme a Nueva York era un paso en esa dirección.
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Contra Nuestras Reglas
RomanceJosephine es una chica que pertenece a la clase alta de Santa Monica. Va a un buen instituto, tiene buenos amigos y estaba con un novio que parecia el amor de su vida, hasta que le fue infiel. Quiere pasar un buen verano trabajando, festejando y fo...
