Segunda salida

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Sus manos se complementaban a gusto y disgusto, ninguno de los dos recordaba el momento exacto en el que unieron ambas palmas y comenzaron a seguirse como una pareja de pubertos. Poco importaba pues la comodidad se sentía como un abrazo cálido y agradable.

Jeon estaba a gusto, sintiendo la suave y delicada mano del mayor jugar con sus dedos mientras caminaban sin rumbo fijo. Disfrutando un silencio cómodo, esos donde te deleitas con la simple compañía que te ofrecen y no hay apremio por llenar el ambiente con palabras vacías.

Ni que fuera Naruto para requerir tanto relleno.

Podría pasarse una eternidad degustando su tacto pero sabía que estaban ahí porque tenía un problema y no por el placer de convivir. De alguna manera, recordarlo le escoció la piel, pero estaba consciente de su responsabilidad.

—Entonces, Jimin— rompió el silencio para situarse en el contexto —. Por favor cuéntame bien cuál es el problema, ¿cómo te puedo ayudar?

El mayor se congeló y un sonrojo le pintó las mejillas carmesí, a la expectativa de su reacción. Primero porque quizás lo que pedían era muy intenso y segundo porque recordaba que los carteles lo habían hecho ver más desesperado de lo que estaba.

—Creo que quedó bastante claro con las hojas que pegó Hoseok en el casillero— su voz era firme, aunque estaba demasiado nervioso por ello.

—Ya bueno, entiendo que la convocatoria era para ver quién podría "acostarse" contigo sin dormirse— estableció el menor de los dos —, pero es que no lo entiendo porque con todo respeto, no creo que alguien se duerma teniendo la oportunidad de estar con semejante belleza... Por eso me gustaría que me expliques para que hagamos una especie de diagnóstico y sea más sencillo en entender cómo se puede solucionar. Pero antes de eso quiero preguntarte algo Jimin, ¿eres virgen? ¿o
comenzó después de alguna experiencia traumática?

Jungkook estaba hablando como su terapeuta, y aunque daba un poco de gracia sin quererlo, Jimin sentía que estaba tocando su intimidad mucho más allá que simplemente intentando darle un revolcón. Se estaba interesando por su problema con sinceridad.

—Mhm, verás... Yo soy virgen— murmuro, con pesar, como si ello le molestara —, llevo un año intentando dejar de serlo, he intentado muchísimas veces pero siempre me pasa lo mismo. Justo cuando estoy a punto de empezar lo bueno, mis parejas caen en un sueño profundo a morir. Me da vergüenza y un poco de rabia.

Informó escondiendo su rostro entre los gruesos mechones de cabello.

—¿Por qué tienes tanta prisa? — preguntó con genuino interés, es solo que no comprendía la razón de su acelerado actuar —, aún eres pequeño puedes pensar que soy anticuado, pero tener sexo con alguien nunca es simplemente el acto carnal Jimin. Incluso si esa persona no te interesa, el sexo abre una conexión con la que comparten su energía y se contaminan por ambos lados. ¿De qué sirve poder hacerlo con muchas personas entonces? Si te van a dejar pequeños fragmentos de sus problemas que con el tiempo lastimarán tu alma.

Jeon no estaba seguro de continuar expresando su opinión porque probablemente sonaba como una señora amargada, pero al mirar a Jimin escondiendo un puchero se dio cuenta que era justo y necesario.

—Jimin-shi— hizo que lo mirara —, entiendo que deseas experimentar y divertirte, pero mereces mucho más que eso. Mereces que no te follen simplemente, sino que te acaricien el alma y esa conexión se aproveche para hacerte sentir cuánto importas, cuán valioso es tu cuerpo como templo de placer inagotable. Mereces que, al menos en tu primera vez, te valoren por lo indudablemente maravilloso que eres. Que puedas ver las estrellas mientras te tocan con deseo por quién eres, porque reconozcan en cada roce tu esencia— hizo una pausa limpiando una de las lágrimas que escurrían por el rostro de Jimin—. Mereces mucho más que simplemente una penetración a secas. Yo creo que esa es la clave y que por ello la fuerza que sea no te está permitiendo hacerlo. Porque el universo sabe, que eres mucho más que sexo casual Jimin. Yo creo que entonces saldrá bien, y habiendo obtenido el placer como lo que sea que maneja al mundo manda, podrás divertirte como desees y prefieras.

Al terminar de hablar, los brazos del más alto envolvieron al chico de labios gruesos en un abrazo sincero y cariñoso. Park estaba llorando sin saber del todo por qué. Descubrió que en la prisa por ser aceptado en ese entorno descuidó lo que realmente sentía. Y las palabras cursis de Jungkook le calaron porque alguien más se había dado cuenta antes que él mismo lo importante que era.

Decidió entonces. No tenía prisa por consumar un acostón, no valía tanto la pena como para seguir rompiéndose a pedazos. Quizá Jeon tenía razón y ese era el verdadero problema. Tal vez el cosmos a quien tanto maldijo, lo estaba protegiendo de sentirse más usado y de quebrarse completamente como el niño de cristal que era.

—Muchas gracias Jungkook, en verdad. Tú, ¿qué problema tienes?

Jeon suspiró abatido.

—Tengo insomnio hace meses, pero ya es algo insoportable. Mi madre y yo no tenemos muchos recursos por lo que un psiquiatra o neurólogo se sale completamente de nuestro presupuesto. Sólo estoy esperando que las células terminen de morir para poder descansar al fin — le dedicó una sonrisa triste y apretó su pequeña manita—, pero supongo que ahora puedo morir a gusto.

Jimin no tenía prisa por perder su "sello de garantía" ahora, dejando todo su orgullo de lado, se sentía acelerado por compartir su maldición con tal de salvar a su nuevo amigo.

Jimin compartiría el somnífero que era su cuerpo con el insomnio que apresaba a Jungkook.

Somnífero»»KookminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora