Duelo

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Pov Poché

Habia pasado aproximadamente un mes desde la muerte del amor de mi vida, la extrañaba tanto. Aún no podía dejar de pensar en ese día, en cómo salimos tan felices de nuestro hogar aquella mañana, sin pensar que un conductor ebrio iba a arruinarnos ese día; la imagen de mi mujer muriendo en mis brazos me atormentaba, no podía dormir, y si lo hacía, despertaba en mitad de la noche. ¿Por qué lo hiciste Calle? ¿Por qué amor? Sabías que era yo quien debía morir, quien iba a morir, pero tú tuviste que voltear el auto y recibir tú el impacto, me salvaste, pero al mismo tiempo me condenaste a una vida sin ti.

Ya no quería salir, no podía hacer nada, no sin ella, lo único que me sacaba una sonrisa de vez en cuando era Ramón, nuestro hijo perruno que ella me regaló en uno de mis cumpleaños. Mis amigos están ahí siempre para mí, y se los agradezco, pero ya nada es igual, no sin ella.

He hablado con algunas personas, me han recomendado ir a un psicólogo para hablar de esto que estoy sintiendo, y lo haré; porqué sé que eso le gustaría a mi Calle, y donde quiera que esté, espero que sepa que siempre pienso en ella y que es el amor de mi vida.

Camino al psicólogo escuché un sonido bastante familiar para mí, la canción Luna de Zoé estaba sonando en aquella cafetería dónde vi a Calle por primera vez. Pensé en ella, y pensé en mi mami, que falleció a causa del cáncer cuando yo era muy pequeña; en ese momento no pude evitar preguntarme si se habrán conocido en el cielo, mis dos hermosos ángeles, sé que están conmigo, cuidándome.

Llegué a la oficina del famoso doctor, Juan Pablo Jaramillo, la verdad no lo conocía en persona, pero me han hablado muy bien de él, y espero que con él pueda desahogarme y que esto que siento dejé de doler, quiero borrar el dolor, mas no olvidar a Calle, y así no hubiera fuerza en el mundo que nos pueda volver a unir, ella será siempre el amor de mi vida. Me abrió la puerta una chica de cabello muy similar al mío, se presentó amablemente, su nombre es Daniela; admito que escucharlo casi hace que estalle en llanto, al recordar tristemente a mi chica.

Ya dentro del consultorio del psicólogo, se presentó amablemente y me ofreció sentarme, lo cual hice enseguida. Me hizo un par de preguntas sobre mí, como mi nombre completo, mi edad, y esas cosas, solo para su expediente, una vez tuvimos eso listo; comenzamos a hablar de la razón por la que estoy acá.

-Por lo que hablaste con mi secretaria Daniela al momento de solicitar la consulta, entiendo que perdiste a un ser querido, ¿estoy en lo correcto?.- preguntó, y debo admitir que tuve que resistir no ponerme a llorar en ese momento.

-Así es, perdí a mi esposa hace un mes en un accidente automovilístico y no sé como superar su ausencia.

-Lo siento mucho María José, sé que perder a un ser querido es muy doloroso y más cuando se trata de tu pareja. En estos momentos estás atravesando el período de duelo, que se presenta cuando pierdes a alguien muy importante.- yo asentí.- si bien nunca olvidas a esa persona, en nuestras sesiones vamos a aprender a superar este período para que puedas recordar a tu esposa sin que sientas que te vas a derrumbar.

-Eso espero doctor, tengo que admitir que casi me mata el hecho de que su secretaria se llame Daniela, así se llamaba mi mujer.- confesé,él asintió comprensivo.

- Eso es muy entendible, María José, en esta etapa de duelo es muy común que cualquier cosa te recuerde a la persona que perdiste, pero como te comenté anteriormente, vamos a trabajar en eso juntos, y puedes llamarme Juan si te sientes cómoda.

- De acuerdo Juan, ¿por donde debemos comenzar?

- Podemos iniciar con el día del accidente, dime, ¿que recuerdas?

100 Años (Caché)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora