𝟐

7.7K 652 673
                                        

Capítulo dos.
Sin interacción.
Primer cruce de miradas
┉┅━━━━━━━∘°❉°∘━━━━━━━┅┉

El semáforo dió luz verde, lo cual indicaba que podíamos cruzar. Escuchaba a Soobyl hablar sobre lo que hizo ayer con su grupo de amigos, hasta que llegó un chico de último año a juntarse con ellos. Al parecer mi hermana no se llevaba muy bien con él.

Entramos a una cafetería para poder pedir lo de siempre que consumiamos en el desayuno, ya que mamá no alcanzaba a prepararnos algo debido a que entraba muy temprano a su trabajo. Cuando recibimos nuestras cosas, pagué y retomamos nuestro camino al instituto.

- ¡¿Ya te terminaste tu libro?! -El grito de mi hermana se hizo presente, tomé un poco de mí moka shake a la vez que asentía- Pero si te lo compraste antes de ayer ¿Es que acaso no tienes vida social?

- Claro que la tengo -Respondí al fruncir mi entrecejo mientras mordía la bombilla-, es solamente que prefiero estar sola y tranquila, leyendo un buen libro.

- Es la típica excusa de una antisocial -Comentó al darle una mordida a su pan.

No dije más, tan sólo me dediqué a tomar el moka. No es que Soobyl tuviera razón, es solamente que de verdad apreció el tiempo que le dedicó a mis libros.

- Oh, cierto. Ahora que recuerdo... -Dijó para después quitarme mí moka y darle un largo sorbo- Después de clases harán el partido de baloncesto de nuestra institución con la competencia, y tú me acompañas sí o sí. Huening necesita nuestro apoyo para que logré quedar, así que nos vas a acompañar.

Iba a protestar, pero me dejó sola rápidamente mientras se llevaba mi desayuno. Fruncí mis labios para meter mis manos en mi chaqueta y caminar el resto sola.

No me emocionaba mucho la idea de asistir a ese partido, nunca iba a esas no cosas. No me gustaban, no me llamaba la atención y menos cuando el gimnasio se llenaba hasta tope. Uno a penas puede bajar de las gradas sin tropezar, ya qué la mayoría de las veces que he asistido a esas cosas, terminó rodando costa abajo.

Suspiré una vez que estaba frente al instituto, adiós a mi momento con mi libro después de clases.

Al entrar divisé a Mao peleando con Soobin, un chico mayor que nosotras. Su relación no es bastante buena, cualquiera puede verlo a simple vista. Caminé rápidamente hasta ella y pasé uno de mis brazos por sus hombros.

- ¡Sookja! -El grito de mi amiga me saturó mis oídos, logrando que la soltara y me alejará un poco- ¡No sabes cuánto te extrañe! Cada vez mis resfriados son peores.

Estornudó dos veces repetidas para luego limpiarse la naríz.

- Es bueno que al menos puedas levantarte y venir -Habló Soobin al cruzarse de brazos y verle- Pero aún así, aunque te puedas mover no es bueno para tí. Aún no te recuperas del todo, puedes volver a caer.

- ¡Tú lárgate! -Gritó para volver a estornudar- Ya llegó mi esposa, ahora lárgate. Sookja, dile algo. Dile que estoy perfectamente para venir a clases.

- Lamento decirte que no podré hacerlo -Sonreí con pena al encogerme de hombros- Soobin tiene razón, Mao. Aún no te recuperas lo suficiente.

- P-pero estarás sola -Dijo al abrazarme- Te he dejado sola durante un mes, no puedo evitar dejarte sola con todos estos simios a tu alrededor.

- Prefiero estar sola a que tú resfriado empeore, Mao -Le sonreí a la vez que la separaba de mí- Así que apenas terminen las clases, te vas directo a casa.

Se cruzó de brazos a la vez que fruncía su entrecejo- Te pareces a mí madre, eres igual de protectora que ella ¿¡Y tú sigues aquí?! ¡Chu Chu! -Hizo ademanes con sus manos intentado espantar a Soobin quién tan sólo río- ¿¡Te da gracia esto?!

𝘓𝘐𝘉𝘙𝘈𝘙𝘠 𝘔𝘖𝘜𝘚𝘌  》》 𝘊. 𝘉𝘌𝘖𝘔𝘎𝘠𝘜  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora