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     Mis pensamientos dan miles de vueltas. El tener a Dominik aquí definitivamente alteraba mis nervios, después de lo que pasó la tarde de hoy me hizo dudar si Dominik solo me veía como una trabajadora sexual más o como la chica que le gustaba, pero si ese era el caso tenía que disimular ya que éste era el territorio de Gregory, trato de buscarlo con la mirada para ver si lo encuentro y siento un gran alivio al no verlo por ningún lado.

     La primera canción termina y llega el momento de quitarme la ropa. La música es lenta, todos los ojos están puestos en mí pero los únicos que me interesan son los de Dominik que por supuesto están clavados en los míos, nuestras miradas se funden y siento como mi cuerpo se enciende, le dedico este baile únicamente a él, no dejo de verlo con cada movimiento que hago, deslizo la boa de plumas por todo mi cuerpo, llevándola por en medio de mis pechos, por mi abdomen y subiéndola de nuevo a mis mejillas como si fuera una niña buena.

     El salón parece que está diseñado para que se vea sensual como el atuendo que llevo el día de hoy, la alfombra es roja, y lo único que lo ilumina son las luces amarillas tan tenues provenientes de las lámparas de cada una de las mesas. Todo se ve tan sensual y es así como me siento.

     Bajo mis brazos dejando que la boa caiga al suelo, me desabrocho el brasier y la gente está en silencio, todos me miran atentos como si estuvieran hipnotizados, en una especie de trance. Algunas de las chicas que están tomando copas con los clientes también me miran, es como si mi baile dejara a todos sin habla.

     Desabrocho mis ligueros y sin dejar de ver a Dominik con una media sonrisa coqueta meto los dedos dentro del resorte de mis bragas para deslizarlas por mis piernas, noto el deseo en su mirada y sé que ya es parte de mi juego, al momento en que levanta su copa en dirección hacia mí me doy cuenta que le gusta.

     Al estar su mesa junto al escenario se me ocurre una idea, me pongo de rodillas, acaricio mis piernas deslizando mis manos por los muslos llevándolas hasta mi abdomen, cuando llego a mis pechos los masajeo mientras dejo llevar la cabeza hacia atrás, me muevo de arriba a abajo muy lento al ritmo de la música, después de unos segundos me pongo en cuatro y comienzo a gatear hasta el lugar de Dominik, le hago una señal con el dedo para que se arrime y cuando lo hace le doy un pequeño beso en los labios, algunos clientes silban y yo me reincorporo.

     Veo a Domink hacer una señal a Esteban para que se acerque a él, supongo que es para hacer su oferta y eso me entusiasma, no hay persona alguna en el club con quien quiera estar esta noche más que con él.

     Es momento de mi baile por las mesas, bajo del escenario del lado contrario a la mesa de Dominik para dejarlo al final. Me sorprende darme cuenta de lo jóvenes que se ven algunos de los chicos que vinieron el día de hoy, son los que más se emocionan cuando llego a sus mesas y los que hasta el momento me dejan mas propinas. Ignoro las mesas donde ya hay chicas trabajando y así es como no tardo en llegar nuevamente con Dominik.

     No quiero que sea algo incómodo debido a nuestra pelea el día de hoy, por lo que prefiero hacer borrón y cuenta nueva.

     —Hola extraño.

     Lo acaricio por la espalda y le doy un beso en cada una de sus mejillas.

     —Puedo —le digo con cariño señalando sus piernas para indicar si me puedo sentar.

     Me siento confiada ya que si llega a entrar en la sala Gregory lo único que verá es a Bry trabajando como todas las noches.

     —Adelante —me responde divertido.

     Al sentarme en el regazo de Dominik su semblante cambia, vuelve a ser el español frío que tanto me confunde, lo noto pensativo, da un trago a su bebida y dice:

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⏰ Última actualización: Jun 05, 2019 ⏰

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Deseada Seducción A Primera VistaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora