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Me quede parada bajo el hermoso atardecer, viendo la ciudad en movimiento desde la terraza de ese lujoso penthouse, con una copa de vino tinto, pensando en cómo le haríamos decir la verdad a Lucifer sin ponernos en peligro, pero honestamente no tenía ni la menor idea, la frescura de la noche a menudo me relajaba pero esta vez no estaba tan fácil, todo es tan duro de procesar, un día estás con tus problemas banales de cualquier chica y al siguiente te enteras de que el accidente donde mueren tus padres fue orquestado por el padre de tu mejor amiga, estoy agotada mental y emocionalmente, en estos momentos necesito refugiarme en ella, no me había permitido siquiera pensarla, pero en este momento me siento tan frágil que necesito de los brazos y los besos de Serena, estaba tan ausente que no me había dado cuenta de que lloraba con los ojos cerrados hasta que sentí una mano limpiando mis lágrimas, abrí los ojos y vi a la hermosa mujer que tenía frente a mi, Kleo, de verdad es hermosa chica, en el tiempo que se fue maduro y cambio realmente, pero mi corazón no siente más que cariño por ella.

- Qué pasa Camila?- dijo sacándome de mi tren de pensamientos de forma tierna transmitiendo confianza.

- Nada, estoy bien Kleo.- dije limpiandome él rostros y tomando de mi copa de vino tratando de hacerme la fuerte y esquivando su mirada.
Vamos cariño, te conozco desde que usábamos corpiños,- pasó una mano por mi brazo dando leves caricias- sabes que no puedes engañarme con eso.

-Tonta! - solté una risita y suspires - porque no puedo ocultarte las cosas eh?- dije de forma nostálgica.

-Porque te quiero,- ella se paró frente a mi tomando mi rostro entre sus manos y me miró fijamente a los ojos- y siempre voy a hacer lo que esté en mis manos para que estés bien, no me gusta que estés mal por nada ni por nadie Camila, sé que tú no me ves de forma romántica y eso lo entiendo perfecto, pero escúchame una cosa, jamás voy a dejar que nadie te lastime de acuerdo, Soy tu mejor amiga y siempre lo seré a pesar de todo, aquí voy a estar cada que me necesites y cada que no me necesites también.- estaba diciendo lo último acercándose cada vez más, cerré mis ojos y me quedé en shock hasta que sentí sus labios en mi frente y sus brazos rodear mi cuerpo, me relaje y me deje llevar un poco ante su abrazo protector.

-Gracias!- solo susurre, no me di cuenta cuando había crecido y madurado tanto la pequeña Kleo.

- No tienes porque darlas tontita,- Nos separamos un poco y tomé otro sorbo de mi copa- anda ve adentro que ya está refrescando y no quiero que te enfermes, mientras yo necesito hacer una llamada por el cambio de horario.

Entre al penthouse terminando la copa de vino, dejándola en la barra de la cocina, mientras Kleo hizo unas llamadas para contactar a las personas que le había indicado su abuela, era una agencia muy prestigiosa y de extrema discreción por tratarse de la realeza, al ser así muy pocos sabían de su existencia. Era algo así como el servicio secreto. Me senté en el sillón individual observando un poco a Vero y Sofi que se hacían mimos, realmente se veían muy tiernas juntas.

- Bien chicas, ya tengo la información. Ahora debo coordinarlo para poder llevarlo a cabo, ¿Qué día es el que se van a reunir con Lucifer?- preguntó una Kleo muy animada entrando al apartamento.

- No hemos pensado en eso aún...- dijo Vero viéndonos con una mirada sugerente para ver si alguna de nosotras tenía alguna idea pero realmente no tengo idea de nada por ahora- nada... Nadie?- Soltó un fuerte suspiro- Ok entonces tendré que decidirlo yo y creo que será en 15 días para poder darte tiempo de coordinar y que lleguen de donde quiera que estén estos súper hombres que nos cuidaran.

- Perdón chicas! En estos momentos no estoy segura de nada, realmente me siento como perdida.- dije pasando las manos por mi rostro con un poco de frustración.

La vida de CamilaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora