23.

135 5 4
                                        


Al siguiente día desperté y ese par ya no estaban en la cama, entre al baño a hacer mi rutina matutina para salir y encontrármelas haciendo el desayuno, bueno solo a Sofía ya que vero estaba terminando de comerse la pasta de la noche anterior.

- Ey tú, dile a Serena que es bienvenida a alimentarme más seguido.- dijo Vero con la boca llena, por lo cual recibió un leve cucharazo y ceño fruncido por parte de Sofi.

- Se nota que tienes hambre- me senté junto a ella- buenos días por cierto jeje.- me giré un poco para ver la puerta de la habitación de Kleo.

- Ella aún no sale,- dijo Sofi poniendo un plato con huevos y tocino- y realmente no creo que tenga cara para salir después de lo de anoche.

- Creo que deberías ir a hablar con el bomboncito cariño,- dijo Vero limpiando su cara de los restos de salsa que estaban esparcidos por su rostro.

- Creo que esta vez tienes razón, pero primero comeré este delicioso desayuno preparado por una deliciosa chica.- dije con intención de molestar a Vero.

- Oye!!! ella es mía,- la tomo de la cintura y la abrazo viéndome y sacándome la lengua, yo solo reí mientras terminaba mi desayuno- y no te la presto!.

- Ya vamos a comer, que esta señorita de aquí debe ir a enfrentar a la señorita que está detrás de aquella puerta.- dijo Sofi con tono dulce dándole un beso en la cabeza a Vero.

Pasamos el desayuno conversando de cualquier cosa, para poder distraerme un poco antes de hablar con Kleo.

- Señorita deje de darle vueltas al asunto y ve, que debes hablar con la ebria que está allá adentro,- dijo señalando la puerta de Kleo- no lo aplaces más Cami, enfréntalo ahora antes de que se haga más enredo y sea más difícil.

- Tienes razón Sof, creo que debo hacerlo.

Me levante y camine a esa puerta, necesitaba enfrentar a mi mejor amiga, necesitaba saber porque hizo lo que hizo, escuchar su versión y que la llevó a ello, mi mente divagaba frente a esa maldita puerta, cuando sentí una mano en mi hombro, era Vero dándome una mirada de ánimo, ella abrió la puerta y entré en pánico, pero sentí ese empujón que necesitaba, Vero siempre me alentaba a hacer cosas que me daba miedo a hacer y a ser valiente en algunas cosas y esta fue una de esas ocasiones, entre a esa habitación cerrando la puerta detrás de mi, estaba todo oscuro, y vi a Kleo dormida abrazada a su almohada que seguía húmeda aún por sus lágrimas, me senté en el pequeño sofá que había en la habitación para observarla hasta que despertara y mientras tomar valor, necesitaba saber cómo abordar el tema pero sabía que no iba a ser fácil. Después de un rato me levanté del sofá y me acerqué a ella, me senté junto a ella y la moví un poco, ya no soportaba más tiempo sin saber el porqué, la moví nuevamente y no reaccionaba, me comencé a asustar porque no era normal, la moví un poco más brusco y gracias a los Dioses reaccionó con dificultad.

- Kleo te encuentras bien?- dije en tono preocupado pero cortante.

- No- dijo con dificultad.

- Quieres que llame al Doctor o que Sofi te lleve al hospital?- ya que era raro que ella dijera que no se encontraba bien.

- No- al decir esto se abalanzó sobre mí abrazándome muy fuerte.- Mila, perdóname por favor.- cuando hablo me sentí un poco más tranquila ya que no le sucedía nada malo en cuanto a salud se trataba.

- Suéltame Kleo, por favor.- dije con voz opaca y sin emoción alguna.

- Por favor Camila, perdóname, no quise hacerlo, la rabia me gano y y- comenzó a sollozar alejándose de mí y tapando su rostro con sus manos.

- Por que lo hiciste Kleo?, por que fuiste y te acostaste con la mujer que sabías perfectamente estaba despertando fuertes sentimientos en mi.- dije con la rabia que me había estado guardando desde la noche anterior, no me importo que escucharan hasta china.

La vida de CamilaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora