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Miércoles, 17 de Julio 2018, España

-  Maxwell, necesito que  averigües quien es la mujer de la nueva edición  de Vogue, la tal Carla Ándeme.-_ gruñó al teléfono un Nicolás cabreado_- Su Vida completa, quiero...- paso la mano por su cabello_ -No,  necesito todo su historial, todo lo que se sepa de ella.

Eran las 12:45h de la tarde, anteayer tuvo que cancelar la reunión, dejó todo el trabajo que tenía, y pasó toda la noche en vela. Todo por culpa de la revista y la mujer de la foto.

Bueno él también tenía una parte de culpa, pues se empeñó en hablar con Damián o prácticamente interrogarle  hasta las tantas de la noche, pero si Damián no hubiera aparecido con esa revista, Nicolás podría haber terminado con su trabajo, y acudir a la reunión, lo cual ya no sabía si realmente hubiese sido fructífero, debido la actual situación, pero no, la jodida revista había cambiado todos sus planes, y ahora necesitaba una nueva estrategia.

"No descansare hasta aclarar todas las dudas que tengo”. Se prometió Nicolás mentalmente.

Pero las respuestas que Damián le daba no eran suficientes, así que cuando se fue, prometió mandarle  el número de uno  de sus amigos investigadores.

- Si señor, le enviare un fichero lo más rápido posible_ "Esperaba que Maxwell  fuera un hombre eficiente".

Desgraciadamente no tenía que seguir aplazando la reunión con Tecnoplus, ya que no había firmado el contrato por el cual tuvo que desplazarse, esa empresa era la indicada para favorecer la nueva inversión que se proponía y no tenía  tiempo para cambiar. Por lo que tuvo que hacer una llamada rápida y concretar una pequeña reunión privatizada con el Director de dicha empresa, a la cual ya estaba llegando con 5 min de retraso. Y todavía tenía que entrar en el edificio, avisar de su llegada  a la recepcionista subir a la planta 25 y esperar  a que el famoso Víctor Mbomio lo recibiera.

Tardaría por lo menos nueve minutos  en hacer eso, pensó mientras abría las puertas de la empresa. Según había oído- porque esa era la primera vez que hablaría con él en persona- al hombre no le gustaba la impuntualidad.

Internamente rezo para que el hombre no cancelase la reunión por su retraso, aunque lo más posible es que no lo hiciese siendo Nicolás quien era, pero él nunca terminaba de confiar al cien por cien.

Gracias al cielo, y a la agilidad con la que le permitían pasar los empleados de la empresa, consiguió hacer todo eso en 5 min y estar cara a cara con Víctor Mbomio, con solo 10 min de retraso después de la hora estipulada.

- Buenas tardes, Señor Mbomio, lamento el retraso. Soy Nicolás Esono- dijo mientras la estrechaba la mano, decidido a no dar explicaciones. Víctor tampoco se lo pediría.

- Encantado, Señor Esono, siéntese- Dijo Víctor con una expresión seria. Ese hombre le sonaba de algo pero no lograba descifrar en que, dejando eso de lado, el hombre aproximadamente podría tener cerca de su edad y estaba sacando el solo una empresa adelante, y que hubiera alcanzado tanto éxito solo le había dado ganas de conocerlo en persona, y tener una charla amigable de negocios. Ahora iban a charlar de negocios no amigablemente, porque había varios intereses de por medio_-Vayamos directo al grano. No puede variar el contrato que tenemos con su empresa. Que una empresa cambie de dueño no permite que los contratos firmados por el antiguo dueño se rompan o cambien.

-Lo entiendo Señor Mbomio, pero el contrato que mi empresa tenía. - "tiene" interrumpió Víctor, irritando a Nicolás_-Tiene_- se corrigió_ -Con usted no es conveniente  para mí. Al antiguo dueño le funcionaba tener este tipo de contrato, pero para mí no. Estaría encantado de seguir contando con ustedes para el transporte de mercancías, la producción exclusiva de maquinarias y otras cosas más, pero la parte del contrato que se basa en asesoría y publicidad con su marca ya no son necesarias para mi empresa.

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