El dia de antes.

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Narra Pablo López
Hoy era 21, madre mía, un día, un día faltaba para casarme con la mujer de mi vida. Era por la mañana y Miriam a las ocho de la mañana ya estaba preparada para marcharnos a Galicia.
Miriam: Pablo...vengaaa vamosss que no vamos a llegar.
Pablo: sabes que eres una prisas?
Miriam: si, pero soy tu favorita.
Desayunamos y nos vestimos, cogimos todo lo que teníamos que llevar y junto a Efrén y a Inés nos marchamos hacia Galicia. Llegamos a eso de las 12, nos instalamos en la casa de Maria y el padre de Miriam, Luis y fuimos a recibir a los primeros invitados que estaban llegando, porque con los amigos más íntimos habíamos decidido que se quedaban a dormir en Galicia y asi pasábamos el día juntos.
Los primeros en llegar fueron Aitana y Miguel.
Aitana:(saliendo del coche a todo correr) Miriiii!!
Miriam:(acogiendo a Aitana en sus brazos) siempre serás mi hermana pequeña.
Aitana: siempre.
Al cuarto de hora llegaron Amaia y Alfred.
Amaia: buah Miriam, que cuerpazo tienes.
Miriam: la boda amiga la boda.
Alfred: (dándole un abrazo a Miriam) a estas alturas de la vida no va a cambiar, así que no lo intentes, yo ya me rendí.
Miriam: (sin parar de reir) no sabes lo que te he echado de menos amigo.
Y así fueron llegando todos los de Ot, menos Ana, que llegaría por la tarde porque Miguel tenía que terminar de grabar una película. Fuimos a comer a un restaurante al que Miriam siempre había ido con su familia en unas cuantas celebraciones y a ella los camareros ya la conocían.
Narra Miriam
Estaba bien, rodeada de mi gente, mi futuro marido y en mi tierra. Solo me faltaba mi Anita. Empezamos a comer en un restaurante del pueblo, de toda la vida, a mi me conocían desde que era pequeña y no dudé en llevar a mis amigos allí. Comimos marisco hasta hartarnos y después de comer fuimos a dar una vuelta por el paseo de la ría. Por la tarde cada uno se fue por su cuenta, Pablo y yo nos fuimos a dar un paseo hasta llegar a la iglesia donde nos casaríamos, estuvimos viéndola y luego regresamos a casa.
Miriam: hola mamá- salude a mi madre que estaba en el sofá viendo la tele.
Maria: hay hola hija, que tal os lo habéis pasado?
Miriam: bien, hemos comido donde julio y luego hemos ido todos a dar un paseo por la ría, y al final Pablo y yo hemos ido a ver la iglesia.
Maria: y que Pablo, te ha gustado?
Pablo: si, Maria es súper bonita, tiene un altar impresionante.
Carlos: (padre de Miriam) si, la verdad esque está iglesia es muy bonita.
Miriam: hola papá! Dije dándole un beso. Oye y Efrén e Inés?
Maria: se han ido a dar una vuelta, vendrán dentro de poco.
Miriam: bueno nosotros nos vamos para la habitación, ahora bajamos a preparar la cena.
Maria: no hace falta hija.
Miriam: lo sé mamá, pero te quiero ayudar.
Subimos a mi habitación, estaba llena de fotos con mis amigas de toda la vida de pontedeume y tenía un cuadro con una foto de los 16.
Pablo: vaya, cuántas fotos.
Miriam: me encantaba que me regalarían fotos, eran y son momentos que se quedan para siempre.
Pablo: pues conmigo no tienes ninguno.
Será mentiroso, si la casa de Madrid está decorada con fotos de aquella sesión que tuvimos.
Miriam: bueno...no tengo porque guardar tus momentos.
Pablo: ahh vale vale.
Se marchó a la otra punta de la habitación cabizbajo, entonces cuidadosamente fui yo por detrás y le salté encima. Me acerqué a su oído y le susurré.
Miriam: contigo aquí no tengo porque no me ha dado tiempo de poner, pero te prometo que pondré.
Entonces sin previo aviso se dio la vuelta y cogiéndome del culo y las caderas me subió para arriba y empezó a hacerme cosquillas.
Miriam: Pablo no por dios, para.
Pablo: no nono, eres muy mala.
Miriam: no! Pablo para, me voy a quedar sin voz para mañana, para por favor!
Pablo: me quieres?
Miriam: no!
Quería picarle un poco a ver que decía, entonces le dije que no pero me salió mal la jugada, porque me tumbo en la cama y empezó a hacerme cosquillas más fuertes.
Pablo: como que no?
Miriam: era broma! Para cariño, para por favor!
Y así conseguí que se parara un poco, caimos los dos en la cama, mirando para arriba.
Pablo: entonces me quieres?
Miriam: pero como no te voy a querer!
Pablo: no se, viniendo de ti, cualquier cosa.
Miriam: oye majo! Que yo te quiero, pero mucho, muchisimo.
Pablo: no creo que más de lo que te quiero yo a ti.
Me fui acercando a él, y nos besamos pero muy apasionadamente, sus pesos fueron bajando por mi cuello, donde se detuvo, porque sabía que era mi parte favorita. Siguió por mis pechos, bajando suavemente hasta el ombligo donde me quito los pantalones, y cuidadosamente las bragas, entonces le di la vuelta y quede yo arriba. Le quite la camisa, y seguidamente los pantalones, le besé y fui bajando hasta su parte, ahí me detuve y le quite el calzoncillo presionándole pudiendo notar su ereccion.
Miriam: Pablo, te necesito ya dentro.
Le puse el condon rapidamente y se introdujo en mi. Estuvimos disfrutando hasta llegar al orgasmo. Nos vestimos entre caricias y bajamos a ayudar a mis padres, pero cuando estábamos bajando sonó el timbre, eran las 7, serían Inés y Efrén que venían ya para casa.
Miriam: voy yo.
Fui a la puerta a abrir, pero al abrirla me sorprendí porque no eran ellos:
Miriam: Ana!- dije abrazándola- como te he echado de menos.
Ana: mi miri, que ganas tenia de verte.
Miriam: hola Miguel- le di dos besos- pasar pasar.
Pablo y mis padre saludaron a Ana y a Miguel. Entonces se me ocurrió llamar a los de Ot, a los 16, sin parejas y quedar para cenar todos, como al principio. Pero primero iríamos los cuatro a tomar algo y dar una vuelta.
Miriam: bueno mama, al final no me quedo a cenar, luego vengo.
Maria: vale hija, pero no vengas tarde que mañana es un día importante.
Y todos empezamos a reírnos.
Fuimos a un bar que había en lo alto del pueblo donde se veía todo el mar.
Ana: pues Miriam tengo algo que contarte.
Pero mejor me espero a esta noche y os lo cuento a todos.
Miriam: ala Anita no me hagas eso.
Ana: lo siento.
Pablo: bueno que ¿y vosotros tenéis pensado casaros?
Ana: yo no digo nada.
Miguel: a ver, esque no encuentro el anillo ideal para esta mujer.
Todos empezamos a reírnos, Ana y Miguel llevaban dos años como Pablo y yo, porque los conocimos casi a la vez, y a mí Ana me lo presento desde el primer momento, Miguel era una persona encantadora, y si trataba bien a mi amiga, con eso me valía. Ana le quería mucho porque su relación con él le pilló en un momento de su vida un poco malo y Miguel le ayudó mucho, aunque eso sí están hechos el uno para el otro, porque yo creo que si estos dos quieren tener un hijo o contratan a alguien o uno de los dos deja el trabajo, porque madre mía están todo el día trabajando. MiguelAngel es actor y Ana con la música, que lo está petando.
Pablo: pues pensároslo bien, porque es algo para toda la vida- puso su mano cariñosamente en mi pierna y me susurro un té quiero.-
Miriam: si, ya veis yo a un día de casarme con este hombre.
Pablo: perdona pero este hombre se llama Pablo.
Miriam: lo sé, lo sé mi amor, ya sé cómo te llamas.
Pablo: de ti me espero cualquier cosa.
Miriam: eres más bobo.
Pablo: bobo, pero te quiero.
Miriam: yo más.
Ana: Miguel no me digas que nosotros también somos así.
Miriam: así como?
Ana: así de empalagosos.
Miguel: claro que no, yo a ti hola adiós y poco más.
Ana: a si? Vale vale.
Miguel:-acariciandole del hombro- que era broma cariño, pero si supongo que seremos así, como dos enamorados.
Pablo: así que nosotros somos dos enamorados?
Miriam: yo de ti si, tú de mí no se.
Pablo: pues claro que si princesa.
Ana y yo no tardamos mucho más porque teníamos que ir a cenar con todos, pero Pablo y Miguel decidieron quedarse por el pueblo de pinchos.
Ana: Miri, mañana te casas.
Miriam: no me digas War.
Ana: y tenéis pensado... traer a alguien más?
Miriam: a la boda? No, ya están todos los invitados.
Ana: joe Miriam esque eres... me refiero que si tenéis pensado tener hijos.
Miriam: ostia Ana, pues la verdad es que justo ahora no, porque con todo lo de la boda y todo no teníamos tiempo, pero en unos meses cuando las cosas se relajen, los discos hayan salido y Pablo y yo tengamos más tiempo para nosotros claro que si.
Ana: pues... haber, como ya sabes Miguel y yo llevamos ya bastante, y sin quererlo ni buscarlo...
Miriam: hay hay hay Ana no me asustes.
Ana: Miriam, estoy embarazada.
Miriam: Dios mío Ana, no me lo puedo creer- dije abrazándola muy fuerte.
Ana: pero Miriam, y si soy aún joven? Y si no sigo con mi carrera por el bebé?
Miriam: a ver Ana a ti te gusta lo que haces, tú disfrutas ¿verdad?
Ana: claro que si, por eso tengo miedo.
Miriam: pues eso es lo que tiene que cambiar, Ana un hijo es lo mejor que te puede pasar en la vida, es un regalo.
Ana: lo sé, pero a venido a si de imprevisto.
Miriam: pues si a venido de imprevisto ahí es cuando más lo vamos a querer. ¿Por cierto Miguel que tal?
Ana: Miriam Miguel me lleva 10 años para el ser padre le hace mucha ilusión, pero no se yo aún me veo un poco joven.
Miriam: no te preocupes Ana, y espera, ten paciencia porque dentro de 9 meses cuando tengas a esta personita- dije tocándole la barriga- este en tus brazos, todas estas dudas que tienes ahora te prometo que se van a ir.
Ana:-mientras se abrazaba a Miriam- Nadie sabe la suerte que tengo contigo.
Miriam: lo que nadie sabe es que vas a ser la mejor madre del mundo. Por cierto, gracias por contármelo en privado War.
Ana: sabía que si os lo contaba, a la primera que se lo iba a decir sería a ti.
Miriam: por eso es por lo que te quiero tanto amiga.
Ana: yo sí que te quiero.
Fuimos dando un paseo hasta el restaurante en el que habíamos quedado con todos. La noche pasó bien, yo cada vez me ponía más nerviosa, pero aún así intentaba disfrutar con los míos. Ana les conto la noticia a todos y reaccionaron de la misma forma que yo, a todos nos hacía mucha ilusión ser tíos. Entonces la noche fue pasando y a la 1 decidimos ir a dormir porque esta noche tendríamos que descansar bien, mañana sería un gran día.
Narra Pablo López
Como Miriam se ha ido a cenar por ahí con los de Ot, Miguel y yo hemos ido a otro bar del pueblo a cenar. Estuvimos charlando y así se nos pasó la noche, así que a las 12 y 30 decimos ir para casa porque mañana sería un gran día.
Llego a las 12 y 30 y los padres de Miriam parece que ya se habían ido a dormir, pero Inés y Efrén quedaban en el sofá viendo una peli.
Pablo: buenas noches chicos.
Efrén: hombre Pablo, qué raro tú solo, dónde está Miriam?
Pablo: tenía cena con los de Ot, vendrá pronto porque tiene que descansar.
Inés: te puedes ir a acostar no te preocupes que tú también tienes que descansar, ya avisamos a Miri cuando venga de que has subido.
Pablo: vale, muchas gracias chicos hasta mañana.
Efrén: hasta mañana casi cuñado.
Subí arriba y me puse el pijama me metí en la cama, pero por más que quisiera dormirme no podía. Estaba hecho un manojo de nervios. Estuve leyendo un poco las redes, y aunque nuestra boda se había anunciado públicamente había millones de cuentas de fans con cuentas atrás que seguro que estarían mucho más nerviosos que nosotros, así que decidí escribir un post.
Instagram de Pablo López:
Queridos amigos, durmamos o no los nervios siguen, que no se porque están, porque en mi vida había hecho algo estando tan seguro, tu, si tú, que se que me lees, mañana te querré de una forma diferente, mañana estarás nerviosa, muy nerviosa pero ahí espero estar yo para decirte que siempre me vas a tener. Feliz noche de novios.❤️
Narra Miriam
No estaba acostumbrada a beber alcohol, pero hoy me había venido dos cubatas que como no tenia costumbre iba un poco contentita.  Intente entrar a casa haciendo el menor ruido posible, pero nada más entrar se me cayeron las llaves.
Efrén: a ver tú hermanita, que horas sin estas? Que mañana te casas.
Miriam; lo sé lose, pero esque me he entretenido con estos y se me ha pasado el tiempo volando.
Inés: Miri, Pablo subió arriba hace poco así que igual aún está despierto.
Miriam: vale Inés ahora subiré, voy a beber un vaso de agua.
El canso de mi hermano estuvo un poco más dándome la chapa y por fin me dejo subir arriba a dormir.
Intente abrir la puerta despacio por si Pablo estaba dormido. Me acerqué a su lado de la cama, me puse de rodillas y le vi con los ojos entreabiertos.
Miriam: pabliño, estas dormido?
Pablo: anda...no te he oído, que tal la noche?
Miriam: bien, he podido recordar momentos que ya daba por olvidados con ellos, y me he tomado dos cubatas.
Pablo: joe Miri con lo rápido que te sube a ti.
Miriam: lo sé, pero mejor porque a si voy a dormir genial.
Pablo: venga ponte el pijama y vamos a dormir que mañana...
Miriam: mañana que?
Pablo: mañana tú, loca de la vida vas a ser mi mujer por y para siempre.
Me lancé a él y le besé, me puse el pijama y abraza a él, una noche más nos dormimos cantándole al silencio.
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Búa búa búa lo siento lo siento lo siento por no actualizar pero esque he ido de vacaciones han sido fiestas, y además se acaba el verano y hay que disfrutarlo al máximo. Pero no os preocupéis que ya estoy de vuelta. Lo siento y espero recompensaros lo ❤️

Sin rencor✨Donde viven las historias. Descúbrelo ahora