T1: Justo cuando Hiccup y Astrid están a punto de contraer nupcias, un ritual de una vieja espiritista vikinga expone una dura realidad a la pareja-el alma de Hiccup ya le pertenece a alguien más.
T2: Relaciones serán puestas a prueba para decidir...
Advertenciageneral: Relaciones románticas entre dragón/humano.
Advertenciaenestecapítulo: Turbulencias fuertes involucrando un amado OTP por todos nosotros. Preparen sus corazones sensibles. No siempre es posible un final feliz.
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Parte
XXV.
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"En la batalla, no nos arrastramos detrás de un escudo
antes del estruendo de las armas."
-Poema nórdico.
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La pausa que prosiguió al encuentro de sable y fuego los tuvo a todos suspendidos. El tiempo se arrastró, en lugar de correr. Y los previos alaridos de gloria y sed de muerte, fueron apagados por un tornado que solía apellidarse Horrendous Haddock.
Hiccup miró a Camicazi directo a los ojos, a través de las cálidas llamas.
"Oh, lo siento. ¿Interrumpo algo importante?"
Empujó con Inferno, aprovechando el elemento sorpresa. Desvinculó a Camicazi de su persona en segundos, y por siguiente la alejó del mismo Dagur.
"¿Hiccup?"
A Hiccup no le agradó ver el tono de traición enmarcar las facciones de su amiga. Abrió su boca. La cerró en el mismo instante一Camicazi se movió rápido en contraataque, cortándole el hilo de ideas de su cabeza. Hiccup no se consideraba el mejor de los espadachines, pero hizo todo en su poder por alargar la danza entre los dos, buscando aislar a la Bog Burglar aún más de Dagur.
"¡Hiccup, conozco esa expresión!"
"¡Entonces, ya sabes que voy a pedirte que me escuches!"
Evadiendo una estocada de Hiccup, Camicazi se reincorporó con gracia. Sable alzado en la dirección del pecho de su oponente, la chica jadeó su veredicto: "Sólo lo diré una vez, Hiccup: Quítate de mi camino."
Hiccup respiró hondo. Alzó a Inferno. "Lo siento... No puedo permitir que acaben con la vida de Dagur."
Emoción explotó de la joven, al unisono que los gemidos de sorpresa y cuchicheos de su público inundaron el altar. "¿Qué en todo el Hel estás diciendo?"
"¡Oh, vamos!" Hiccup rodó sus ojos. "Es algo exagerado, ¿no crees? ¿Qué hay de malo en sacrificar seis ovejas y dos vacas, como en los viejos tiempos?"
"¡Es lo que he estado diciendo, hermano!"
"Dagur. Cierra. La. Boca."
"¡Hiccup tiene razón!" De repente, una voz resaltó de todas las demás y Hiccup giró hacia el público con ansias. Se sintió grandioso reconocer la cara rechoncha de su viejo amigo.