— ¡Despejado! —grité y caminé hacia los escalones.
— Despejado, no hay nada por aqui —dijo Norma.
— Bueno, entonces vamos arriba a bajar las cosas —Dijo Valentín un poco triste.
Llegamos a los camiones y comenzamos a bajar las cosas, Norma ya había bajado la mayoría así que se dió un descanso.
— No te preocupes Vale.., yo también creí que estarían aqui —dije un poco triste.
— Lo sé, soy un tonto... —respondió de la misma manera.
— Claro que no, ya verás que los encontraremos, hay que quedarnos aquí hoy y mañana salimos a buscarlos por la mañana.
— Bien— respondió cambiando un poco de humor.
Terminamos de bajar la cosas, Valentín estaba algo cansado así que le dije que descansara y yo me encargaría de acomodar todo. Desempaqué todo y lo ordené en algunos cajones de la cocina, tomé mis cosas que estaban en un caja y subí las escaleras.
Habían muchas puertas no sabia cuál puerta abrir para dejar mis cosas, el cuarto de Norma ya sabía cuál era porque ella era medio rockera y tenía un póster pegado afuera de una banda que no conocía, avancé dos puertas y me metí a la habitación, estaba oscuro así que no vi si había alguien, solo dejé mis cosas a un lado y me aventé a la cama.
— Ouch —dijo Valentín.
— ¡Uy, lo siento, lo siento! —dije rápidamente parandome de la cama un poco exaltada.
— No importa, ¿Quieres dormir aquí?
— Perdón no sabia que estabas aquí, está bien oscuro y no miré nada.., mejor me voy.
— No hay problema, aquí dormiré por si ocupas algo.
— Bueno, gracias, adiós —dije con la cara roja de vergüenza.
Salí de la habitación y me metí a la habitación de enfrente, ésta era grande y tenía luz, dejé mis cosas en la cama, comencé a ordenarlas; también recargé mi arma, y luego me fui a dormir.
Cuando desperté ya era de mañana, el sol estaba en todo su esplendor, me cambié con ropa limpia ¡por fin!, tomé mi arma y bajé a desayunar. Sólo comí una lata de mango concentrado, salí al patio y me encontré a Valentín.
— Hola! —Saludé.
— Hola —respondió.
— ¿Estas listo?
— ¿Para qué?
— Para ir a buscarlos, duh, aún es temprano, tendremos varias horas para movernos...
— Si, ¡vamos!, tomaremos las motos, Norma se quedará en casa, ya hablé con ella, no quiere ir —hizo una mueca.
— De acuerdo, hay que ir pues.
Valentín me llevó hasta una cochera atrás de la casa, habían varios carros y varias motos, tomamos dos motos, una azul para él y una amarilla para mí, y salimos quemando llanta.
Un par de horas después llegamos al pueblo donde habíamos encontrado el arma, realmente era un pueblo fantasma, no había nadie, ni vivo ni muerto. Habían varias casas, tiendas, escuelas e iglesias, pero todo abandonado, y eso me dió una idea.
— Sabes...—dije.
— ¿Qué pasa Ash? —respondió Valentin.
— Viendo todo esto se me ocurrió una buena idea, ¿Piensas seguir con tu plan de buscar sobrevivientes?
— No lo sé, ya te encontré y no pienso que haya más sobrevivientes en realidad...
— Podríamos seguir buscando y traerlos a este pueblo, está vacío, en medio de la nada, podríamos fundar un nuevo pueblo, como una liga de sobrevivientes jaja—dije con una sonrisa.
— ¡Eso suena bien! —respondió de la misma manera.
— Pero primero hay que encontrar a nuestros hermanos.
— Claro...
Buscamos por todo el pueblo, pero no había más rastros de ellos, así que nos rendimos y regresamos a casa. Llevamos las motos al Garage, caminamos hacia la puerta principal y de ésta salió Norma sonriendo.
— ¡Valentín! ¿A quién crees que me encontré? —dijo.
— ¡Hola Vale!
ESTÁS LEYENDO
APOCALIPSIS
Fiksi Penggemar''No sé cómo es que todo esto pasó, sólo sé que estoy sola escondida en una casa, cuidandome de esas cosas que parecen humanos pero no lo son, yo los llamo caminantes, se ven como gente normal pero si te descuidas un momento, mueres'' ''Estaba apunt...
