Rencor

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Tomioka pensaba en como podía arreglar aquel problema.
La quería demasiado, pero no admitiría tal sentimiento. Eso lo volvería débil.

-Giyu, ¿sucedió algo?- dijo tanjiro asomado por la puerta con esa sonrisa única.

- ¿por qué lo preguntas?- respondió giyu sin expresión.

- vi a shinobu-chan pasar por el pasillo muy enojada- dijo con una sonrisa nerviosa- pude oler su rabia, su odio, su tristeza; lo cierto es que ella siempre huele enojada, pero esta vez no era lo mismo.

- no tengo ni la menor idea- giyuu tomo fuerzas y se levantó de la cama.

Tanjiro no podía creer que ya estuviese de pie, tenía heridas bastante importantes en el torso y aún no sanaban del todo.
Lo miro desconcertado y preocupado

-no deberías ponerte de pie tomioka-san, debes descansar el cuerpo- soltó tanjiro tratando de evitar aquello.

-estoy bien, tanjiro- sentenció giyu.

Lo cierto es que el podía ocupar su respiración se concentracion total para muchas cosas, hasta podía acelerar ciertos procesos, y la medicina a de kocho había funcionado muy bien.

........

Caminó hacia la habitación de ella, pensaba en cómo decirle que lo sentía, en que, SI, le gustaba mucho, pero ¿como?, no podia encontrar la manera de decirlo.

Estaba frente a la puerta, lo había decidido. No seria débil diciendo que la amaba. Aceptar ese sentimiento y ser correspondido de alguna forma lo volvería más fuerte.

Abrió la puerta y la cerró de inmediato; tan rápidamente que sucedió en menos de 1 segundo.

Su rostro estaba rojo, la vergüenza lo invadió y aquel deseo de abrir la puerta nuevamente se apoderó de el.
Era un puerco, uno aún peor que inosuke, *como podía pensar tal cosa incoherente*; giyuu solo decía eso en su cabeza; estaba paralizado.

Shinobu estaba ahí sentada, casi desnuda. Su cuerpo era perfecto a los ojos de tomioka y su piel a pesar de las heridas Lucía reluciente.
Ella solo escuchó algo, miro la puerta y pudo sentir la presencia de giyu.
Su rostro se sonrojo, tomo una manta y trato de cubrirse lo más que pudo.

- ¡Que haces aquí espiandome tomioka-san!- dijo al momento que abría la puerta. Estaba molesta.

- Yo.. quería hablar contigo - repondio.

- Pues yo no quiero hablarte, estoy ocupada, y voy a dormir, así que vete- dijo enojada y avergonzada.

- Kocho. eres hermosa, gracias por cuidar mis heridas- giyuu la miro a los ojos, estaba levemente sonrojado, y con aquella mirada seria de siempre.

Shinobu se derritió por dentro, aquel chico sabía exactamente que decir para que su corazón se acelerara.
Pero no lo perdonaría fácilmente, había sido un idiota y un pervertido al espiarla.

- ese es mi trabajo aqui, y tu me protégiste en batalla, así que es lo menos que podía hacer, tomioka- shinobu parecía seria.

- Lo que quize decir en el bosque, es lo que quiero decir ahora- dijo giyuu sin titubear- no es necesario que hables, solo escucha.

Shinobu se sonrojo, giyu tomo su mano derecha con ambas manos y la miro fijamente.
Sus ojos hipnotizantes la miraban sin pestañear y esa mirada seria la ponía un tanto nerviosa.

- Tu me gustas, shinobu, lo que dije no era cierto, tu SI me gustas, me pareces hermosa, Eres hermosa, eres especial, y daría mi vida para verte a salvo- giyu bajo la mirada- la verdad es que si me irritas bastante, y no entiendo bien de donde salió este sentimiento, pero ya no puedo sacarte de mi cabeza, no debí decirte aquello de hace un rato, tu...lo si..- giyu fue interrumpido por un beso, uno tan fuerte y espontáneo.

Shinobu tomaba la cara de giyuu en sus manos, fue algo que no necesito pensar demasiado, fue un impulso generado por las palabras de tomioka, aquellas palabras que llegaron a su corazón.
Giyuu no sabía que hacer, no sabía donde poner sus manos, quería abrazarla con todas sus fuerzas, quería tocarla, pero la chica estaba casi desnuda, y la manta había caído al suelo al momento de aquel beso fugaz. El lo sabía. Solo dejo sus manos ahí, al lado, no se permitiría tocarla así sin que ella lo quisiera, era demasiado inadecuado.
Ese beso fue algo mas; fue pasión, fue amor, fue deseo, fue la afirmación a sus sentimientos.

- Tu también me gustas, tomioka-san, pero aún así te odio demasiado  dijo shinobu sin soltar su rostro.

Tomioka estaba feliz y confundido por las palabras de kocho, su cara permanecía seria y solo podía mirar los ojos de ella.
Kocho retrocedió lentamente, le regaló una sonrisa tomada la manta y lo miro fijamente.

- No vuelvas a venir aquí, Adios- cero la puerta con fuerza frente a el.

Tomioka solo día la vuelta y "desapareció" en un instante.

Aquel rencor  no le permitirá perdonar tan fácilmente.
No sería debil.

Sin Admitirlo ShinobuxGiyuuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora