-Kate, ayúdame- le susurré al oído. -Por favor...- insistí.
-¿que es lo que quieres? ¿no ves que estoy estudiando? - me gritó en voz baja, la encargada cuarentona de la biblioteca nos miró mal.
-hay un chico- dejó de escribir y me miró con los ojos abiertos. Bombardeo en 3...2...1
-¿como es? ¿es lindo? ¿rico? ¿Popular? ¿que es? - habló fuertemente. Ahora yo la callé mientras miraba nerviosa a la bibliotecaria.
-sólo es un viejo amigo y desde la primaria no le veo. Ahora lo encontré en Twitter.- sonreí. Eso no era nada cierto...- aparte es gay - sonreí más al acordarme de aquella discusión con Lio.
-ah bueno, creí que ya tendría alguien con quién pillarte en pleno intercambio de saliva. - me puse roja como tomate, imagine todo. Con Lio. TODO. No se Por que Kate se esfuerza tanto dejarme en vergüenza a veces, es bastante molesto. Oh santo cielo mi cara arde.
No pude evitar tocer rasposamente mientras veía con pena a la encargada, que nos mataba con la mirada atrás vez de sus lentes de abuelita, de esos que tienen correa.
-¡No Kate! - grité por lo bajo. - sólo quiero que me digas como usar Skype.- lo admito. No se usarlo. Kate y Connor lo usaban casi a diario, con eso que no pueden vivir el uno sin el otro...
-debiste empezar por ahí - puso una estúpida cara de obviedad. Sí hubiera tenido preparada una mentira para ti, creeme que hubiera empezado por ahí.
-¿eso es un "sí" ? - la miré como cachorro, puse mis manos an mi mejlla derecha y ladeé la cabeza.
-sí...- exhaló sin ninguna opción. Choqué mis puños con ella y sonreimos un poco hasta que la encargada se paró juntó a nosotras y toció molesta.
Kate me fulminó con la mirada mientras yo me encogia de hombros sonriendo inocente.
-Salgan de aquí- dijo la vieja amargada. Sus lentes estaban en el puente de su nariz y su falda a cuadros que llegaba hasta las rodillas, le daba la imagen perfecta de una completa Bibliotecaria.
Bajamos la cabeza y tomamos nuestras cosas.
caminamos a la salida aún calladas y con la cabeza gacha, después de salir del lugar, nos miramos unos segundos calladas y serias pero después estallamos en risa, que para ser más sincera no parecía una risa, más bien una pelea de gallos tal vez.
Dimos vuelta en el pasillo aún riendo y haciendo comentarios bobos de nuestra azaña.
Nos callamos al instante,la temperatura en el ambiente cayó y a mi me dió un escalofrío enorme desde la nuca hasta la espalda baja.
¿Que hacia aquí?
-Hola James- sonrió con malicia.
-B-Betsy - tartamudeé un poco, pero traté de lucir lo más quitada de la pena posible
-¿Te diviertes? - cruzó los brazos.
-¿que haces aquí? - le fruncí el ceño molesta, después de las cosas que me dijo Connor decidí que ella ya no me daría miedo. O al menos trataría de aparentar que no, pero ¡Joder! Venía con su séquito de amigas plásticas. Las putas -al igual que ella- del equipo de fútbol.
-Sólo fue una semana James- me cagaba que me dijera así ¡Sólo Christian lo hace!
Y Lionel...
-Lastima- murmuré bajo, aún no podía enfrentarla. Sonrió autosuficiente.
-Inútil - negó sonriente.- quitate voy a pasar- hizo un gesto con las manos y Kate y yo nos movimos para seguir nuestro camino, una de sus amigas me golpeó el hombro. Maldita.
