Capitulo XVIII

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Yuna...

—Canté frente a otros... y no sentí peligro.

—Así es, Yuna-chan ¡Lo hiciste!  —Nagi me rodea con sus brazos.

—Este antifaz sí que es poderoso  —murmuro—. Aush.

El leve jalón de un mechón de cabello por parte de Yamato no podía faltar. Me arruinó la inspiración y admiración de este pequeño paso en mi vida por el uso de esta hermosa máscara negra y elegante.

Sin embargo, entiendo la referencia.

—Solo era un chiste, malvado oxigenado. 

Los demás ríen cuando finjo golpear al chico que me sigue la corriente de esta niñería mía. Además aprovecho en ver si uno de ellos tiene mi más preciado accesorio con sus respectivos juguetes en su interior, de lo contrario...

—Muchas gracias.

—Próximo paso: el rostro tras la máscara.

—No te pases, Van; apenas he dado el primer paso.

—No seas cobarde, Yuna.

—No soy cobarde  —me dirijo al más alto—, solo trato de ir lento para no... ¿caer?

La incertidumbre viene a mí mientras los chicos conversan. Sé que estúpido creer que todo esto solo fue un plan "pagado", quiero decir, las personas que vinieron a escuchar hasta el final de la canción puede que las hayan obligado o chantajeado para "disfrutar" del espectáculo solo para darme confianza y no relacionarlo con el recuerdo de mi madre... Sin embargo, todas esas miradas maravilladas me demuestran lo contrario. Además, los chicos no son tontos como para hacer tales cosas puesto que a Yamato se le ocurrió sin decirle a nadie.

Por otro lado, creo que estoy siendo paranoica. No dejo de mirar mi entorno por ese "alguien". Sobo mi brazo derecho simulando tener frío paseando alrededor de los muchachos, así hago creer que trato de subir mi temperatura corporal en vez de demostrar mi intranquilidad y la búsqueda de su ubicación.

Me sobresalto emitiendo un chillido al sentir que alguien me sujeta por los hombros. Apenas giro mi rostro un cuarto, lo suficiente para ver su sonrisa.

—Yuna-chan~ 

—¡Reiji! 

Creo que me voy a morir, mi corazón está latiendo a mil. Jodido sombrerero salvaje por aparecer en el punto de suspenso. Ay, mi kokoro.

Atrás de él están sus dos kouhai, el pelirrojo sonriendo con nerviosismo con la mano en la nuca y el emo en brazos cruzados trayendo el invierno. Me pregunto qué hace aquí Natural Team mientras encuentro la forma de quitar las manos del castaño sin ofenderle.

—Otoya, Kotobuki, Ichinose   —Habla el líder de Heavens intercambiando miradas con los nombrados— Que sorpresa encontrarles aquí.

—Sí  —responde Ittoki—. Verás... no tenemos mucho tiempo. Básicamente por ocurrió esto y aquello...  —Sus explicaciones son confusas, de hecho no está llegando a ningún lado.

—¿Eh?  —dice Heavens en coro, lo último que escuché de ellos.

Fue cuestión de segundos que vuelvo a sentirme como un saco de papas mas el viento desordenando mi cabello. Estoy cada vez mas lejos de los muchachos de Raging. Otoya vocifera: ¡Luego les explicamos!

Cuando Heavens reacciona, el emo me deja dentro del auto y cierra la puerta luego de que éste se sentara a mi lado. Su compañero está sentado al frente y Reiji enciende el motor. La banda no alcanza a impedir que avance el vehículo y, como soy lenta y estúpida, los veo molestos al distanciarme de ellos.

|Do Not Leave Us| [Utapri]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora