CAPITULO 3
-¿Por qué le dijiste a Jimin lo que yo tanto te confié?- pregunto Hoseok ocultando algo en su espalda.
-¿Yo que dije? No le dije nada a nadie- Taehyung fingió confusión absoluta ante las acusaciones de Hoseok. Siguió entretenido mientras desamarraba sus zapatos.
-¿Seguro?- Tae asintió quitándose los zapatos- ¿Tu promesa sigue intacta?- volvió a asentir y rio nervioso- ¿Seguro?- de su espalda Hoseok saco la consola de videojuegos de Tae causándole escalofríos a su amigo.
-Con eso no se juega- dijo Tae y luego rió al darse cuenta que irónico había sonado su frase.- Es lo más sagrado que tengo- Hoseok coloco su mano en su pecho fingiendo estar ofendido.
-Gracias, creí que yo era importante en tu vida- dijo Hoseok haciendo reír a Tae.
-Si lo eres pero quien está en peligro ahora es mi consola. Déjala, está asustada, mírala.-Hoseok rio y dejo la consola de Tae en la cama.- Yo no le dije nada a Jimin. Aun no tenemos confianza para contarnos esas cosas. Y si la tuviese tampoco se lo diría.- mintió Tae acercándose a Hoseok.
-Ya sabe que te cuento todo a ti. Y... se molesto y mucho- Tae abrazo a Hoseok y comenzó a consolarlo con caricias en la cabeza.
-Estarás bien, conocerás a alguien que si te valore y te sepa hacer feliz.- Hoseok rio y también abrazo a Tae.
-No pasa nada. Solo se molesto pero aun nos seguiremos viendo- dijo Hoseok riendo- Pero gracias por tus palabras por esa razón te quiero como si fueras mi hermano- Tae hizo una mueca de furia y se separo de Hoseok.
-Pero no soy tu hermano, ni tu primo, soy tu amigo o lo que tú quieras que sea pero menos tu hermano.- Hoseok rio y pellizco las mejillas de Tae.
-Siempre tuve una duda. ¿Qué te gusta a ti?- Tae se sorprendió y sonrió nervioso.- ¿Quién te gusta? ¿El chico nuevo?- Tae negó y salió de la habitación intentando evadir el tema. No le gustaba mentir al mayor.
Pero tampoco podría decirle acerca de sus sentimientos. No quería escuchar el probable rechazo. A Tae le preocupaba que Hoseok supiera su secreto porque temía que se alejaran. Habrían crecido como si fuesen hermanos pero no lo eran, solo vivían en la misma casa.
La historia de Tae es muy triste comenzando por el hecho de que su padre desapareció de un día al otro, quedaron en la calle junto a su madre y entonces conocieron a la familia de Hoseok quienes los acogieron pero su madre se suicidio después de no poder superar la infidelidad de su esposo.
-Creí que me amabas- dijo Hoseok siguiendo a Tae.
-Y lo hago pero no puedo contarte eso. Aun no- dijo Tae tumbándose en el sofá.
-¿Me harás adivinar?- Tae asintió encendiendo la televisión.- ¿Soy yo?- Hoseok rio y se dejo caer sobre Tae.- Es broma- Tae rio pero de alivio y le hizo cosquillas a su tan preciado amigo.
Jimin llego a su casa y su madre corrió a abrazarlo. Habían hablado por teléfono con su padre y se preocupo demasiado al escuchar que el menor se había golpeado con alguien más.
-¿Qué sucedió?- pregunto preocupada.
-Me golpee por distraído- mintió Jimin acariciando la cabeza de su madre.
-No mientas. Tu padre me dijo que te golpeo un muchacho. ¿Por qué te metes en problemas?- Jimin no podía mentirle a sus padres, se conocían tan bien entre ellos que era difícil mentirse.
-Es un bruto- la madre de Jimin le miro el labio a su hijo y asintió dándole la razón.
-Ya lo veo hijo. Tremendo bruto pero porque lo hizo debe ser razonable.- Jimin asintió y se alejo de su madre.
-Es cínico, se cree más que todos por miedo a que lo hagan de menos si conocen su verdadera cara.- comenzó a subir las escaleras hacia su habitación con su madre siguiéndolo.
-Como toda persona.- dijo su madre entrando a la habitación de su hijo.
-Pero conmigo no podrá esconderse más. Ya verás mamá, el será feliz al final.- la madre de Jimin sonrió sabiendo que su hijo decía la verdad.
Nada se le escapaba a Jimin. El lograba sus metas cueste lo que cueste.
Dentro de Jimin ya crecía con una extraordinaria rapidez la intención de hacer cambiar al mayor. Un poco por que no le agradaban las personas acomplejadas, otro poco para ayudar al enamorado de su nuevo amigo y otro poco porque el mayor no le agradaba y ese labio roto merecía ser vengado. En otras palabras, quería fastidiar a Yoongi entrometiéndose en los asuntos ajenos en el proceso de hacerlo recapacitar.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
-Yo no voy a limpiar el desorden de otros- dijo Yoongi molesto.
-No me importa. Yo llevo años limpiando tus porquerías y las hago en silencio. Vas a ir a cumplir tu castigo y dejaras a ese chico en paz.- Yoongi bufo y arrojo su teléfono al sofá.- Lo golpeas y luego desapareces de la escuela. Ya no sé porque me llamaran de la escuela la próxima semana. Tengo cosas más importantes que hacer.- dijo el padre de Yoongi sosteniéndolo del brazo.
-¿Mas importantes que atender a tu hijo? Si soy un peso para ti no debiste de haberme adoptado, quizás en la calle me tendrían más en cuenta- dijo Yoongi zafándose del agarre de su padre. Bastante cómodo por sus palabras demasiado hirientes.
- Yoongi, no digas esas cosas.- dijo la madre de Yoongi herida por las palabras de su hijo.
-Solo digo la verdad, no es más que eso- subió molesto a su habitación y azoto la puerta.
Yoongi busca que alguien vea lo bueno y no lo malo de él pero no sabía cómo hacer para hacerse notar. A lo largo de su vida a escuchado las peores ofensas que alguien podría recibir, decir que él era gay le daba a entender que volvería a escuchar todas esas ofensas pero saliendo de la boca de todos en solo minutos. Y sabía que Jimin sería quien provocaría que todos se burlaran de él y debía detenerlo lo antes posible.
Se durmió después de tanto pensar en toda su vida. Lo desgraciado que había sido desde que tiene memoria. Comenzando por ser un huérfano y terminando porque era gay.
Al despertar dos horas antes de las nueve de la noche suspiro y se alisto para ir a cumplir su castigo y también a alejar a Jimin de su vida. No sabía cómo pero lo haría. Quizás hacer que expulsaran al chico de labios regordetes sería muy buena idea.
Ya todos se encontraban en el campus disfrutando del juego en cuanto Yoongi llego. Fastidiado por el ruido se coloco los auriculares y se sentó en una banca del jardín escolar lo más alejado del campus.
Vio una camioneta estacionarse y de esta bajo Jimin con su sonrisa a pleno. La felicidad que se veía a kilómetros en la familia de Jimin le causaba más odio a Yoongi. ¿Acaso todo lo que rodeaba al menor era felicidad y... amor? Desagradable e irónicamente envidiable para Yoongi.
-Hola- dijo Jimin sentándose al lado de Yoongi. Este último se puso de pie ignorando al menor marchándose.
Jimin sonrío viendo a Yoongi alejándose y se puso de pie siguiéndolo.
- ¿Qué escuchas?- pregunto Jimin copiando los pasos de Yoongi. -YOONGI... - el nombrado se quito los auriculares y miro a Jimin con molestia.
-¿Qué quieres?- pregunto fastidiado.
-¿Qué escuchas?- repitió Jimin con paciencia y sus manos en su espalda dando una imagen de inocencia y hasta cierto punto tierno. No a los ojos de pálido pero si para la imaginación de Jimin quien actuaba con la única intención de quebrar al mayor.
-¿Ahora?- Jimin asintió con obviedad- Escucho a un idiota irritante- se coloco nuevamente los auriculares y siguió su camino.
Jimin comenzó a cantar su canción favorita mientras seguía a Yoongi subiendo de volumen algunas frases para que Yoongi las escuchara.
-¡Ya deja de seguirme! Eres irritante. Maldición, vete a molestar a otra parte. Eres la última persona que quiero ver en este momento.- Jimin le sonrió y le tiro un beso.
La furia crecía cada vez más en Yoongi contra Jimin.
Ya se habían paseado todo el jardín cuando el juego termino y todos comenzaron a salir festejando o quejándose por el resultado del juego a favor del equipo local. No llevo mucho tiempo para que todo quedara vacio y Jimin se sintiera nervioso al tener a Yoongi frente suyo mirándolo fijamente.
-¿Y no piensas moverte? Lo que necesitamos está detrás de ti- dijo Yoongi apuntando a la puerta del cuarto de mantenimiento. Jimin negó y se afirmo más a la puerta.
-Tendrás que moverme si quieres abrir la puerta- Yoongi bufo y sin pensarlo dos veces tomo el brazo de Jimin el cual jalo con fuerza quitándolo de su camino.
-Eres realmente molesto- dijo Yoongi sacando lo que él creía que necesitaría.
-Los nervios me hacen actuar así. Y tú eres el culpable- Yoongi golpeo a Jimin con un trapeador midiendo su fuerza para no dañarlo y se alejo del menor.- Eres hermoso- aunque lo decía solo para molestar al mayor, Jimin decía la verdad, le parecía lindo Yoongi y en ningún sentido pensaba en arruinar el plan de Tae.
Comenzaron con la limpieza y a Jimin ya le estaba fastidiando el silencio de Yoongi.
-Ufff. Oye ¿podemos jugar a algo mientras trabajamos?- Yoongi lo ignoro y siguió trapeando la entrada principal de la escuela.- ¿Planeas ignorarme toda la noche?- Jimin resoplo y dejo caer su trapeador.- Así no terminaremos nunca- tomo su recipiente vacio y fue en busca de más agua. En el camino pensó en preguntas que podría hacerle a Yoongi y sonrío en lo fastidiado que se pondría. Volvió con Yoongi pero ya no estaba.- ¿YOONGI?- grito mirando hacia su alrededor. - ¿¡YOONGI!?- el mayor apareció por su espalda con una manguera en su mano.- Eso es injusto- dijo Jimin apuntando a Yoongi con su dedo índice.- No me ignores- chillo Jimin.
Durante los próximos quince minutos Jimin se la paso preguntando y preguntando todo lo que se le viniera a la mente. Yoongi, ya colmado de paciencia se acerco a la manguera y la tomo, apunto a Jimin y comenzó a mojarlo.
-¡YA CALLATE! ¡CIERRA LA MALDITA BOCA!- dijo mientras mojaba a Jimin. Le causo risa ver como Jimin gritaba para que lo dejara tranquilo y luego como corría alejándose. Creyó que ya se había librado de Jimin hasta que lo vio llegar con un bote cargado de agua.- Ni pienses en que te dejare hacerlo.- Jimin se encogió de hombros e hizo amagues de arrojarle el agua.- Tengo el teléfono Jimin, no te atrevas.- Jimin metió su mano al bolsillo, tomo su teléfono y lo arrojo al césped.
-El mío ya quedo en el olvido. Tienes un minuto para dejar el tuyo a un lado.- advirtió. Yoongi lo mojo nuevamente y luego siguió con su trabajo.- Yo te advertí- dijo Jimin y mojo un poco a Yoongi en los zapatos.
-Basta Jimin. No quiero jugar contigo, tenemos mucho trabajo. De verdad. No molestes. Te estoy hablando seriamente, no molestes por favor.- Jimin negó y arrojo otro poco de agua. Yoongi se alejo y se quito la chaqueta guardando allí sus auriculares y los arrojo hacia una esquina.- Te pedí de buena manera que dejaras de molestar- comenzó a mojar a Jimin y rio a carcajadas cuando a Jimin se le cayó al suelo el bote vaciándose todo el agua.
-Es injusto- logro decir Jimin entre ahogadas.-Espera- pidió cubriéndose el rostro.
-Promete que ya no molestaras- Jimin asintió y Yoongi dejo caer la manguera.
-Lo prometo hermoso- Yoongi lo fulmino con la mirada y Jimin rio- Pediste que lo prometiera, no que debía cumplir la promesa- Jimin se encogió de hombros y rio ante el rostro de fastidio de Yoongi- Pero eres hermoso realmente- Yoongi se giro y busco su chaqueta ocultando una sonrisa entre reproches.
Ya llegaría su momento de venganza y cuando este le sea dado no dudara ni un segundo en hacer llorar sangre a Jimin. Se lo merecía. Por hacerlo sentir así.
