Recuerdo ver a ese cadáver. Cómo alzó su cabeza y pegó su frente al cañón de la pistola. Cómo sus ojos parecían demasiado humanos, y al disparar ese brillo característico se desvaneció como polvo. Y Contemplé cómo el cuerpo inerte caía a mis rodillas, soltando un hilo de sangre que tarde o temprano dejó de avanzar.
Mis manos temblorosas soltaron la pistola y cayó al frío suelo.
-¿Había matado a una persona? ¿Era esa cosa una persona? ¿Por qué acercaría su cabeza sino? Definitivamente era una persona, y yo la había asesinado. -Todo esto se repetía una y otra vez en mi mente.
Mi frente ya no sudaba, más bien mi cuerpo se hallaba congelado, y mi alrededor dejó de existir, como si se hubiera parado el tiempo y nada fluyese. Todas esas preguntas inhundaron mi ser como si fuera un tsunami que se llevaba todo consigo.
El frágil hilo de voz de Kassandra hizo que saliese de esos horribles pensamientos. Me giré para ver su estado, y me agaché para contemplarla desde más cerca. Sus ojos permanecían entre cerrados, pero una leve sonrisa se formó en sus labios.
-Kyle... -Logró articular.
Después, esta empezó a abrir lentamente los ojos y contempló el cadáver a mis espaldas tendido en el piso. A continuación me miró a mí, pero no dijo nada.
-Te desmayaste -Dije soltando un suspiro de alivio. Y con él, todas esas dudas anteriores pasaron a un segundo plano.
Ahora solo debía centrarme el buscar algo para coser el corte de Kass y algo de comida y agua.
⚠
Ayudé a mi mejor amiga a moverse y nos dirigimos hacia la segunda habitación, la cuál estaba limpia. Después intenté buscar por todo el piso de arriba cualquier salida posible para escapar y en la que Kass pudiera, pero fue en vano.
Por el camino encontré una especie de armario que podría medir centímetros, que estaba pegado a la pared. Este estaba bloqueado con una cerradura, y detallados surcos con formas geométricas eran trazados con precisión.
Golpeé con el puño levemente la puerta de madera y esta emitió un sonido hueco que se hasta el piso de abajo. Debajo de mis pies debía hallarse la cocina. Es decir, acababa de encontrar un tipo de tunel escondido en la casa que daba a dicha sala.
Pasé a agacharme y a repiquetear la madera produciéndose el mismo fenómeno.
Afirmativo, acababa de encontrar una posible forma de salir.
Necesitaría algo para forzar la cerradura o encontrar la llave, para asegurarme de que mi afirmación era cierta. Entonces recordé a Kassandra y me centré en seguir buscando provisiones. Habría tiempo para escapar. Por ahora Kass estaba en peligro mortal
Bueno. Mirando el lado positivo, encontré un botiquín lleno de medicamentos, y entre ellos suturas. ¿Por qué esta gente tendría un botiquín en el cuarto de invitados?
Volví a donde permanecía Kass. Tumbada en la cama, contemplaba el exterior a traves de las tablillas de madera que tapaban la ventana, y dejaban que solo pequeños hilos de luz traviesos entrasen. Parecía ser las cuatro de la tarde debido a los potentes rayos de sol.
Me acerqué a dejar todas las cosas que había cogido dentro de nuestras mochilas, que estaban encima en el escritorio del cuarto. Guardé los medicamentos, las vendas y el alcohol, y me di cuenta del vacío considerable que tenían estas. Necesitábamos comida, pero primero tendría que arreglar aquel destrozo que tenía Kass como herida.
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Némesis
Science FictionPensaron que eran simples brotes víricos, como la gripe, un resfriado aún más fuerte... Estaban muy equivocados. ¿Qué clase de gripe hace que una persona muerta resucite como otra distinta? ¿Que resucite como un monstruo?. Primero fue la cuarentena...