Los rayos de sol pre-veraniegos se colaban por las rendijas de mi ventana. De tal manera que algunos chocaban contra la pared de enfrente, y otros en mis párpados.
Cosa que me molestó, porque a continuación, intenté cubrirme con la almohada, y girar hacia la izquierda.
Fue demasiado tarde cuando me percaté de que ya me hallaba en el suelo, con todas las sabanas desordenadas, y con un golpe en la cabeza, que dio como resultado un chichón. Y para colmo, el despertador sonó taladrando mis oídos como si de silbatos se tratasen.Estuve en el suelo unos cuantos minutos sin moverme. Aquel aparato seguía sonando y mis oídos sufrían a costa de ello. Pero sinceramente no tenía siquiera ganas de levantarme. Todo esto porque el día anterior trabajé demasiado en el Jackie's, y estaba destrozado.
De repente, recordé que hora era. Miré la ventana, y mis sospechas eran ciertas. Después eché un vistazo a mi reloj y... ¡Mierda! Las 9:00 AM.
Tenía que ir al instituto y llevaba como una hora de retraso. Más me valía darme prisa.
Me incorporé rápidamente, algo mareado por la velocidad en lo que lo hice, y me dirigí corriendo hacia el baño, que por cierto, era un baño propio.
Hoy era el gran día, pues me graduaba. Sí, el gran y torpe Kyle Silver se gradúa. Después de tanto tiempo sufriendo, este infierno se acaba. No podía creerlo. Parecía que fue ayer cuando la tía Rose vino a pasar las navidades con nosotros, y papá casi tira el árbol al tropezar con una guirnalda mal colocada. Tantos recuerdos vividos este año hacían que sintiera nostalgia y algo de pena. Aunque tenía la fe de que el siguiente año en la universidad sería maravilloso.
Ya en el baño me miré al espejo y me sonreí. Puede sonar raro, pero tengo la costumbre de empezar el día sonriendo, considero que mejora mi día y ayuda a empezarlo con buen pie. Pensaba todo eso mientras me desvestía con cuidado y abría la llave de la ducha. Cuando comprobé que salía agua tibia, me metí y dejé que las gotas de agua cayeran en mi cuerpo mirando hacia arriba.
Mientras me duchaba, me veía enfrente de una gran multitud, vestido de gala, con una gran sonrisa en el rostro, y recibiendo el certificado que indicaba que había terminado la preparatoria. Y después de eso por fin iría a la universidad. Probablemente a la de Boston, ya que era mi hogar. No sería capaz de verme en otro sitio que no fuese ahí.
Despues salí de la ducha, agarré una toalla y me la enrollé en la cintura.
Volviendo a mi alistamiento. Me cepillaba los dientes, mientras con la otra mano intentaba ponerme bien los pantalones vaqueros. Finalmente terminé y me vestí completamente.
Mi vestimenta era sencilla, los pantalones anteriormente mencionados, y una camiseta de manga corta de color blanca, en la que ponía con letra cursiva: 'Clueless'. Me encanta esa palabra, y ni siquiera sé por qué.Bajé las escaleras a una velocidad inhumana, y llegué a la cocina, donde se hallaba mi madre tomándose su asqueroso té que ella siempre toma, y leyendo el periódico.
Entré a hurtadillas, y disimulé que no la había visto, pues no quería que me echase la bronca por ir tan tarde. Así que abrí la nevera buscando un brick de leche, deseando que no dijese nada. Después agarré un vaso y me serví.
Desgraciadamente ella alzó la vista y tosió ajustándose sus gafas.
—Buenos días, bello durmiente. ¿Sabes qué hora es? —Dijo soltando el periódico y mirándome chistosa.
—Ehmm... —Miró mi reloj —¿las 9:10? —Contesté poniendo mi mejor sonrisa.
Mierda, ahora si la he cagado enormemente. No sé cuántas broncas habré recibido a lo largo de todo el año, pero creo que sobre pasa los límites de lo normal. No es mi culpa, soy de sueño muy profundo.
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Némesis
Science FictionPensaron que eran simples brotes víricos, como la gripe, un resfriado aún más fuerte... Estaban muy equivocados. ¿Qué clase de gripe hace que una persona muerta resucite como otra distinta? ¿Que resucite como un monstruo?. Primero fue la cuarentena...