O8

39 8 3
                                        

—¡Si van a hacer cosas raras, proteganse! No pueden andar por ahí haciendo esas cosas como si no existieran enfermedades o infecciones o animalillos pequeños que caminan por ahí — volví a regañarles. Aún no me había quitado una mano de la cintura; la otra sí, y los estaba señalando de forma acusadora con esa misma. Si me hubiese visto por fuera en ese momento, me habría puesto a reír inconsolablemente, ¡Me estaba convirtiendo en una señora! Sin embargo, mi pose demandante se esfumó cuando escuché a Changkyun susurrarme

—Kihyun, nosotros, Jooheon y yo, somos novios... No andamos "por ahí haciendo cosas". Sí, nos dejamos llevar un poco por el ambiente, pero no te preocupes, no hay ningún problema — para ese momento, ellos se habían acercado a mi sin soltar sus manos, Changkyun me habló con tanta tranquilidad, que casi parecía que le estuviese explicando a un niño pequeño acerca de "esas cuestiones". Él me despeinó el cabello y Jooehon me dio golpecitos en el brazo, ambas acciones al mismo tiempo, para reconfortar mi alma de señora que en ese preciso momento lloraba por la virginidad de sus hijos; yo estaba tan atónito que cuando analicé sus palabras y logré comprender, ellos ya no estaban conmigo en ese gigantesco baño, que a decir verdad, era tan grande que daba miedo sacar mi pequeña cosa para orinar.

¿Qué acababa de suceder? ¿Interrumpí a una pareja que ni siquiera tenía relaciones sexuales, o al menos no todavía? Suspiré profundamente, me llevé las manos a la frente y después miré hacia mi reflejo en el espejo, quien me miraba decepcionado por mi intromisión.

—No te atrevas a decir nada, ¿Bien? —murmuré para mi mismo y salí del lugar cuanto antes.

Después de eso me quede pensativo y sumido aún más en mis pensamientos, o eso pensaba, pues  justo vi a Hyuna, la idol que amaba con toda mi alma, hablando con desprecio sobre mí y mis feas prendas con una de sus amigas, cuyo rostro no pude ver bien debido a mis lágrimas, muy cerca de la cocina

—¡Ay, no no no! Yo no creo que esté a la altura y si debo decir algo es que Shownu estuvo demasiado urgido en encontrar un reemplazo, ese chico no tenía ni el porte ni el visual para ser un idol, ¡Qué va! Dudo que tenga algún talento una persona como esa —

Después de escuchar eso en el eco de la cocina mientras caminaba por ahí, me dejó viendo como la esperanza y seguridad que había adquirido se salieron de mi pecho y huyeron de mí metiéndose entre las demás personas. Ahí, con los ojos cristalizados decidí que era momento de irse. No me detuve en nada, ya no presté atención a nada ni nadie más porque no quería descubrir otra cosa que me confundiera  o me hiciera sentir el doble de mal a lo que ahora sentía. Por eso me dirigí a la puerta sin distracciones y una vez pude respirar el aire "limpio", volví a suspirar con todo el aire de mis pulmones.

Sé que no me despedí de nadie, pero eso ahora no me interesaba en lo absoluto. Caminaba por la solitaria acera de las 4 am tarareando una canción que tenía pegada en la cabeza. Mis manos estaban metidas en los bolsillos de mi chaqueta, mi vista estaba pegada en el suelo y los nervios me invadieron cuando me di cuenta que debía cruzar una calle MUY oscura para llegar al auto.

Existe gente con pensamientos comunes y después estoy yo, que me fuerzo a hacer cosas que realmente no quiero hacer.

"Si tomo otro camino podrían robarme también, así que sí o sí tengo que ir por aquí, si me van a hacer algo que sea aquí donde tal vez pueda gritar para pedir ayuda" pensé, justo antes de ponerme en marcha muy forzosamente.

Sentía mis piernas temblando como gelatina y apenas podía sostenerme, nunca tuve una peor idea que justo en ese instante, cuando levanté la vista y automáticamente quedé perplejo, pálido y de papel, incluso las lágrimas que guardé con todas mis fuerzas escaparon por mis mejillas del miedo.

Era él, con un cigarrillo entre sus labios; él, sentado en el suelo y mirando a la nada. Ahora que lo pensaba, nunca lo vi en todo el tiempo que estuve dentro de la fiesta, solamente cuando me dieron a conocer con el público; no estuvo cerca cuando les presenté a mis mejores amigos y no estuvo cerca en ningún momento, en ningún lado... En fin, no moví un solo centímetro de mi cuerpo, tampoco pude respirar; solo miraba a quien ahora me estaba mirando con fastidio y yo solo quise desaparecer de una vez por todas de este mundo que siempre encontraba la forma de sabotearme

Autosabotaje.

—¿Qué haces afuera? — preguntó al tiempo que exhalaba el humo de su cigarrillo casi en mi nariz, aunque apartando la mirada de este pobre ser que apenas respiraba correctamente

—Me siento mal, necesito ir a c...— Intenté hablar fuerte y claro aunque fui todo lo contrario. Él soltó una risita y yo me estremecí por un escalofrío, olvidé lo que iba a decir con tan solo eso

— ¿Ahora qué tienes? ¿Estás enfermo o bebiste mucho? — su tono de voz ahora era fue suave y yo dejé de sentirme tan, tan tenso.

Me toque la nuca con una mano y poco a poco me acerqué hasta poder agacharme enfrente suyo con todos los nervios del mundo —Solo estoy cansado, no es nada de qué preocuparse. Soy yo el que se preocupa siempre, así que dime, ¿Qué haces tú aquí afuera? —

Tal vez fui muy confianzudo, tal vez iba a patearme lejos en ese instante como siempre lo hizo desde el primer día que nos vimos; eso era lo que pensé cuando analicé mis palabras y él permaneció callado

—No tengo ánimos para andar tan divertido como los demás, no quería venir, pero tuve que hacerlo porque me obligaron. Así que me puse borracho para no tener que estar viendo tu fea cara— mencionó mientras abrazaba sus piernas y volvía su mirada al cielo estrellado de esa madrugada.

Cuando respondió, se me puso la piel de gallina y tuve que voltear a verlo mientras me aguantaba las lágrimas, otra vez. Para mí él era la persona más impecable y atractiva en esa noche, para mis ojos él era perfecto, pero por desgracia, él no podía sentir todo el afecto que yo tenía para darle

—N-No te preocupes...— atiné a responder con la voz un poco más aguda de lo normal — Ah... ¿Viste qué lindas son las estrellas hoy? Creo que incluso puedo escribir mi nombre en el cielo uniendolas con hilos... —

Lo logré. Volteó a verme con una sonrisilla entre los labios, aunque negó varias veces con su cabeza en señal de "este ya va a empezar con sus idioteces" y sí, iba a empezar, porque su sonrisa era preciosa y me gustaba, me gustaba mucho verlo sonriendo.

— Minhyuk, ¿Miras el cielo a menudo? A mi me gusta mirarlo, siempre que necesito detenerme a pensar miro hacia arriba, no en busca de respuestas, sino para contagiarme de esa relajación con la que caminan las nubes. Su vida se trata de caminar lento y en cambio la mía es demasiado rápida... — Confesé. Él estaba mirándome con atención, nunca me había mirado así. Nuestras miradas se cruzaron una décima de segundo, después apartó sus ojos y disimuló bastante bien su mirada por el rabillo del ojo; aunque no lo suficiente para no ser descubierto por mi, quien le sonrió y empujó de forma muy suave.

Era patético y me veía horrible aprovechandome de su nivel altísimo de alcohol en la sangre para poder hablar con él como siempre quise por primera vez.

— Hey, no... Yo no miro al cielo. Prefiero hacer cosas interesantes. Por cierto, ¿No te ibas ya? —
En ese momento su voz cambió a un tono más fuerte y serio. En ese momento, yo me sentí estúpido, más estúpido. Mi corazón se oprimió un poco, el chico que hace apenas unos segundos era relativamente blando ahora se comportaba como un cabrón.

"¿Todo fue porque te toqué?" Me pregunté en la mente. Era obvio que aún estando borracho guardaba su distancia, guardaba el mismo ¿Odio? ¿Rencor? O rechazo hacia mi. Asentí con mi cabeza y volví a sonreír, aunque esta vez pareció una mueca horrible de dolor

— Oh tienes razón, lo siento si te interrumpí. ¡Te veo después! — asi fue como me levanté casi en un segundo y caminé rápidamente sin dar tiempo a que se despidiera de mí (si es que al menos planeaba hacerlo).

SAKURAGARI Donde viven las historias. Descúbrelo ahora