Capitulo 12

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El grupo de Midoriya, había tardado el tiempo que habían dicho en llegar a escondite en el que se encontraba su manada. Para el omega todo le causaba una reacción de nostalgia, aunque el ambiente y el lugar fueran totalmente desconocidos para él.

En cuanto los vieron llegar y le reconocieron, un multó de gente empezó a rodearle, pero cuando apareció Aizawa todos se apartaron.

Hubo un silencio muy largo, las miradas de ambos se cruzaron, todos estaban expectantes para saber las acciones de su actual líder pero este tenía otros planes.

-Vamos...-le indico al pecoso.

Aizawa caminó hacia fuera de la pequeña aldea, a un pequeño escondite que usaba cuando quería estar solo y no queria que le encontraran. Había un pequeño risco que conectaba con un árbol gigante, probablemente demasiado viejo y una de sus ramas era tan grande que soportaba a ambos y era el lugar perfecto para ambos.

Sentados y sin decir nada, se sentaron. Ninguno se sentía con la fuerza para empezar, pero no podían posponerlo, ellos eran los lideres y si ellos se derrumban, derrumbarian a toda su manada.

-No es necesario recordar el pasado... ambos estamos muy conscientes de lo que sucedió- comenzó el pelinegro.

Él más que cualquiera se sentía responsable, no pudo hacer mucho el día del ataque, trato de proteger a los niños e indicarles a los adultos a donde llevar a la manada, aun así su egoísmo por estar junto a su Alpha, desprotegio a mucha gente.

Principalmente al omega que estaba a su lado, la culpa lo estaba carcomiendo y más cuando su madre se lo había confiado.

Quería llorar y agradecer a quien fuera el que estuviera vivo, se habían apiadado de él y ahora lo tenía ahí, como si nada hubiera pasado... pero a grandes rasgos, el no era el pequeño omega que recordaba. Su mirada era más dura, su aura parecía dolida y a momentos parecía roto, no físicamente, pero el alma realmente se veía destrozado.

-Mi madre...

-Le hicimos un digno funeral...

-Toshinori?- escuchar de él ese nombre, era regresarle un golpe duro, pero no iba a culparle, tenía derecho de saberlo.

-Él... actuó como un Alpha y un líder...

-Si puedes decir eso de All might, significa que sigue vivo ¿verdad?- le tembló la voz.

-Aun siento nuestra conexión...

Midoriya soltó un suspiro. Aun entre tantas malas cosas, podía decir que la esperanza seguía brillando, para el... solo el saber que estaba ahí, aquel al que quería como un padre, le hacia más fácil seguir.

-Me haré resposnable- hablo el pecoso.

-No fue solo tu culpa, no puedes tomar esa decisión solo...

-Él estaría aquí si no fuera porque...!

-Basta!- por fin voltearon a verse.

Ambos derramaban lagrimas silenciosas, sufriendo por su cuenta y culpandose por razones diferentes. Sin pensarlo dos veces, Midoriya fue hacia él, acurrucandose en un abrazo que ambos necesitaban.

-No podemos estancarnos en el pasado- le susurro el mayor- la manada nos necesita.

-Quiero poder compensar lo que paso, pero no me siento listo para liderar la manada, no cuando perdimos a tantos en el pasado. Además... he perdido mi derecho, yo no puedo simplemente llegar y tomar el puesto.

-Eres el ultimo de la línea, yo he estado compensando ese papel... pero no me corresponde.

-Eres el omega de nuestro Alpha, tienes más derecho el que yo tengo...

Mi pecadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora