"Si no te han partido el corazón, no eres un ser humano completo
Sandra Bullock
Un bello sol iluminaba la habitación de Akaashi. El verano había llegado y no daba tregua con sus seis meses de embarazo. Los mareos, antojos y cambios hormonales ya eran parte del pasado, aunque con el crecimiento de su vientre, se cansaba con más facilidad por lo que a veces debía recostarse en su cama y en su trabajo atender menos cantidad de pacientes.
Estaba ansioso por tener a su hija en sus brazos y en el control anterior que había tenido con Yaku estaba satisfecho, ya que el médico había encontrado en buenas condiciones a la bebé y ya habían planificado la fecha en el cual Keiji iba a salir con su prenatal.
Hace algún tiempo atrás ya había tramitado en el consultorio de su colega su registro maternal para recibir su Boshi Techo* (manual de salud de la madre y el hijo) y obtuvo su llavero que es un broche con su logotipo impreso. El ojiazul como era reservado la guardaría en el bolsillo de su pantalón para mostrarla en casos de emergencia, cuando estaba en su hogar leía ambos folletos para aprender cada indicación para afrontar lo que se viene a futuro.
Con Yukie ya habían terminado de implementar la habitación de la bebé, el pintado fue realizado con la ayuda de Konoha y junto con la pelirroja se encargaron de decorarla gracias a los modelos que ella había visto por el Pinterest y le mostró diversos tipos de decoración de habitación de bebé y entre discrepancias y discusiones, acordaron el definitivo.
Keiji observaba con atención el color de las paredes de la habitación que eran de un rosado suave, cortinaje blanco, una cajonera que en su interior estaba guardada el ajuar y varios peluches que estaban afirmados en un pequeño mueble, cortesía de los pacientes que cuando eran citados por él, le entregaban esas muestras de gratitud ya que el médico se había ganado el cariño y el respeto tanto de sus pares como pacientes. Estaba feliz su corazón le decía que su hija iba a llegar con la marraqueta bajo el brazo* y que su vida iba a tener otro matiz.
Un bello sol adornaba la tarde acariciando las tumbas de quienes ya no estaban en este mundo. Algunas decoradas con bellas flores y otras ya olvidadas por sus familiares a la espera de ser visitadas.
"Madre, tanto tiempo sin venir a verte ¿no? Si, reconozco que he sido un ingrato contigo y no he venido tan seguido como quisieras – se inclinó suavemente y limpió la lápida con cuidado y depositó las flores secas a una bolsa – han pasado muchas cosas últimamente, hace algunos meses atrás conocí a alguien y tuve una relación, una relación de la cual fui muy feliz, su nombre es Bokuto Kotaro, un hombre maravilloso y gracias a él aprendí a ver la vida de otra manera, a disfrutar a divertirme, a compartir, a sentirme acompañado – una pausa hubo en ese momento - pero no todo es color de rosa ¿te diste cuenta que estoy un poco más panzón? – una sonrisa salió de sus labios – el motivo es que estoy esperando una hija de él, la noticia me tomó de sorpresa, ya que no lo esperaba pero lo asumí y aquí estoy feliz esperando a que nazca y poder conocerla, pero él no sabe sobre este embarazo, ¿crees que soy egoísta? Sí, tal vez lo soy pero es por miedo, miedo a su reacción, a que rechace a la niña, quizás te avergüences de mí pero esta relación no fue amorosa, solo fue pasional, pero ninguno de los dos midió las consecuencias, pero no estoy arrepentido, haber conocido a Bokuto Kotaro fue lo mejor que me pasó en la vida y hace poco pude reconocer que estoy enamorado de él, pero decidí que él no debe saber que hay una hija de por medio ¿qué me dirías en estos momentos? ¿Estarías de acuerdo con mi decisión? – hizo una pausa - yo creo que no, te conozco tan bien que sé que me regañarías y me dirías que estoy actuando mal, que él como padre tiene todo el deber de saberlo, pero soy cobarde y no tengo las agallas para enfrentarme a él, yo sé que estarías feliz con la noticia y ya estarías comprándole ropa, juguetes y muchas cosas más, después de todo sería tu primera nieta – un suspiro salió de su boca – pero te juro por mi vida madre que me esforzaré en ser la mejor madre y padre para Kasumi, ese es su nombre, sé que será tan bella como su padre y mientras viva le daré lo mejor de mí, valores, cariño, alegría tal como me lo diste tú cuando me criaste – se quedó un rato contemplando lápida que tenía escrito el nombre de su madre – gracias madre por escucharme, necesitaba tanto verte y desahogarme, ahora me puedo ir feliz y enfrentar con ganas lo que se vendrá a futuro – las lágrimas comenzaron a salir como en cada visita que realizaba, aprovechó de estar con ella un largo rato hasta que llegó la hora del cierre del cementerio, antes de irse acomodó el ramo de flores frescas a la tumba y con una reverencia se despidió de ella y se retiró.
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El Bello y el Millonario: Bokuaka
FanfictionBokuto Kotaro, joven millonario heredero de una gran fortuna y socio de Kuroo de su propia empresa conocerá a Keiji Akaashi quien es médico en un hospital de la capital y con una idea negativa sobre los millonarios, el destino se encargará de juntar...
