Cena para Dos

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"Ya tenemos el momento, depende de nosotros hacerlo o no inolvidable".


Había sido un día muy agitado en el hospital para Akaashi, atención de pacientes y una que otra urgencia copaban el día. Al llegar la hora de salida, se despidió de sus compañeros de trabajo y se dirigió a un café a beber su expresso que tanto le gustaba. Frecuentaba de vez en cuando la cafetería "Excalibur"  que estaba a pocas cuadras del edificio. Era un lugar agradable ya que la decoración tenía toques rústicos y cuadros con bellos paisajes de Japón, la música era agradable, lo que originaba un ambiente reconfortable y era un agrado visitarlo.

Al ubicarse en una mesa se acerca una camarera a tomar su pedido – un expreso con un lemon pie por favor – la chica luego de anotar se retira. Mientras esperaba su orden observaba cada cuadro que adornaban el recinto, a pesar de que ya se los sabía de memoria no cesaba de maravillarse con cada uno de ellos, era una delicia visual admirar cada detalle de aquellas obras cuyo artista tenía el seudónimo de "Kou". A veces sentía la curiosidad de saber si este artista era hombre o mujer, sin embargo le daba vergüenza preguntar al administrador del local.

Al llegar su orden, Akaashi procedió a beber su expresso y a comer su lemon pie, sin embargo su vista se desvía involuntariamente  y observa que a unos pocos metros de su ubicación estaba Bokuto. Estaba sentado en una mesa con un laptop y revisando su Iphone muy concentrado  – debe estar trabajando – pensó. Se veía muy atractivo ya que vestía un elegante traje de dos piezas negro y una bella corbata de seda color rojo escarlta estaba anudada a su cuello, por su origen daba a pensar que su vestuario era de algún diseñador de fama internacional, aunque Akaashi no era muy experto en diseñadores, pero podía deducir que así podría ser.

A medida que iba devorando su trozo no cesaba de observar a Bokuto, ya que estaba muy absorto trabajando en su laptop y a veces se veía hablando por el móvil, a su lado lo acompañaba una taza de cappuccino y un trozo de pastel.

Estaba tan embelesado observándolo que sentía pequeñas mariposas en su vientre. Ya concluyendo su café y su trozo, pidió la cuenta para retirarse, pero estaba tan pendiente de lo que estaba haciendo Bokuto que al caminar con dirección a la salida, chocó accidentalmente con la mesa en la cual Bokuto estaba trabajando, el mayor da un pequeño brinco sorprendido por el ruido y al levantar la mirada se da cuenta que era Akaashi el que había chocado.

- Disculpe por mi descuido, no me fijé por donde iba – se excusó el menor avergonzado y maldiciéndose por su torpeza

- ¡Oooh, Akaashi eres tú! – le habló sorprendido Bokuto.

- Si disculpe, no quería molestarlo ni interrumpirlo, pero ya me iba retirando – habló nervioso y sentía como sus mejillas se ruborizaban.

- No te preocupes Akaashi, a cualquiera le puede pasar, si gustas siéntate un rato a mi lado para que conversemos – le indicó con una mano el asiento que estaba desocupado con una bella sonrisa que adornaba su cara.

EL menor asiente ya que no pudo negar la petición del bicolor menos con esa bella sonrisa que le agradaba. Bokuto se apresura en terminar sus quehaceres y se dedica a guardar su laptop y su Iphone para así poder dar pie a la conversación.

- Bokuto-san no sabía que también frecuentaba este lugar – le comentó Akaashi inquieto.

- ¿Uh? Bueno... es la segunda vez que vengo, mi amigo Kuroo me lo recomendó y quedé maravillado por la atención y el ambiente que tiene, la primera vez vine solo para conocerlo y ahora que es la segunda vez lo hice para que, mientras me servía algo aprovechaba de finiquitar algunas cosas de la empresa.

El Bello y el Millonario: BokuakaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora