- hola cariño, como has dejado a Melisa - ahora me doy cuenta, seguro que la pobre estará esperándome en la pizzeria.
- la hemos dejado bien - dice Támara, que se acerca a mi tía y la estrecha la mano - buenas señora, soy Támara, estaba en la misma clase que Nerea cuando estaba en el instituto - dice Támara, mi tía la estrecha la mano y la sonríe.
- que raro... No me acuerdo de tu cara y eso que conocía a la mitad del centro - dice mi tía con una sonrisa amigable.
- normal que no se acuerde de mi, cuando estaba en el instituto tenia el cabello corto y negro, también utilizaba a lentes y braquets - dice támara, wow, como miente.
- vaya cambio - dice mi tía, - pues... Señora estoy aquí para pedirle una cosita - dice Támara parándose como una niña.
- adelante te escucho - Támara me mira.
- pues... Hoy es mi cumpleaños y quiero celebrarlo con mis amigas, he alquilado un casa para pasar 3 días y quiero que por favor Nerea este conmigo - dice asiendo gestos, lo hace tan natural y se ve normal.
- pues... Claro, Nerea tiene que divertirse un poco - dice mi tía contenta.
-Pero yo... - digo sobresaltada.
- Lo vas a pasar genial, vamos a preparar tu maleta - dice Támara y me agarra la cintura ejerciendo presión y caminamos a mi habitación.
-Támara, por favor... No quiero, le tengo miedo - mis ojos se cristalizan, pero no dejo caer las lágrimas.
-las ordenes son ordenes - dice poniendo ropa en mi maleta.
Al terminar de poner la ropa voy donde mi tía y la abrazo fuerte como si fuera la última vez que la veo.
- quiero que sepas que te quiero mamá - hace tiempo que no la llamo mamá.
- amor, solo son tres días, que pasarán como flecha - dice ella acariciando mis trenzas.
Me acerco a Nelson que esta dormido como una marmota y dejó un beso en su frente.
- Nerea tenemos que irnos - dice Támara parada en la puerta con mi maleta.
- mamá... Eres la persona más maravillosa del mundo - digo saliendo de la puerta y mis lágrimas comienzan a bajar por mis mejillas.
(...)
Veo como los edificios desaparecen dejando paso a los árboles, ¿ un bosque?, estamos adentrando en un bosque hasta que llegamos a un portal grande que nos da paso a una enorme casa, en mi vida casa así no he visto.
Es una casa muy hermosa, pero el miedo se instala de nuevo en mi cuando veo un montón de hombres armados hasta los dientes, ¿ dónde estoy?, el coche se para y el conductor nos habré la puerta, Támara y yo bajamos de coche y llama a un hombre que saque mi maleta del maletero, ella agarra mi mano y comienza a empujar me para andar ya que no quiero.
Entramos a la casa y me quedo boca abierta por tanto lujo, subimos las escaleras y Támara me lleva en una habitación, los muebles son de color blanco y negro, en medio había una gran cama matrimonial con sábanas blancas, había un ventanal que dejaba ver un gran ventanal, se veía unas luces alejadas que creo que es la ciudad, la habitación era gran, Támara deja mi maleta encima de la cama.
- puedes tarde una ducha si quieres- dice Támara, pero yo me quedo parada sin decir nada.
- tienes más ropa en el armario, el señor James ordenó que te compre ropa - dice habiendo el armario que está lleno de ropa.
-pero... Si he traído mi ropa - digo mirando toda esa ropa que seguro que cuenta bien cara.
-si, pero eso no era el plan, teníamos que secuestrar te - me asusto al escuchar esas palabras.
-¿secuestrar? - me dirijo a la puerta para poder salir.
- yo que tu no lo haría, en cada lado de esta casa y este bosque hay hombres del señor James, encontrarte sería cuestión de segundos - Támara se acerca a mi y pone sus manos encima de mis hombros- sé que estás asustada, pero calma te, date una ducha y descansa - acaricia mi mejilla y puedo ver en sus ojos pena, sale de la habitación dejando je sola con mis miedos.
Hago lo que ella me dice, me desnudo completamente y entro al baño y me doy una ducha, baños así solo se ven en las revistas, después de la ducha saco de mi maleta unos joggers grises con una sin mangas de color blanco, hago un moño alto con mis trenzas y me tumbo en la cama, las sábanas son muy suaves y no tardo en dormirme.
Madox James.
Llegue primero en la mansión y me fui directo a mi despacho, para mirar unos papeles, ahora que sé que los dos estamos bajo el mismo techo estoy más tranquilo, tocan la puerta y es Támara.
- Pasa - digo mirando la chimenea, Támara entra y se para delante de mi despacho.
- señor James, la he dejado dándose una ducha - dice Támara mirando el suelo.
- muy bien, pasare la noche con ella - me levanto del sillón, pero la mano de Támara me interrumpe.
- pero señor, e... ella... usted no cree que tiene que esp...erar - dice tartamudeando.
- ella es mía, no tenía que irse - salgo del despacho y me dirijo a la habitación donde está ella.
Entro y la veo dormida, se parece a un ángel, la quiero como un puto loco, saco la chaqueta y la camiseta y me acerco a la cama, pero ella se sobresalta y me mira con miedo, esa mirada que tanto me gusta .
- ¿ qu...qué quieres? - ella se arrincona a un lado de la cama.
Me subo a la cama pero ella intenta escapar, la cojo y me pongo encima de ella.
- si te quedas quieta será menos doloroso - al decir esas palabras las lágrimas bajan por sus mejillas sin parar.
-dejame, por favor - dice llorando y moviéndose.
- tu lo has querido así - la rompo su sin mangas y puedo ver sus hermosos senos, la beso con ganas esos labios que siempre he querido probar aunque ella no quiere pero eso no me importa, mis beso van bajando por su cuello hasta llegar a sus senos, los succiono, beso, paso mi lengua, su cuerpo me excita, bajo mi mano asta su pantalón y pongo un dedo dentro de ella, ella suelta un gemido de dolor , que bien se siente, pero ella no para de suplicar y llorar.
Tocan la puerta, y eso me irrita, hago caso o miso a los golpes pero acabo cediendo, me levanto y me dirijo a la puerta, ella se levanta de la cama y va corriendo al baño, maldición.
-¿QUÉ ? - digo de mala forma al ver a Támara.
- es el señor Dun...can, la policía a interrumpido la entrega - dice Támara casi llorando.
-¿ Cómo?, llama a los agentes que tenemos en la policía, que muevan el culo ya - digo saliendo de la habitación- llama a Daniel y se lo cuentas, y después te ocupas de ella.
Voy a mi habitación y me cambio de ropa, cojo mi teléfono y marcos el número Daniel.
- Daniel, tenemos que sacar a Duncan de eso - dijo pasando mi mano por mi pelo.
- lo sé,Támara me a llamado, he dejado a Seraya con una amiga , nos vemos en el almacén - cuelgo el teléfono y ahora solo pienso en como sacar a Duncan de apuros.
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Eres mi droga
RomanceElla estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, y es cuando me acordé de esa chica de piel oscura, sus ojos negros me miraban con miedo y sus manos no paraban de temblar, ella había cambiado mucho ya era una mujer, comenzó a correr deja...
