Capítulo 20

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Al entrar en la entrar en la habitación, me di cuenta que esta es diferente, era espaciosa, las paredes eran grises con una gran cama matrimonial, las sábanas eran blancas y negras como las almohadas, había un tocador con cremas, maquillaje, perfumes y otras cosas más para arreglarse, me acerque al ventanal y había una hermosa vista hacia en bosque pero mirando bien podías ver a varios hombre con pistolas dando vueltas alrededor de la casa, me había otras puertas una rea en closet que las estanterías estaban vacías y la otra puerta era el baño que era gigantesco, aun así no quería estar aquí. La puerta se abrió y entró Támara con una caja.

- hay ropa y algunos zapatos - dice dejando la caja sobre la cama - voy a traerte algo para comer -

- Támara... ¿ Qué hace Daniel aquí? - esa es una de las preguntas que me a comido en cerebro, no comprendo que hace aquí.

- es hermano de Madox - me quedo con la boca abierta, no se parecen en nada- mejor dicho medio hermano, el padre de Madox le tuvo con una de sus amantes - me explica.

- no lo sabía - no sabía que Madox tiene otros hermanos, yo solo conocía a Adriana y a Sam, que por cierto ¿ dónde está Sam?

- ni él, hace cinco meses que su padre decidió retirarse del negocio y lo dejo en manos de sus hijos -

- pero Adriana y Sam- no comprendo como lo deja en manos de   ellos dos.

- Sam es homosexual y su padre no está de acuerdo y Adriana dejo los estudios y ahora mira la ni siquiera tiene 19 años y ya tiene el cuerpo lleno de tatuajes - suspira - vale voy buscar la comida - me sonríe y se va cerrando la puerta.

(...)

Estoy encerrada me he bañado y he comido todo lo que Támara me trajo, estaba delicioso, ni siquiera pensé en que podía haber algo en l comida, pero sentía mucha hambre, ahora estoy sentada en el suelo mirando la ventana, las nubes se mueven con lentitud y eso me tranquiliza, nadie a entrada todo ese tiempo pero escucho pasos en el pasillo, seguro que es el personal.

La puerta se abre, escucho pasos pesados y me doy cuenta que son pasos de un hombre, cierro los ojos con fuerza y hundo mi cabeza en mis rodillas, me tenso al sentir una mano tocar mi cabello y se que es él.

- siempre me a gustado tu cabello - dice con suavidad - me acuerdo de cuando lo tenias corto en el instituto - suelta una risita - eras hermosa pero con el tiempo te añhas vuelto más hermosa - yo sigo con las cabeza entre mis rodillas para evitar mirarle tengo miedo.

- amor, deja de tenerme miedo, estoy aquí solo para ti - su mano baja a mi mejilla y le eleva la barbilla.

- quiero irme a casa por favor - le suplico.

- no te preocupes nos iremos a Londres dentro de unos días - se levanta y comienza a sacar su chaqueta, el miedo en mi aumenta, me alejo de él para llegar a la puerta y para mi mala suerte esta cerrada.

- lo siento cariño pero hoy tengo ganas de jugar - me aferre a la perte como si fuera un fantasma y puerta pasar a través de ella, quiero salir.

Se acerca a mi y me empuja en la cama, por dentro me digo que aunque pelé él siempre ganará, osea, esta es su casa, aunque grité nadie vendrá, es más alto y fuerte que yo, al final hará lo que quiera conmigo, lo único que puedo hacer es rezar que todo eso termine lo más rápido posible.

Eres mi droga Donde viven las historias. Descúbrelo ahora