Hace como dos horas que estamos en el hospital, después de hacerme varios exámenes me atendieron, tengo vendas como una momia por el tema de mis costillas, la doctora intentaba hablar conmigo para saber la verdad pero Madox no se separaba de mi, se parecía a una garrapata, hasta que vuelve a entrar la doctora Rodríguez.
- muy bien, quiero hablar con ustedes - cerró la puerta y Madox me lanzó una mirada de espero que no hayas dicho nada - señor James quiero que me diga lo que a pasado -
- tuvimos sexo - responde sin más.
- como animales - dice la doctora en tono sarcástico - señor James, mira en que estado está, usted la a pegado y lo diré a la policía - la doctora habla decidida y con una mirada amenazante hacia Madox.
- tengo la policía en la palma de mi mano, no permanecere mucho tiempo encerrado es cuestión de minutos - se levanta de la silla y se sienta en la camilla junto a mi - mientras que usted doctora Rodríguez, sería una pena que tus hijos no vean a mamá volver a casa sana y salva - comienza a dar caricias a mi mano - dime doctora, no quiere dejar a sus hijos huérfanos ¿ verdad?- esta amenazando a la doctora, la doctora se queda pálida al escuchar las palabras de Madox.
- la daremos el alta dentro de cuatro días - la doctora salió a toda prisa de la habitación dejándome sola con Satán.
Madox me mira detenidamente en silencio, gracias a los medicamentos que me dieron ya no siento tanto el dolor.
- Nerea yo... - Madox iba hablar cuando lágrimas silenciosas bajan por mis mejillas, me siento impotente.
Estoy en la misma habitación con mi violador y no puedo hacer ni decir nada, nadie me puede ayudar porque le tienen miedo, me siento inútil, llorar en lo único que puedo hacer, soy débil.
- Nerea no llores - intenta volver a tocarme me yo grito, no se que me pasa, comienzo a gritar y a moverme.
Madox intenta mantenerme quieta pero es imposible, grito y me muevo, entran dos enfermeras y la doctora Rodríguez, mis gritos me cesan.
- necesitamos sedantes - la doctora ordena a una de las enfermeras que sale de la habitación corriendo.
- NO QUIERO ESTAR CERCA DE ÉL - grito - ERES UN MONSTRUO -
La enfermera vuelve con una jeringa, siento un picor en mi hombro, poco a poco dejó de gritar, me siento más calmada, más tranquila y cansada... ME siento ¿bien?, mis ojos se van cerrando hasta acabar completamente dormida.
(...)
Una semana después.
Después del hospital Madox me llevo en una especie de almacén abandona, que se encuentra en medio de la nada, me encerraron en una habitación increíblemente asquerosa, no tiene ventanas, lo único que hay es un colchón con una almohada y una manta, también un retrete con un olor horrible, creo que la puerta está vigilada porque escucho voces algunas veces, hay una chica que viene a darme los medicamentos y a bañarme, desde que estoy aquí lo único que me dan para comer es un pan y un vaso de agua dos veces al día, aunque no se perfectamente donde estoy podemos decir que me recupero poco a poco, osea, el cuerpo ya no me duele y mi cara ya no está tan hinchada, la chica que me baña me a dicho que la semana que viene me quitara las vendas. Me parezco a una loca, estoy sentada encima del colchón contando las manchas de humedad que hay en las paredes.
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Eres mi droga
RomanceElla estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, y es cuando me acordé de esa chica de piel oscura, sus ojos negros me miraban con miedo y sus manos no paraban de temblar, ella había cambiado mucho ya era una mujer, comenzó a correr deja...
