Para Nery, ir cada verano a California a visitar a su tía Sharon, era de lo más normal. No se quejaba por ir siempre al mismo lugar a pasar su verano. Al contrario se divertía mucho con su tía. Pero qué pasa si este verano los acompaña Liam, su o...
Estaba poniendo los platos sobre la mesa con los cubiertos y los vasos me faltaban las servilletas y los porta-vasos porque a mi madre no le gusta que queden marcas de vasos sobre el mantel. Mi madre y mi tía estaban en la cocina preparando el almuerzo ya que vendría a comer mi persona menos favorita de California.
Mi madre medio regaño a Liam por no haber invitado a Madison a la fiesta de aniversario, por esa razón le pidió a Liam que la invitara a un almuerzo porque tienen muchas ganas de conocerla.
Si hubiera habido una votación mi voto hubiera sido en contra que ella no viniera, ver como lo trata con cariño y sé que lo hace también para molestarme. Al menos mi madre no me obligo a usar un vestido. Todo estaba listo solo en espera que llegara Madison, a los pocos minutos estaba sonando el timbre mi madre salió abrir la puerta así la recibiría.
–Que gusto de conocerte Madison eres más linda de lo que me hablo Liam. –Dice mi madre que se ha vuelto loca al estar elogiando al enemigo.
–El gusto es mío. –Dice Madison que le dio un abrazo y le traía flores. Mi madre les presento a mi tía y a mi padre. Después de tantos saludos pasamos al comedor donde ella se sentó cerca de Liam.
El almuerzo iba bien, de mi parte me limite en estar opinando en la conversación, hasta que mi madre hizo una pregunta realmente fuera de lugar pero no la culpo ella no sabe que no me agrada Madison.
–Y bien ustedes dos son grandes amigas. –Pregunto mi madre incrédula ante todo. Deje el tenedor sobre la comida y mire a Madison que ya me estaba mirando esperando que yo respondiera.
–Pues... se podría decir que grandes, grandes amigas no somos. Todavía estamos en el proceso de conocernos. –Digo casi convenciéndome de lo que había dicho. Madison solo asintió. Liam nos observaba, mi madre ya no pregunto más solo que hizo una expresión medio extraña.
Después del almuerzo comimos postre era gelatina de sabor a fresa. Mi tía la había hecho le quedo riquísima, luego del postre fuimos a la playa porque Madison insistían tanto pero lo hacía para mostrar su biquini, yo también los acompañe aunque no me agradaba la idea de estar cerca de ella. Pero tenía que poner en marcha mi plan contra Liam.
–Chicos que calor. –Se quito su ropa y se quedo en un biquini provocativo en seguida Liam se le agrandaron los ojos al verla.
–Sí. Está haciendo mucho calor. –Digo imitando el mismo movimiento que hizo ella. Me quede en biquinis el mío era normal, pero aún así Liam no pudo dejar de mirarme, me comía con su mirada. En mi interior me estaba riendo porque había logrado llamar su atención y por supuesto que también me aceleraba mi corazón.
–Que les parece si jugamos un pequeño partido de futbol. –Dice Peter que tenía el balón en mano.
–Por mi está bien. –Conteste. Madison lo pensaba y se miraba sus uñas.
–Si también entro. –Respondió, pero antes que eligiera a Liam me le adelante.
–Elijo a Liam. –Digo, los tres me miraron. Madison me miraba con ganas de matarme, Liam sorprendido y Peter siempre con su mirada de bobo. –Así no van hacer trampa. –Añadí para que no se viera tan obvio.
Cuando ya estaban los equipos nos pusimos a jugar al principio recibí varios empujones de Madison aparte íbamos perdiendo. Liam me paso el balón y anote mi primer gol de la emoción me abalance sobre Liam, lo abrace y él también me abrazo fuerte haciendo que levantara mis pies. Mi adrenalina estaba a mil por hora, al estar así con él. Había olvidado que no estábamos solos, un sonido de garganta hizo que reaccionáramos en seguida me bajo y me soltó Liam.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.