Capítulo III

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Después de aquello nuestras frentes se tocaron. Estábamos a apuntó de besarnos.
Entonces alguien me tocó la espalda y me giraron forzadamente.

Era mi madre, ni se enteró de lo que estaba a punto de pasar.

- Aitana tenemos que hablar- Decidir explicarle la visión porque la vi muy nerviosa y parecía que le iba a dar un ataque si no lo hacía.

Después de contárselo nos fuimos a casa para descansar de todo lo que había pasado. Henry se fue a la suya y yo la mía.

Pasaron horas y nadie dijo nada era (muy incómodo). Después de una cosa así no se qué debía hacer. Pare el silencio y subí a mi habitación.

- Me voy a mi habitación a descansar.

Subí las escaleras para ir hacia mi habitación y me estire  en mi cama.
En la ventana vi una sombra. Me levanté y mire.

Era Henry, lo vi escribiendo con la pluma. Eso era raro ya que él le daba un poco de miedo usarla ya que por un simple cambio puede fastidiarlo todo.

Habría la ventana y le pregunté:

- Que escribes?
- Nada...
Mire la hoja y tenía escrito. Que ______ deje de ser una Salvadora.

- _____ lo siento. Lo he intentado de mil maneras pero no funciona.

Pase a su habitación y le di un abrazo.

- Tengo una idea.- Le agarré la mano, saqué mis alas y nos subí al tejado.

Ya era de noche así que se veían las estrellas.
I me dijo:

- Nunca has sentido algo por alguien y no sabes cómo decírselo?- Me miró y sonrió.

- mmmm

Un ruido ensordecedor interrumpió la conversación. Bajamos del tejado. Salieron nuestros padres.
Mi madre dijo:

- Quedaros aquí. Regina, _____ y yo vamos a ver qué es .

Mi padre antes de que fuéramos a ver qué peligro avía me cojió el hombro.

- Tener mucho cuidado.


Lo que no se conto - Once Upone A TimeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora