Conexión Expréss.

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Apareció entre millones de rostros, millones de descripciones gráficas, unas un tanto específicas y otras que evitaban decir una sola palabra,

Entre los polvos de gente extraña, entre el polvo de los libros en mi haber, se convirtió en un nuevo libro que leer, una nueva historia que contar, comenzamos a la 1 de la tarde, si mi memoria no me engaña, y lo primero que se nos ocurrió fue platicar de sociología, ¿que tan locos debemos estar para platicar de sociología?

No pasamos mucho platicando de eso, afortunadamente, hablamos de nuestras mascotas, de nuestros deberes en casa, no soy un experto en eso de la seducción, pero vamos ¿Quién habla sobre el montonal de cosas aburridas que hará en el día casi de forma obligada? No es algo que ocupe mucho tiempo en una conversación, después hicimos algo muy común y que es casi donde todas las personas deciden si vale la pena conocerse, me mostró algunas canciones, le mostré algunas canciones, y se rompió el hielo cuando coincidimos en una Bendita banda que no llevaba de escuchar más de un mes. La primera coincidencia de la noche.

Estaba intentado hacerme el interesante, aunque no sé por qué me estaba esforzando tanto, si desde el primer momento se dió cuenta que realmente sí era interesante, vaya caos esto de conocer personas.

Seguíamos platicando de música todavía, tuvo que aguantar escucharme hablar como el presidente mexicano actual, me refiero a la fluidez y la velocidad al hablar, realmente estaba un poco nervioso, pero poco a poco la conversación se fue dirigiendo a algo más interesante, al menos para mí.
De algún lado el amor salió como tema de conversación, y le confesé que me encantaba escribir sobre las personas que conocía, y ella tomó presencia cuando dijo que le gustaría unirse a ese grupo de personas.
Y yo lancé un reto, le dije que podía escucharme recitar, y creí que eso la alejaría, paso todo lo contrario, ella pensó que era una maravillosa idea.
Yo temblaba de miedo, pues algo realmente diferente sucedía en mi día, de esas cosas diferentes que logran crear conexiones en las personas.
Recite por horas, y lo disfruté demasiado como siempre, y ella confesaba ese tipo de cosas que logran crear conexiones, conexiones como las que yo quería evitar y lamentablemente no pude.

Estuvimos compartiendo nuestros escritos y descubrí que su voz me relaja, podría escucharla hablar por horas y horas y no me molestaría en absoluto.

Seguimos platicando, me confesó cosas muy personales y yo a ella le confíe información que no le confiaría a cualquier persona.
Se sentía una conexión. Una que no se sentiría con nadie más, era algo diferente, especial.
Y tal vez ella coincidía conmigo.

Esa noche, mientras platicabamos, yo le dije que no era buena idea enamorarse de mí.

Realmente no se que quería conseguir diciendo eso.

Esa noche después de mi advertencia, ella dijo que quería alejarse, que se iría, desaparecería sin motivo. No antes de confesarme que sí pasó por su cabeza el hecho de enamorarse de mi.
Y por último agradeciendo que no fuí yo de quién terminó enámorada.

Esa noche archive nuestra conversación, escuche 5 veces el último audio que envío, borre su número, y repetí junto con el audio a medida que lo borraba.

"Gracias por ser tú"

-Cristian Abad-

Abril 2020

De Poesía e historias sobre ti.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora