SooYoung y JiWoo son novias desde muy pequeñas, están a punto de casarse y esperan la llegada de su primer hijo. Pero una fatal noche SooYoung encuentra a JiWoo en el piso de la cocina, muerta.
Los forenses dicen que fue un accidente doméstico.
Me...
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—Jiwoo.
—Dime Soo.
Ambas seguían recostadas, miraban una película por pedido de Jiwoo y estaban ya vestidas.
—¿Qué hora es?
—Dejame ver— Jiwoo estiró su cuerpo, tomando su celular de la mesita de noche.
—Van a ser la una.
—¿Quieres ir a algún lugar? — volteó a verla.
—Mmm ¿como a dónde?
—No sé, por que no... ¿vamos al parque de diversiones?
—¡Sí! — chilló como niña pequeña.
—¡Entonces vamos! ¡Alistemos todo! ¡A la ducha! — animó, se puso de pie y cargo a Jiwoo, provocando que suelte pequeñas risas, esas que le gusta tanto oír de la mas pequeña.
• • • •
—Wow— Jiwoo miraba todo a su alrededor, ya habían venido muchas veces pero siempre es emocionante volver a lugares como ese— Soo apurate— tomó su mano y la arrastró hacia adentro.
—Ya voy— sonrió.
"Mientras mas tiempo este lejos de la casa, sera mejor" pensaba Sooyoung.
Compraron las entradas y subieron a diversos juegos, a donde sea que Jiwoo quisiera ir, verla feliz era todo lo que necesitaba en esa vida. Aún recuerda la primera vez que vinieron.
«Flashback»
—¡Soo! ¡No hemos jugado ese! — apuntó al juego.
—Oh no Jiwoo ¿sabes cuántos han perdido su dignidad en eso? No quiero ser uno de esos.
—Pero sera muy divertido — suplicó.
—Pero... — Jiwoo hizo un puchero, por Dios, era imposible resistirse a eso y Sooyoung lo sabía perfectamente— esta bien, tu ganas amor— se rindió, provocando que Jiwoo la besara.
—Vamos, aquí está la fila— la tomo de la mano guiándola al terrible tagada.
Ya en la fila y a punto de subir Sooyoung la detuvo.
—Espera... — la giró.
—¿Qué pasa? — preguntó con duda— ¿Y esa cuerda de dónde la sacaste?
—Ven aquí— la rodeó de la cintura con la cuerda, metiendo su polera dentro del pantalón y así amarró con fuerza, no tanto para no lastimar a Jiwoo.
—¿Y eso para qué?
—No quiero que pierdas el pantalón o tu polera se suba y que alguien te vea, eso no.
—Yves eres muy celosita— la besó.
—Disculpe pero... ¿van a subir o no? — dijo el encargado del juego.