Cap 27: La clínica

0 0 0
                                    

Cuando Ravin y yo estabas a punto de darnos nuestro primer beso, la guagua se detuvo repentinamente. Me choqué con la parte trasera del asiento de al frente.

Manuel: ¡C*****! -dije tocándome la nariz, ya que fue donde recibí el cantazo- ¡Que rayos pasa, Ravin!

Ravin se levantó un poco del asiento para ver que era lo que sucedía. Trató de apoyar ambos brazos en el asiento delantero para coger impulso y poder levantarse. Cuando logró levantarse un poco, soltó un suspiro en señal de dolor y dejó caer su brazo. Luego de varios intentos, alcanzó ver.

Ravin: Parece que nos quedaremos un buen rato aquí

Manuel: ¿Porque lo dices?

Ravin: Hay una vaquería frente a nosotros

Manuel: ¿Una que?

Ravin: ¿En serio no sabes que es una vaquería? -al ver que no contestaba, decidió chotearme la respuesta- Muchas vacas en frente de nosotros.

Manuel: ¡Vacas!

Ravin: Sí y no creo que se vayan a mover en un buen rato

Manuel: ¡Hey chofer! -grité hacia el chofer mientras me levantaba del asiento- ¡Hey! ¿No podemos rodear las malditas vacas?—

Ravin: ¡Cállate! -dijo interrumpiéndome y jalándome por la camisa para que me sentara- ¿Qué rayos crees qué haces?

Manuel: Tratando de llegar lo más pronto posible

Ravin: No podemos hacer nada y tienes que bajar la voz

Manuel: ¿Porque?

Ravin: Porque las vacas son animales sagrados en India -me dijo mientras miraba alrededor y sonreía para calmar la situación y dijo entre dientes - Si sigues gritando nos van a comer vivos

Me callé la boca y me tranquilicé un poco, Ravin tenía razón, estábamos llamando mucho la atención y debíamos mantener un perfil bajo.
Me recosté en el asiento y miré a mi alrededor. Todos me miraban como <que tipo raro>. Así que mejor miré a Ravin. Este encogía su brazo herido y lo sujetaba con su brazo derecho. Ravin siempre trataba de ocultar su dolor pero hubo momentos donde simplemente no podía. Lo que la mujercita de la parada hizo fue retener la herida pero no la curó completamente. Aun necesitaba que lo curara un médico.

Tenemos que llegar lo más pronto posible a la clínica que está de camino al aeropuerto. Con cada minuto que pasa Ravin se pone más débil y a veces se me viene a la cabeza lo peor. Por suerte pasaron unos treinta minutos y el autobús se empezó a mover. Este fue el rayo de sol entre las tinieblas que me llenó de esperanza y fe.

Manuel: ¿Te puedo ayudar Ravin?

Ravin: ¡No te preocupes, Manu! -dijo cariñosamente pero, luego, borrando la sonrisa y dando un gemido de dolor- La clínica....esta cerca, falta poco para llegar

Manuel: Si -dije preocupado- Eso espero

El autobús hizo una parada y nos bajamos. Ayudé a Ravin a bajar ya que, a pesar de que la herida fue en el brazo, tenía dificultad para caminar de lo agotado que estaba. Cada segundo que pasaba, me daba cuenta que Ravin estaba empeorando.

Manuel: Aguanta amigo  -le dije al oído mientras recostaba su brazo sano en mi cuello- Ya estamos cerca

Ravin me contestó con un suspiro. Ya no podía hablar de lo debilitado que estaba. De repente, Ravin no pudo caminar más y se desplomó al suelo. Le pregunté que le pasaba pero no contestaba. Empezó a mover todas las partes de su cuerpo y botaba espuma por la boca. No sabía lo que pasaba y tampoco sabía que hacer. Traté de colocar a Ravin en mi espalda pero era demasiado pesado. Estaba frustrado, pero no debía dejar que eso me impidiera salvarle la vida a Ravin. Como no podía cargarlo, decidí poner mis manos en cada una de sus axilas y caminaba hacia tras mientras los arrastraba.

Entramos rápidamente. La clínica era muy pequeña, solo tenía un par de sillas en la sala de espera y un recibidor. No habían pacientes, solo empleados. Al entrar sorprendimos al empleado del recibidor que estaba leyendo una revista, y este al vernos, se quedó inmóvil sin responder.

Manuel: Necesita ayuda -dije gritando y llamando la atención- ayúdalo

El empleado, que al parecer era un enfermero, reaccionó y me ayudó a llevar a Ravin a la oficina del doctor. El enfermero abrió la puerta sin tocar y el doctor se levantó de lo que aparentemente era su siesta. Este limpió su saliva con su muñeca y recobró su postura y seriedad. Colocamos a Ravin en la camilla y el doctor lo comenzó a revisar.

Manuel: Señor sálvelo -dije agitado y señalando a Ravin- Se va a morir!!!!

——————————————————————————————————

Hola chicos😘 espero que les haya gustado 😅este capítulo....Me lo pueden dejar saber en los comentarios y en las estrellas 🤩

Voten🌟

Gracias por el apoyo

CoolKiara12

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Sep 27, 2020 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Escape del PasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora