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Después de ese día no lo vi en toda la semana.

Me la pase hablando con mi hermana, saliendo con Génesis cuando pudimos, estudiando algebra y obviamente hablando con Zac, esta vez lo hacíamos por llamada, videollamada y mensaje cuando menos lo espere ya me estaba arreglando para ir con Zac a ese lugar misterioso, estaba en caos pero al final me decidí por un vestido halter rojo, unos tacones dorados, recogí mi cabello, me puse un labial rojo intenso y me aliste, mis papás también saldrían a una cena importante y ni siquiera se preocuparon por mí.

Como de costumbre el toco la puerta así que me vi por última vez en el espejo y abrí la puerta, nunca había visto algo más sexy que el, tenía puesto un esmoquin negro su cabello estaba perfecto para tocarlo y jalarlo.

-Demonios- dijo mientras me miraba- eres lo más hermoso que he visto en toda mi vida

- ¿en serio te gusta?- pregunte mientras caminábamos al carro

-Tu, tu estilo, tu cuerpo tus labios, todo- me dijo mientras me abría la puerta del carro

-No tanto como tú me gustas a mi bebé- le susurre y le di un beso en el cuello antes de entrar al carro acto seguido el entro al carro, venia escuchando a Ozuna (vaya que tenía gustos muy diferentes cuando de música se hablaba) durante el camino hablamos de como estuvo e viaje, de que me gustaría a dónde íbamos y de cómo tuvo que ir a rentar el traje 30 minutos antes de ir por mí, fue muy gracioso.  Zac me estaba llevando a una zona muy tranquila con muchos edificios y en la cima de la ciudad, por fin paro afuera de un restaurante llamado “La copa roja” el lugar tenía muchos cristales y espejos, realmente se veía elegante, bonito y costoso finalmente bajamos y me tomo de la mano al entrar estaba una señorita muy amable

-¿tienen reservación?- pregunto

-Si- dijo Zac- está a nombre de Zac Brown

-Buenas noches señor Brown pase por aquí- dijo mientras nos llevaba a nuestra mesa, sin duda todo era lindo hasta la música de saxofón en vivo- aquí es su mesa, pronto vendrá un mesero, que pasen buena noche y disfruten…

-Es fantástico ¿no?- dijo, después de que la señorita se fue- mi papá nos trae aquí pero solo en ocasiones especiales a mí me gusta porque tienen las mejores bebidas y a comida es súper rica

-Si…- dije sonriendo y observando el lugar- es hermoso, es muy tranquilo y además tiene una hermosa vista aunque siendo honesta nunca había venido aquí

-¿hablas en serio? bueno, pues si te gusta a partir de hoy podremos venir cuando quieras – me sonrió

-Gracias, lo tomare en cuenta- nos reímos- ¿y…?  ¿Qué recomiendas?

-Depende…de que tanta hambre tengas…- dijo y justo en ese momento llego el mesero

-Poca- respondí rápido

-¿Qué gustan comer esta noche?- pregunto amable el mesero

-Nos trae la pasta a la mantequilla, Rosé champagne y de poste un cannoli siciliano por favor

- En seguida…- dijo y se retiro

- En serio cada vez me sorprendes más- sonreí- eres todo lo contrario a lo que un día llegue a pensar, eres mucho mejor…- dije algo sonrojada

-Las cosas no son lo que parecen nena, las personas siempre juzgas a las personas por como hablan, visten o incluso por lo que dice la mayoría hacia ella

-Lo sé, tú me has demostrado eso y muchas más cosas eh aprendido y crecido como persona- dije

-tu igual me has ayudado mucho, en poco tiempo me la he pasado súper bien, has logrado sacar mi lado tierno y me impulsas a cada vez ser mejor- ambos nos quedamos viendo sin decir nada y no era ese tipo de silencios incomodos si no ese tipo de silencios hermosos que se comparten con pocas personas

-Espero y lo disfruten cualquier cosa pidan con confianza- dijo mientras dejaba todo en su lugar después se fue

Empezamos a comer y vaya que si era delicioso todo, acaba de encontrar mi lugar favorito para cenar sin duda alguna mutuamente nos dábamos de comer de vez en cuando, también reímos y hablamos sobre lugares que nos gustaría visitar en un futuro después de un rato Zac dijo que tenía que ir al baño, se paró y se fue. Saque mi teléfono vi varios mensajes, el mesero recogió todo y Zac no llegaba nuevamente al irse y dejarme duro más 15 minutos, yo me empecé a preocupar y estaba a punto de pararme cuando vi que venía hacia la mesa con un ramo de flores rosas, yo me pare y él me las dios para después abrazarme

-Mía, ya sé que es poco tiempo el que llevamos saliendo pero en serio me has encantado, desde que te vi supe que contigo tendría una gran historia simplemente te quiero y te quería preguntar si…- dijo y suspiro- Mía ¿quieres ser mi novia?

-Si- dije al instante y lo empecé a besar lentamente, después nos separamos y a ahora su boca estaba roja- tienes un poco de labial en la boca

-Rayos- dijo y ambos reímos – después nos sentamos y le empecé a limpiarle la boca.

ATADA A TU MIRADA Donde viven las historias. Descúbrelo ahora