#Oportunidad#

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Luego de recibir el mensaje de Jimin diciendo que si podía ir a visitarlo Yoongi no lo pensó dos veces para ir a su casa y buscar los obsequios que tenia para la pequeña.

Cuando llegó a la clínica sentía nervios por ver nuevamente a Jimin y a la bebé. Se mantenian muy poco en contacto porque Yoongi no quería volver a ser el causante de una relación rota del menor, no provocaría a Hoseok.

-13, 13, 13- decía caminando hacía la habitación de Jimin hasta que la encontró. Suspiró y arregló su cabello y ropa antes de tocar con su puño en la madera.

La puerta se abrió un poco y creyó que podía pasar y abrió un poco más con cuidado de no asustar o despertar a la bebé. No queria ser bruto.

-Te amo, te amo mucho, los amo a los dos, me hacen el hombre más felíz en esta tierra- dijo Hoseok sobre los labios de Jimin.

-Yo también te amo, sigues haciendo que mi mundo sea muy bonito, es perfecto a decir verdad- Yoongi corrió la mirada cuando se besaron y encontró la cuna de la pequeña que podía ver que se estaba moviendo.

Salió dejando a la pareja tranquila y se sentó en la sala de espera. Se quedó mirando hacia la puerta que continuaba un poco abierta y suspiró. 

¿Hasta donde tenia que llegar para darse cuenta de la realidad? ¿Cuan roto debía de tener el corazón para dejar de amar a Jimin?  ¿Cuantos sueños eran necesarios para dejar de soñarse al lado de Jimin?

Tiró su cuerpo hacia atrás y rasco su nuca mientras pensaba.

Se había aferrado a algo que en su momento le parecía demasiado seguro. Rió sintiéndose un idiota por amar tanto a Jimin, todos les decían que debería superar a Park, que debía de concentrarse en otra cosa. ¿Como haria eso cuando todo se resumía a Jimin?

Volver a las misiones solo le recordaban el porque se unió a las fuerzas policiales de rescate. Fue por Jimin que dejó sus sueños de adolescente para encontrar a quien habia perdido, a alguien que jamás tuvo.

Una vida nueva, eso necesitaba, quizás alejarse de todo lo que le recuerde a Jimin, mudarse sería el primer paso, seguir en la cuidad pero salir de aquel departamento en donde los recuerdos con Jimin lo atormentan. Por segundo sería renunciar a su actual trabajo, quizás dedicarse a algo mas sencillo y que le de más tiempo para estar con su hijo y, por que no, encontrar una pareja. Pronto cumpliría 25 años, la edad perfecta para recomenzar con su pequeño niño, su luz.

Miró la hora y ya había pasado una hora. Se puso de pie y se acercó a la puerta.

-¿Y si le rompo una pierna? Jimin, hazlo tu, cambiale el pañal tu, yo tengo miedo- dijo Hoseok arrojandole el pañal a Jimin.

-¡No puedo, amor! ¡Hazlo tu!- respondio riendo y luego le quitó el pecho a su bebé que se quejó pero no lloro.

Yoongi bajó el puño y luego retrocedio con su corazón latiendo rápido y gritando que no se fuera. Suspiró y caminó por el pasillo marchándose. 

Chocó con el carro de una enfermera  y las bolsas de los obsequios sonaron.

-Disculpe, disculpe  por favor- habló la muchacha.

-Esta bien, fue mi descuido.- continuó caminando y vio la bolsas en sus manos. Detuvo su paso y miró a la enfermera que se detuvo frente a la habitación de Jimin. -¡Oye! ¿Tienes que atender al paciente Park?- la muchacha asintió con una sonrisa.

-Así es. ¿puedo ayudarlo en algo?- Yoongi asintió y mostró las bolsas.

-¿Podrías entregarselas? Yo tengo apuro ¿Podrías hacerlo por mi?- la mujer asintió y tomó las bolsas.

BOSS, BITCH~ YOONMIN Donde viven las historias. Descúbrelo ahora