-Peridot: ¡Ahhh! Trátame con cariño.- se quejó el rubio.
-Lapislázuli: ¡Wwooo! ¡Jajajaja! Lo hice, lo hice.- festejó saltando.
Peridot sonrió, Lapislázuli por fin había logrado usar su magia con sus manos completamente atadas en la espalda.
-Peridot: Bien hecho, solo debes concentrarte.- se levantó de la tierra y se sacudió.
Lapislázuli le sonrió alegre.
-Peridot: Sigue intentando en lo que voy a comprar más comida y leña para la fogata.
Caminó de nuevo al pueblo en busca de más cosas útiles.
Un sujeto extraño se le acercó con una bolsa de tela en mano.
-Sé quién eres, tengo un trabajo para ti con buena paga.- dijo un hombre mirando a varias partes.
-Peridot: ¿Quién es y dónde encuentro a esa persona?- aceptó el trato sin duda, después de todo vivía para eso.
Las horas pasaban y el rubio no llegaba. Lapislázuli seguía practicando pero se preocupó cuando tardó mucho.
Todo era muy silencioso y eso empezaba a molestarla, al ver a su alrededor pudo notar unos ojos curiosos que la miraban.
-Lapislázuli: Peridot, no me asustes así.- dijo pensando que era el rubio.- tardaste demasiado, ¿Acaso fuiste a sacar leña directamente?- sonrió mientras se acercaba.
Lo que sea que estuviera mirándola empezó a gruñir, lo cual hizo detener su caminar.
-Lapislázuli: ¿Peridot? Si es una broma no es nada simpática.- dijo retrocediendo con temor.
Un lobo saltó haciéndola asustar y caer hacia atrás.
Usó su magia para evitar que la rasguñara, pero no era suficiente. El animal era demasiado fuerte para ella, intentaba golpearlo, lastimarlo de alguna forma pero no le hacía nada; su miedo incrementaba, con magia lo elevó y lanzó hacía un árbol.
El animal cayó herido pero lo hizo enfurecer más, pronto empezó a correr persiguiéndola, esta prácticamente voló hacia los árboles para que el lobo chocara, pero el animal era muy astuto y usaba a los árboles como impulso. Tropezó con una ramas y se volteó viendo al lobo frente suyo, esperó hasta que estuviera lo suficientemente cerca y con los pies lo lanzó lejos. Se puso de pie lo más rápido que pudo creyendo haberlo espantado, pero no tenía tanta suerte.
Se enfureció tanto que estaba dispuesta a matar al lobo para deshacerse de él, se puso en posición de pelea lista para atacar pero una flecha cruzó por su camino.
-Peridot: Oye, preciosa, no querrás matar al guardián ¿O sí?- Peridot había estando en un árbol todo el tiempo mirando a la hechicera actuar.
Lapislázuli se sorprendió, ese enojo se fue con rapidez dejándola indefensa.
-Peridot: Lobito, ella usa magia por si no la viste, es de los nuestros.- dijo haciendo calmar al lobo.- la mataré si le hace daño a tu bosque.- el rubio afirmó llamando la atención del lobo, quién agachó la cabeza como asintiendo y se retiró. La castaña miraba algo sorprendida.
Peridot saltó del árbol al suelo y miró a Lapislázuli con una sonrisa.
-Peridot: Excelente pelea, tienes gran potencial que aún está oculto.
-Lapislázuli: Estaba por asesinarme y tú solo veías desde arriba como si fuera entretenimiento.- dijo molesta sentándose en el suelo.
-Peridot: Corrijo, como si fuera deporte, ...¿Puedes transformarte?- preguntó curioso.
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Hasta El Último
FanfictionPeridot Ibanov es un asesino conocido además de ser ladrón, por dejar a una persona viva es que debe cargar con la culpa ¿Contradictorio no?
