Revelación

50 5 1
                                        


-Peridot: Quiero saber qué tienes ¿Es mucho pedir?- el rubio no sabía aún lo que la mujer le dijo a la castaña.

-Lapislázuli: Ella lo dijo, no es nada peligroso, deja de molestar tanto.- se negaba a contarle.

-Peridot: No puedo esperar un año más, ¿Sabes cuándo he querido ver a mi hermana? Pasé muchos años solo creyendo que me habían arrebatado  lo último de mi familia...por favor.- le insistió.

Ella no pudo evitar sollozar al escucharlo, le seguía reclamando e insistiendo haciéndola sentir mal.

Una semana pasó en la que Peridot perdió la paciencia.

-Peridot: ¿No me lo dirás?

-Lapislázuli: Ella fue clara.

-Peridot: Bien, como quieras, podré hacerlo solo.- dijo tomando sus cosas para irse.

La castaña se asustó.

-Lapislázuli: ¿A dónde vas?

-Peridot: No perderé más mi tiempo, quizá a ti no te importe mi vida o cómo me siento pero no necesito que me tengas pena, así que yo mismo iré.

-Lapislázuli: Te matarán si intentas escabullirte.

-Peridot: Correré el riesgo, que te vaya bien, eres libre de todo cargo.- dijo molesto.

-Lapislázuli: ...está bien, te diré lo que sucede, solo no te vayas.- le pidió.- no puedo sola con esto.

-Peridot: No hace falta, puedes mantener tu misterio si quieres, no soy tu niñera tampoco.- cargó sus cosas en su espalda.

Lapislázuli se puso de pie y corrió para detenerlo.

-Lapislázuli: No te vayas, no se te ocurra dejarme sola en esto.- lo tomó del brazo.

-Peridot: Ya no importa, déjame ir.

-Peridot: No lo haré, tu mismo hablas de querer a tu hermana por ser la única familia que te queda ¿No?

-Peridot: ...¿De qué estás hablando? No intentes burlarte de mí.

-Lapislázuli: ¿Recuerdas la vez que enfermaste y algo intentó controlarte?

-Peridot: ...

-Lapislázuli: Esa voz dijo que tú encabezarías una guerra entre el reino y las criaturas mágicas o mitológicas, la mujer que me ayudó a aliviar mi dolor me afirmó lo mismo, pero no eras tú, me dijo que era una persona de tus mismos rasgos.

-Peridot: ¿De mis rasgos? Está loca, no tengo más familia, mi madre era hija única, mi padre perdió a la suya en las guerras, a menos de que mi hermana....

-Lapislázuli: Escúchame, eso fue lo que me dijo, al principio tampoco entendí hasta que me dijo que esa persona aún no había nacido pero ya había sido concebida, era alguien que usaba mi capa, tu arco, tenía el cabello rubio un poco ondulado como el tuyo, sería muy ágil y hábil con un poder mayor a lo que te imaginas, uno tan destructivo que traería al terror de todas las leyendas y con él sería el fin de todo, no más magos, no más lobos, no más vampiros, no más alquimistas, no más duendes no hadas, no más todo, incluso los humanos morirían en cantidad.

-Peridot: Un ser que no pertenece al plano existencial.... creí que era imposible.

-Lapislázuli: Así es, todos convivimos en estos territorios así que los humanos no se extinguirán, pero todos los demás sí...

-Peridot: Espera, la mujer te dijo eso ¿Y como podemos deshacernos de esa persona?  ...espera ¿Esto que tiene que ver?

-Lapislázuli: ...Peridot,...esa persona nacerá dentro de 6 meses, aún se está formando... aquí.- tomó su mano y lo puso en su vientre.

El rubio dejó caer sus cosas sin creele.

-Lapislázuli: Sé que no querrás saber nada... sé que ahora mismo querrás irte... lo sé pero... no lo hagas... por favor.- dijo presionando su mano.

El rubio se alejó lentamente, se apoyó en un árbol con su gesto serio.
Luego se acercó un poco a Lapislázuli.

-Peridot: SOY UN ASESINO ¿CÓMO SE SUPONE QUE CUIDE A UN NIÑO O NIÑA QUE SERÁ LA FUTURA PERDICIÓN DE MUCHOS SERES? — elevó su voz señalándose como si fuera un total incapaz — ¿CÓMO DIABLOS PODRÍA TENER PODER SI NO SOY UN MALDITO MAGO? Solo entre ellos pueden heredar el uso de la magia, soy el hijo de un soldado, no puedo ser el padre, no no no.- intentó negarse.

-Lapislázuli: ¿Que intentas decirme? Tengo dignidad para tu información, no soy como tú.- no iba a dejar que la ofendiera.

-Peridot: No desvíes el tema, estamos hablando de un ser que nos destruirá ¿Piensas tenerlo? Es como cuidar de un león sabiendo que en algún momento podría matarte.- dijo más molesto.

-Lapislázuli; Es como convivir con un asesino que pudo matarme en cualquier momento que se artara de mi actitud.- le recriminó.

-Peridot: .....- lo cayó en una.

-Lapislázuli: Sabía que reaccionarías mal, pero creí que lo reconsiderarías sabiendo que ahora tendrías una nueva familia, pero veo que no cambiarás de opinión, si quieres vete, yo regresaré a pedirle a Drewsly que me tenga piedad, creo poder educar a un niño inocente para que no necesite de su padre y que use su magia para bien.

Peridot quería decir algo más pero solo se quedó callado.

Lapislázuli también guardo unas cuantas cosas necesarias para su viaje, al salir de la tienda Peridot aún estaba ahí mirándola.

-Lapislázuli: Adios.- dijo caminando en busca de la salida del bosque.

Peridot se quedó quieto, no sabía ni que hacer exactamente, quizá era mejor si no conocía a su hijo, así pelearía sin sentir algo por alguien con quién no convivió ni quiso conocer, quizá... si daba la vuelta las cosas pasarían como Lapislázuli lo acaba de decir, usar su magia para bien, o solo quizá...era un cobarde con miedo a perder todo lo que había conseguido nuevamente.

.
.
.

Lapislázuli ya había salido del bosque, caminaba teniendo cuidado al pisar, también pensaba en como explicarle a Drewsly sobre lo que pasó, quizá podría funcionar mentir diciendo que no fue a su consentimiento, sí, quizá eso funcionaría.

Repentinamente alguien la tomó de la mano y la jaló abrazándola. Pensó que sería Peridot, aunque era bastante complicado que diera su brazo a torcer.

-Sshhuu sshhuu no digas ni una palabra si quieres vivir.- era una voz diferente.- tengo un trabajo para ti.

Hasta El ÚltimoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora