Escucho a lo lejos sonidos del despertador no quiero despertarme pero sé que tengo trabajo y no debo ignorarlo asi que con pesar muevo por instinto uno de mis brazos para apagar la molesta alarma. Doy un leve quejido y trato de recordar lo que hice anoche, hace mucho que no tenia un sueño tan realista como el que tuve, había tenido una ardiente sesión de sexo con mi mejor amigo Zenitsu vaya imaginación tenia quizás el pasar tantos años sin una relación me habían frustrado hasta el punto de soñar ese tipo de fantasías húmedas.
--Pero al menos lo disfrute.---dije en un susurro sonriendo como una niña que a cometido alguna fechoría pero bueno todo estuvo en mi cabeza.
Siempre he sido una mujer seria y metódica tanto en la cocina como en la vida era imposible que de mi boca se me hubiese escapado ofrecerle semejante proposición a lo mejor quizás bebí demasiado vino y por eso soñé esas cosas.
---Tengo que trabajar.--pronuncie mientras volvía a respirar hondo con intenciones de estirarme pero algo me saco del adormecimiento del sueño sentí unas manos cubrir mi torso además de sentir una suave fragancia a duraznos que a la vez de ser masculina le agregaba un toque de dulzor instintivamente gire mi cabeza a lado izquierdo encontrando con el rostro aun dormido de Zenitsu.
--Demonios.--dije entre mis labios entonces no habia sido un sueño despues de todo realmente habia perdido la cabeza.
¿Con que cara lo miraría ahora?
Pero si eramos claros lo que habia pasado ayer fue puramente sexo y lujuria que yo le habia ofrecido para evitar que entrara en una peligrosa depresión.
Zenitsu es mi mejor amigo y yo tenia cierta responsabilidad en ayudarlo a superar este problema que lo agobio pero estaba segura que habia otras formas para hacerlo pero bien yo que habia escogido esta tan poco natural forma de animarlo.
---Tch!---exclame molesta conmigo misma tratando de safarme del fuerte agarre que Zenitsu tenia en mis caderas cuando lo logre me puse una bata de baño al momento para cubrir mi desnudes y meterme a la ducha.
Sentí viscosidad en medio de mis piernas siendo su esencia aun dentro de mi.
Salí de la ducha secando mi cabello divisando a un Zenitsu ya despierto el cual frotaba sus ojos para después hacer un mojin con su boca.
Parecía un niño recién despertándose.
Me pareció adorable pero sacudí leve mi cabeza debía desvanecer esos invasivos pensamientos que se colaban a mi mente.
--Buenos días.--lo salude sonriendo tenue para acercarme a el.
--Buenos días.-me contesto igual con un tono de voz mas suave, no parecía estar triste o depresivo mas bien neutral apenas ayer había dejado de ser alguien casado para volver a la soltería.
--No se que haré ahora.-lo escuche decir en un breve susurro.
De nuevo volvía su tristeza.
Acercándome con lentitud me senté a su lado en el colchón colocando mi mano en su mejilla para después bajarla a su mentón para que me diera la vista.
---Vive tu día a día al máximo.
Le aconseje otorgándole una suave caricia en su mejilla pude observar como sus ojos reflejaban cierto anhelo esperanzador y sus labios se abrían con lentitud a punto de decir algo.
---Duchate el desayuno estará en 10 minutos.---no lo deje hablarme ya que entre a mi probador cerrando la puerta.
Ya a solas mi cara volvía arder como la vez anterior.
Tenia que controlar estos sentimientos que llegaban a mi cabeza y después se desviaban a mi corazón.
Me deje llevar por el momento y una vieja ilusión que creí haber desechado había vuelto alojarse como una molesta espina dentro de un perfecto filete de salmón esto complicaba las cosas pero el sexo era solo sexo de seguro no significo tanto para Zenitsu hasta el punto de enamorarse o desarrollar sentimientos románticos por mi.
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El violinista
RomanceLas luces brillan a su alrededor desprendiendo un aura dorada que marca lo reluciente de su vestimenta al tocar los delicados acordes musicales la bella sonata de su violín te envuelve en un hermoso sueño del que no quieres despertar su rostro apa...
