Advertencia: Este capítulo contiene spoilers del manga
Después del día que habían pasado en la playa y como si de niños pequeños se tratara, los integrantes de la tropa 104 le rogaron a la comandante y al capitán quedarse un rato más disfrutando del mar. Levi tenía sus dudas, sin embargo, Hanji y su espíritu científico accedieron a la propuesta. Sin más, los mocosos comenzaron a montar el campamento. Regresarían a Shiganshina al día siguiente a primera hora.
Todos estaban increíblemente emocionados por el gran descubrimiento que realizaron más temprano aquel día. Todos excepto el castaño de ojos verdes, quien más que sentir alegría, un sentimiento de angustia comenzaba a invadirlo.
Luego de haber besado la mano de Historia, miles de imágenes lo golpearon tan repentinamente, mostrándole el trágico futuro que les esperaba de no hacerle frente al resto de la humanidad para la que no eran más que demonios. No podrían ser libres hasta que no terminaran con sus enemigos. Sin embargo, estaba feliz de que, cuando menos, sus amigos estaban disfrutando de ese pequeño momento de paz antes de la tempestad.
Una vez que montaron el campamento, continuaron jugando y explorando cada centímetro de playa que estaba frente a ellos. Por primera vez en mucho tiempo, se sintieron como personas normales, como los adolescentes que eran.
Jean, Connie, Sasha, Mikasa y Armin decidieron mantenerse alejados de Eren, su emoción por haber llegado al mar finalmente se sentía fuera de lugar ante la mirada melancólica del ojiverde. El castaño simplemente decidió sentarse lejos del alboroto que tenían los miembros de la legión.
Al caer la noche, montaron una fogata. Contaron historias y recordaron a todos los que no pudieron ver aquella masa de agua que parecía terminar en el horizonte, pero que en realidad, no tiene fin. Sin duda, aquel sería el hecho que marcaría por siempre a lo que quedaba de la Legión de reconocimiento.
Cuando apagaron la fogata y todos decidieron ir a dormir a sus respectivas tiendas, Mikasa notó que Eren seguía alejado de todos. Lo buscó por todos los lugares hasta que lo encontró sentado en la orilla de la playa. Al principió dudó en ir a buscarlo, mas al estar a unos cuantos pasos de él, su presencia ante el titán ya no pudo ser ignorada.
-Acércate, Mikasa. No muerdo—dijo el castaño en una actitud más serena.
Al sentirse aceptada, decidió acercarse y sentarse junto al castaño.
-¿Disfrutaste el día?—preguntó el ojiverde intentando romper el silencio un tanto incómodo en el que se habían sumergido.
-Mucho, no quería creer las historias que nos contaba Armin. Es hermoso—dijo la ojigris con la vista al frente. La noche y las estrellas se alzaban ante ellos, ofreciéndoles un paisaje digno de una pintura.
Al no recibir respuesta por parte de su contrario, la de rasgos asiáticos finalmente volteó a verlo. Si bien su mirada, hasta su actitud, habían cambiado un poco en el último año, en ese momento se veía más desesperado e inquieto. Por más que se esforzaba en ocultarlo, era un libro abierto para ella.
-Eren, ¿qué es lo que te preocupa? ¿No te alegra que finalmente llegamos al mar?—intentó animar a su amigo
-No es eso, Mikasa. Hay gente más allá para la que no somos más que demonios. Gente que quiere exterminarnos. Creí que llegar hasta aquí sería un alivio, que por fin la amenaza de los titanes habría acabado. Pero no es más que el inicio de otra guerra.—susurró un castaño desesperado a su amiga, omitiendo los detalles de su visión del futuro.
-Aún no somos libres, Mikasa—las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.
A la joven se le encogió el corazón con las palabras del joven de mirada esmeralda. Él tenía razón, aún les faltaba un largo camino para alcanzar su libertad, pero sabía que se las arreglarían para poder vivir en paz con el mundo exterior.
-No tienes que lidiar con esa carga tú solo, Eren. Todos estamos aquí para intentar encontrar un modo de continuar con vida, confía en nosotros.—le dijo con una pequeña sonrisa.
Eren sabía que ellos no estarían a su lado cuando la destrucción comenzara, pero decidió que aprovecharía lo más que pudiera los momentos que le quedaban con sus amigos.
Sin más, Eren le dedicó una sonrisa triste a la chica que tenía a su lado y pasó su brazo alrededor de los hombros de Mikasa. La chica se tensó de la impresión, era raro que el joven le diera un poco de su cariño, pero sería una tonta si lo rechazara.
-Gracias por estar a mi lado, Mikasa.—dijo con una voz suave mientras depositaba un beso en la frente de la asiática.
Sin saber de dónde había sacado el valor para hacerlo, Mikasa depositó un beso en la mejilla del joven de mirada esmeralda para acto seguido, acomodarse en el hueco entre su pecho y su cuello.
Eren se había quedado inmóvil de la impresión que el acto de la joven le había causado. A pesar de eso, el castaño apoyo su mejilla sobre la cabeza de la asiática y se quedaron apreciando el paisaje que tenían frente a ellos.
Ya pensaría en lo que tenía que hacer cuando regresaran a Shiganshina.
Bonus:
Hanji se encontraba en la tienda de Levi parloteando sobre los futuros experimentos que quería realizar. Quería conocer a detalle todo lo que se encontraba ahí; quería comprobar si todo lo que decían los libros era verdad.
-Levi es increíble, ¿te imaginabas todo esto? Tenemos que saber todo lo que podamos del mar—decía emocionada la castaña a su simpático acompañante.
-Tsk, una cosa a la vez cuatro ojos. Y siéntate de una maldita vez, ya me cansé de verte de aquí para allá.—dijo el de baja estatura al ver que su compañera no se detenía de la emoción.
De cierta forma, Levi se sentía contento, pues desde que perdieron a Erwin y Moblit y Hanji tomó a su cargo a la Legión, parecía que ella ya no era la misma. Se alegraba de que ese día, por un breve momento, la castaña volviera a ser la mujer obsesiva por conocer todo. Siempre le había gustado esa parte de ella.
Sin notarlo, se había quedando mirando a Hanji más de lo normal con cara de idiota.
-¿A qué viene esa cara de tener diarrea Levi?—dijo la castaña con curiosidad.
La voz de Hanji lo sacó de su trance. Se sentía realmente estúpido por haberla mirado embobado durante tanto tiempo.
-A que te ves ridícula con tu parloteo—respondió a la defensiva.
-No parece molestarte, enano—dijo con picardía la castaña.
-Tu emoción es molesta, pero es bueno ver que eres la misma—cuando dijo lo último, desvió su mirada como si hubiera algo muy interesante en la pared de la tienda.
Hanji sonrió y aprovechó que el de menor estatura estaba distraído para acercarse y plantar un beso en la mejilla del Ackerman.
-Para ser un enano gruñón la mayoría de las veces, eres muy tierno cuando te lo propones—Levi se tensó cuando sintió sus labios sobre su mejilla, a pesar de que encontraba ese contacto asqueroso, no admitiría lo mucho que le había gustado ese gesto por parte de la castaña.
-Tsk, vete a la mierda, cuatro ojos—dijo regalándole una sonrisa y devolviendo el beso que le había dado segundos antes.
ººº
Hola :3 espero que este capítulo sea de su agrado.
Al final decidí incluir un poco de LeviHan por si a alguno de ustedes les gusta. Realmente a mí se me hace una pareja muy tierna.
Sin más, nos leemos en la próxima :3
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En cualquier universo [One-Shots Eremika]
FanfictionY sin importar cuánto tiempo pasara, cuántas veces tuviera que buscarla, Eren siempre volvería a ella. Porque amaría a Mikasa incluso en cualquier universo. Serie de one shots sobre Eren y Mikasa (y uno que otro personaje del manga). Los personajes...
![En cualquier universo [One-Shots Eremika]](https://img.wattpad.com/cover/232402812-64-k387350.jpg)