Capitulo 6:Confesión

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CAPITULO 6 Confesión

Era la décimo segunda vez que Hinata se asomaba hacia la entrada principal de la mansión Hyuuga para ver si su hermano o su padre habían llegado, se desilusiono al ver que no era así. Un suspiro de angustia se escapo de sus labios, ya era bastante tarde y ni su padre ni su hermano aparecían; al menos Hanabi se había cansado de esperar y se había retirado a dormir, pero ella no tenia ni la más mínima intención de imitarla, no hasta asegurarse que su hermano regresara sano y salvo a casa

–Deberías retirarte a descansar– Se escucho una voz a sus espaldas, sacándola de sus pensamientos, Hinata volvió el rostro en dirección de la voz y se encontró a Sasuke mirándola

–No pienso moverme hasta que mi hermano regrese– Fue todo lo que respondió para después tomar asiento en el corredor de madera y nuevamente fijar su vista en la entrada

–Me imaginaba que responderías algo así– Le dijo el moreno mientras tomaba asiento a su lado. Ambos guardaron silencio por un rato, discretamente, el Uchiha volvió los ojos hacia la chica y la estudio con cuidado, era evidente que estaba preocupada pero aun así mantenía un aire de serenidad que resultaba relajante, una vez más sintió envidia de Naruto por tener una hermana como ella, quien obviamente confiaba ciegamente en su hermano, alguna vez él se sintió así respecto a Itachi, pero fue traicionado cruelmente, por un momento se imagino en como se sentiría Hinata si Naruto resultara ser realmente un traidor, sin lugar a dudas el corazón de esa dulce chica se destrozaría, la sola idea de esa posibilidad le provoco un escalofrío a Sasuke

–Mi hermano regresara, puedes estar seguro– Dijo ella con la voz llena de seguridad sorprendiendo al joven que se sintió terriblemente expuesto pues parecía que ella había adivinado sus pensamientos –Naru-chan no traicionaría jamás a Konoha

–Realmente confías en él ¿Cierto?– Le dijo con una mueca parecida a una sonrisa en sus labios

–¿Tu no?– Le pregunto ella mirándolo con el seño fruncido, el Uchiha solo la miro un momento y después dirigió su vista al cielo nocturno

–Ya te lo dije hace rato, ese dobe podrá ser cualquier cosa menos un traidor

–Si– Ahora ella le sonreía, paso un momento en el que ambos guardaron silencio

–Él es muy afortunado por tenerte...– Lo dijo de repente casi de manera inconsciente sin dejar de mirar el cielo, esa era la pura verdad, si bien Sasuke había encontrado en el clan Hyuuga una nueva familia sabia que jamás podría igualar a la que le fue arrebatada y en ocasiones ese pensamiento le hacia sentir un profundo dolor en el pecho el cual se agudizaba al ver la convivencia de los gemelos, no podía evitar preguntarse porque él no podía tener alguien que lo apoyara al grado de convertirse en la mitad misma de su ser como a Naruto le sucedía con Hinata. Era cierto que en su infancia su relación con su hermano mayor fue muy especial, pero no se comparaba a los mellizos Hyuuga, y eso le causaba que en ocasiones intentara disminuir el tiempo que Naruto tenia para estar con su hermana, y para preocupación del moreno, últimamente se había sorprendido tratando de acaparar a Hinata; no podía evitar anhelar al menos una pequeña parte de ese maravilloso tesoro del que su amigo era dueño, sin lugar a dudas, tener un hermano gemelo era un extraordinario privilegio, y lo era aun más si eras el hermano de Hinata Hyuuga.

Al escuchar el comentario de Sasuke Hinata se sorprendió mucho, su rostro se ruborizo casi al instante, justo en ese momento Sasuke aparto la vista del cielo y la miro a los ojos, algo extraño paso, al ver a Hinata así de ruborizada él experimento una curiosa sensación de calidez en su interior, era algo que no podía explicar pues nunca antes lo había experimentado; se fijo los perlados ojos de la chica que lo miraban sorprendidos, no supo explicar porque pero eso lo hacia sentir bien, de forma inconsciente sus ojos bajaron hasta posarse en los rozados labios de Hinata y fue en ese momento que de nuevo experimento una sueva sensación, esta vez era algo así como una necesidad, era como si sintiera sed, pero esa sed no parecía poder saciarse con agua, no, más bien parecía que lo que necesitaba para controlar esa sensación era probar los labios de la chica que estaba a su lado, sabia que era una tontería, llevaban viviendo en la misma casa por seis años ¿Por qué justo en ese momento era cuando se percataba de la delicadeza de los rasgos de la chica?

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