Te puedes caer con toda libertad, pero con esa misma libertad toma tus cosas, levanta la cabeza y sigue, porque estás hecha de viento, ensamblada con fuego y diseñada con las manos del gran creador. Eres suficiente, por eso jamás te conformes con migajas, porque del pan entero eres dueña.
No tienes permitido quedarte en el suelo, ni mucho menos andar tropezando con piedras y atarlas a tus pies, ¡Por favor! debes estar liviana, porque mereces volar y elevarte a las alturas, a donde perteneces, a la cúspide del mundo, allá donde los límites se vuelven nada, mientras los logros se convierten en todo. Echa fuera de ti todo el peso que no te deja avanzar y exteriorizar el potencial que tienen tus sueños, esos que te mantienen despierta y viven rondando tus pensamientos como centinelas listos para atacar y derribar cualquier obstáculo, cualquier enemigo. Mereces saborear la miel que albergan esos sueños, y sabes que para eso debes vivir la morfología del sacrificio y el desgarre de tus fuerzas, la lucha en el camino siempre con ganas inmensas de vencer, dejando tierra entre tus uñas, peleando fervientemente para alzar la bandera de los sueños cumplidos.
Eres más que un estándar social, eres mejor que eso y si alguien opina lo contrario que lance la primera piedra y corra muy, pero muy lejos, porque no le quedarán ganas de volver a lanzar otra, después de presenciar toda la fogosidad impoluta de tus éxitos, fruto del sudor de tu frente y de tu cerebro infinito.
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El cielo tiene tu nombre
PoetryMe gusta admirar el cielo, también me gusta creer que es algo que todos tenemos en común, entonces este poemario es una colección de nubes que guardan experiencias sentidas y vividas. Cada nube es única, adquiere su propia identidad que nace de la p...