Capítulo 14

3.7K 361 158
                                        

Había llegado la hora, lo que tanto había esperado su hermana estaba a punto de cumplirse. Harry se veía preciosa, al igual que Clara, quien ya había caminado por el pasillo acompañada por su padre y la esperaba al final de este.

-¿Lista?- Preguntó John.

-Dios! No puedo creerlo...- Harry tomaba aire.- En unos años más yo te entregaré en el altar ¿Verdad?

-No lo sé.

-Vamos, tú novio se derrite por ti, estoy segura que te lo pedirá a penas terminen la universidad.- Ambos sonrieron, las mejillas de John estaban levemente coloreadas.

-Ya es hora, Harry. Deja de hablar tonterías.- Dijo tomando del brazo a la chica para comenzar a caminar. Mientras avanzaban al altar pudo ver a Sherlock mirándolo desde la primera fila de asientos, con orgullo y emoción retratada en su rostro. Todos los veían avanzar por el pasillo, pero John solo lo veía a el, ambos se sonreían como si no hubiera nadie más en el lugar, como lo hacían siempre que sus miradas se encontraban.

Al llegar al altar John abrazó a su hermana, la cual había soltado un par de lágrimas de emoción.

-Estoy orgulloso de ti, Harry.- Susurró antes de dejarla junto a su novia.

Ya en su lugar junto a Sherlock entrelazaron sus manos, todo era tan cursi, pero no le desagradaba, sentía ese agradable calor recorrerle el pecho ¿Algún día se casaría? Miró a su novio, el cual lo miró de vuelta y se acercó a darle un pequeño beso en la mejilla.

-John...- Susurró.

-¿Qué pasa?- Preguntó igualmente en un susurro.

-Te ves sexy con ese traje...

-Lo sé.- Sonrió, pensó que se trataba de algo más importante. Pero así era él.- Ahora silencio...

Se quedaron juntos, tomados de las manos toda la ceremonia. Sherlock no podía dejar de pensar en cómo ambas novias se miraban, la forma en la que sonreían y como brillaban sus ojos ¿John lo miraba así? ¿Él miraba así a John? Cuando todo terminó fue la hora de las fotos en el jardín.

-Si me lo preguntas lo pensaron muy bien...

-¿Qué cosa?- Preguntó John. Ambos estaban un poco alejados del alboroto, caminaron hacia un árbol, donde Sherlock encendió un cigarrillo.

-La hora, el día... con esta luz las fotos saldrán muy bien.

-Siempre te fijas en cosas tan extrañas.- Sonrió.- Pero así me gustas y no hay vuelta atrás.- John se estaba debatiendo entre hablar con Sherlock o dejarlo para después, ese momento era ideal ¿O no? Quizá reaccionaría mal, quizá no... nunca se sabía con él.

-Tu hermana quiere sacarse fotos contigo, viene hacia acá.

-Mierda! Iré con ella un momento, busca a Molly, las vi por aquí hace poco.- No quería dejarlo solo, había tanta gente que sabía lo abrumado que podía sentirse.

-Descuida.- Comentó apagando el cigarrillo.

Sherlock se quedó un rato mirando a la multitud, habían personas muy variadas, nadie seguía una sola línea y eso le gustaba, era una boda fuera de lo común, nadie se avergonzaba de cómo era o cómo vestía, y tampoco se fijaba en cómo eran los demás, una boda sin prejuicios.

Unos metros más lejos divisó a Irene y Molly caminando con dificultad por el césped... tacones y césped no eran una buena combinación. Ambas se veían muy bien, era increíble como la ropa saca a flote tu personalidad. Molly llevaba un vestido primaveral, amarillo con encajes, largo hasta las rodillas, se veía como una niña pequeña. En cambio Irene llevaba un vestido negro ceñido al cuerpo con mangas que dejaban al descubierto sus hombros, además de un escote muy pronunciado.

Roommates (Johnlock AU)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora