Capítulo 13

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Mycroft no podía estar más incómodo, había decidido llevar los trajes en persona, después de todo le preocupaba su hermano y como se dejaba llevar por sus impulsos últimamente, tenerlo vigilado por sus propios ojos de vez en cuando no estaba mal. Pero jamás imaginó terminar en esa situación.

-Entonces... tú eres el hermano de Sherlock.- Intentaba entablar una conversación el extraño chico que le había abierto la puerta. Ambos estaban sentados uno frente al otro en las camas.

-Así es... ¿Y usted es?

-Greg... John me dejó entrar, dijo que Sherlock llegaría un poco tarde hoy y que lo podía esperar aquí mientras el iba a la biblioteca...

-Ya veo...- El chico sentado frente a el se veía bastante ansioso.- ¿Se puede saber por qué buscas a mi hermano?

-Ohhh eres de esos.- Mycroft alzó una ceja con desagrado ¿De esos?- Ya sabes, hermano mayor sobreprotector.

-No lo creo.

-Si no lo fueras no hubieses preguntado.- Greg sonrió con astucia.- Sherlock me ayuda... más bien me orienta a veces. La cosa es que me asignaron una tarea, nos entregaron un objeto personal de un compañero y debemos averiguar de quién es y entregarlo mañana con nuestra respuesta.

-Y no tienes idea de quién es...- Mycroft reía, estaba seguro de que el chico estaba totalmente perdido en su tarea.

-No lo sé.

-Bien, Gregory. Es tu día de suerte, dame el objeto, lo analizaré para ti y podrás irte.- Prefería hacer eso y esperar solo, a pasar más de 10 minutos con él en ese lugar tan pequeño y horroroso. Greg lo miraba con desconfianza.- Oh vamos! Sherlock es mi hermano, no creerás que es el único de la familia que sabe hacer lo de la deducción ¿Verdad? Además, yo soy mucho mejor qué ese presumido.

-Bien... es un reloj de bolsillo.- Lo sacó de la bolsa en la que lo había guardado y se lo entregó.

-Es muy viejo, no funciona y nadie se ha molestado en darle cuerda por mucho tiempo. Si te fijas en los rayones te das cuenta de que su antiguo dueño no lo apreciaba mucho, lo guardaba en su bolsillo con llaves y monedas, al menos los primeros años que lo tuvo, sospecho que luego de eso lo empeñó, una, dos, tres veces, a juzgar por eso era una persona que ganaba y perdía dinero, quizá algún apostador. Aunque era descuidado tenía alguna especie de cariño por el reloj, debe ser una reliquia familiar. Si es de uno de tus compañeros dudo que lo tenga hace mucho, debe ser alguien que haya sufrido la muerte de un familiar cercano recientemente.

-Dios! Se exactamente de quién es! Eres maravilloso! Realmente necesitaba ayuda, gracias.- Dijo el menor con los ojos llenos de felicidad, Mycroft se sonrojó un poco, pero intentó disimular.

-Bien, ahora puedes irte.

-Oh, no me iré. Eres hermano de Sherlock y todo, pero al ser yo quien llegó aquí primero estoy a cargo hasta que llegue John o tú hermano, mi querido chico de clase alta.- Mycroft bufó, ya había pasado bastante rato hablando con el chico desaliñado, no quería ni mirarlo ¿Lo que tenía en su barbilla era glaseado rosa?

Pasó un buen rato hasta la llegada de Sherlock, el cual se sorprendió un poco de ver a su hermano bastante relajado, hablando con soltura al igual que Lestrade, una combinación bastante extraña de ver. Habló rápido con Mycroft y recibió ambos trajes antes de sacarlos de la habitación, había sido un día largo y debía recuperarse de ver a su hermano sonriéndole a otro ser humano.

Sherlock decidió poner algo de música, hace ya varios meses lo hacía estando solo, muchas veces en clases o en el laboratorio se sorprendía a sí mismo tarareando las estupidas canciones de John, un placer culposo con el que debía cargar. Eran cerca de las 7 p.m. y se había dejado llevar por la música, cedió ante su otro placer culposo... el baile. Supuso que si iba a una boda debía practicar, aunque sea un poco.

Roommates (Johnlock AU)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora