"No le conviene al Avatar Aang que siga con la campesina del Sur".
Una Morena de ojos azules, y con un vestido del mismo color al escuchar eso, frunció el ceño. Vio que era unos hombres con vestimenta de la nación tierra, y que más o menos tenían entre 40-50 años. Se apoyó en la columna, mirando con atención su copa de agua que tenía entre su manos para no levantar sospechas.
"En eso estamos todos de acuerdo. A ningún gobernante le gusta esto. Bueno, excepto la tribu de agua del Norte, Sur, y por supuesto, al Rey Zuko".
"No te olvides del loco Rey de Omashu".
"¿Y eso que?" Uno se cruzó de brazos y fruncio el ceño. "Esa chica es solo una campesina de una tribu de salvajes".
"¡¿Tribu de salvajes?!" Penso con enojo la nombrada apretando su copa. No podía creer que así era como la veían.
Separo sus piernas, mientras movía con sumo cuidado y tranquilidad sus brazos, haciendo que una bola de agua se levante y se estire, tomando una forma de espiral.
"Con ella al lado no podrá producir ningún nómada aire, así nunca podrá lograr el equilibrio que tanto busca y dice". Los demás asintieron de acuerdo. "Hay que intentar convencerlo que embarace a sus acólitas, o que acepte algunas mujeres de nuestro reino, a este paso nunca empezara nada".
La Morena contuvo el aliento al escuchar esto. Sintio una opresión en el pecho, al escuchar tales palabras. Sintio su cuerpo temblar un poco y un escalofrío recorrer. Levanto su mirada, observando a su novio a la distancia hablando con varios políticos.
"Además todo puede pasar. ¿Y si esa maestra agua es infértil?".
Fruncio el ceño y sus movimientos se volvieron más violentos mientras un joven se acercaba a ella con emoción.
Al escuchar esas palabras, su estómago dio un vuelco rápido y sintió que el aire le faltaba. Con rapidez y camino entre la multitud, buscando el balcón, necesitaba desesperadamente iré fresco y algo para romper, porque en cualquier momento congelaría a esos estupidos.
Cuando finalmente lo visualizo, se acercó con una velocidad que nunca pensó que tendría. Sintio el aire pegándole en el rostro, observando la luna media llena que hacia presencia. Sus manos agarran fuertemente el barandal y dio varias bocanadas de aire.
"Yue... Por favor hazme olvidar lo que escuche". Le rogó a la luna.
"Escuchaste todo".
Katara se dio la vuelta, observando la figura del Rey de la nación del Fuego Zuko. Llevaba su típica ropa de gobernador de siempre, pero esta vez con una mirada más seria. Dio varios pasos hasta estar al lado de ella, mirando al frente. "Aang no va a estar de acuerdo y cuando se lo propongan va a quemar medio continente". Movio su cabeza para poder mirarla. "Dije que era la estupidez más grande que escuché en toda mi vida, y eso que trabajo con Sokka".
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Avatar: "El Regreso"
PetualanganAzula no se va a quedar de brazos cruzados mientras su hermano es el señor del fuego. Ella va a tirar sus cartas que estuvo guardando los últimos años bajo la manga. Y el mundo de Katata se pone al revés. (...) Luego del comic "La busqueda" y "La br...
