Capítulo 6: "No llores"

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Abrí los ojos, estaba recostada en el lomo de mi caballo y lo primero que vi fue a Raybund sumido en sus pensamientos -como siempre-. Los tres íbamos cabalgando camino a Amestria, esta vez cada uno con su respectivo caballo -Killian había rescatado el corcel blanco de Raybund-, Killian estaba en la cabeza guiando en el camino ya que Raybund y yo estábamos muy cansados, no me dí cuenta de cuando me dormí pero amarraron mi caballo al de Killian para que no se desviase mientras yo dormía.

- ¿Ya despertaste? -Dijo Killian volteándose hacia atrás-

Al escuchar a Killian Raybund me volteó a mirar y se rió, no me paraba de ver la cara divertido, también Killian estaba mordiéndose el labio tratando de aguantar la risa.

- ¿Qué? -Dije fastidiada-

Raybund solo hizo una seña con las manos diciendo "En tu cara", me la toqué y tenía toda mi larga cabellera pegada a mi cara, mis mejillas se encendieron al instante, no, no solo mis mejillas, mi nariz y cara entera parecía un tomate, estampé mis manos en la cara cubriendo mi rostro entero, Raybund y yo estábamos más cerca, lo suficiente como para que él me pudiera tocar, por lo estiró un brazo y me retiró todo el cabello de mi cara arreglándome ligeramente.

- ¿Mejor? -Dije sonrojada-

- Mejor -Dijo con una pequeña risita-

Oí a Killian renegar al frente, y como esto le molestó a Raybund -como todo lo que hace Killian- se acercó al caballo de él y le desabrochó el cinturón que sostenía la montura del caballo, seguido de una caída por parte de Killian quedando colgado de cabeza, no pude ser capaz de contener la risa y la dejé escapar una risita que a medida que el tiempo pasaba se intensificaban. Al ver a Killian tratar de subirse y pedirnos ayuda hacía que me doliera más el estómago de tanto reírme, tanto así que hasta lloré de lo graciosa que era la situación.

Después de un rato de bromear, Raybund lo ayudó a subir otra vez al lomo de su corcel y este le pegó a Raybund en el brazo.

- Perdón -Dijo Killian asustado-

Raybund hizo una señal de silencio a Killian, al parecer él sabía algo de Raybund que yo no, me picaba mucho la curiosidad pero me abstuve de preguntar ya que si Raybund no le había permitido hablar a Killian significaba que no quería que me enterara.

- ¿Tienes hambre Maya? -Dijo Killian-

Mi estómago sonó respondiendo su pregunta, él soltó una risita y me lanzó una fruta junto con un panecillo para que comiera.

- Paramos en un pueblo pequeño mientras dormías -Dijo Raybund-

- ¿Cuánto dormí?

- ¿5 horas? -Dijeron al unísono-

- ¿Qué? 5 horas, vaya que no había dormido bien los últimos meses, tiene sentido pues me la pasé llorando 24/7, y rara vez comía porque Erza me obligaba. Torcí la boca al pensar en Erza.

- Se nota que no has dormido bien -Dijo Killian-

Respondí con silencio, de verdad no quería hablar del tema y tenía los ojos aguados, se suponía que no iba a mostrar debilidad ante nadie, me propuse no separarme de mi familia nunca más ¿Qué hice? abandonarlos y dejarlos morir, procuré ayudar a Erza en todo lo que pudiera ¿Y qué fue lo que conseguí? Su muerte y posiblemente la mía. Tengo miedo que algo les pase a estos dos chicos, enserio no quería que me acompañaran, pero no cedieron ¡Ahhh! ¡Compórtate Maya, ellos te están mirando, no te rindas, tú puedes!

- <Odio cuando ella llora, ya lo había hecho cuando se durmió accidentalmente en mis brazos y enserio lo deteste> -Pensó Raybund-

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