Isabella está rota, sin rumbo en un duro proceso sin Dylan, su gran amor, pero su historia se llenó de nubes grises. Sus destinos iban en caminos separados.
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Isabella Gotti llevaba la vida modelo de una joven estudiante de diseño en indumentaria e...
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James me puso una gorra del equipo de los Yankees y a pesar de que no sean mi equipo favorito me deje puesta la gorra. El estadio estaba rebosando de fanáticos que venían a ver el partido con sus familias, parejas y amigos. Siendo una mexicana mitad italiana es más que lógico que los partidos de béisbol no son algo que vemos todos los domingos con mi padre. Mi progenitor tampoco es aficionado a los deportes y las pocas veces que lo vi ver un partido por la televisión fue del Inter de Milán. Por lo que estaba algo perdida con respecto a lo que pasa durante estos partidos.
Decidí seguirle la corriente a James y me volví una actriz, siendo una fanática de los Yankees por un día. Festeje cuando el mayor de los Sullivan lo hacía y me ofendía cuando todos gritaban que un jugador había cometido una falta. Era bastante divertido ver el partido de aquella manera y admito que me sentí bien durante el primer tiempo. Lo incómodo llegó cuando en el entretiempo apareció la kiss cam y comenzaron a enfocar a distintas personas que se besaron.
Internamente estaba rogando porque esa cosa del diablo no me enfocara en mí con James. Veía como distintas personas desconocidas o no se besaban cuando aquella cámara se enfoca. La gente del público aplaudía y vitoreaba los besos mientras que yo moría en mi asiento porque esto acabara. La cámara volvió a moverse y ahora como si la mala suerte esté dirigiendo mi destino hoy me veo en la pantalla. Rodeada de un corazón junto a James y encima de nuestras cabezas pone "Kiss Cam"
El castaño sacó un papel del bolsillo de su campera y mostró una hoja a la cámara. Escrito con letra imprenta y una flecha señalándome en la hoja ponía "es mi prima" y acto seguido él besa mi mejilla dejándome completamente petrificada en mi asiento. El público se rio y la cámara siguió enfocando a fanáticos desprevenidos.
-¿Cómo sabías que nos enfocarian? -pregunto señalando el papel que James estaba guardando nuevamente en su campera.
-No lo sabía, pero es una costumbre siempre traer este cartel a los partidos. Porque muchas veces vengo con mi prima Harmony, ella no es muy fan del béisbol, pero me acompaña porque siempre la voy a ver cuando juega fútbol americano. Y es incómodo que te enfoquen con la kiss cam para que beses a tu prima -responde este dedicándome una sonrisa, un pequeño hoyuelo se le marca y sus ojos brillan.
El resto del partido fue entretenido y en un golpe de suerte atrapamos con James una bola que salió del campo. La atrapamos juntos y con nuestras manos unidas compartimos una mirada que transmitía confianza. Termine por darle la bola a James porque yo no soy fanática de los Yankees, de ningún deporte en general. Pero en un acto de querer pagarle de alguna forma el haberme invitado a ver el partido hice un llamado a mi madre. Ella es una estilista de estrellas y recuerdo que una de sus clientas es la novia de uno de los jugadores de los Yankees. Por lo que de favor le pedí si podía hacerme entrar con un acompañante a los vestidores del equipo. No tardó mucho en llegarme una respuesta afirmativa y cuando el partido acabara debía buscar ir directo al área de seguridad. Con decir mi nombre me darán unos pases y me dejarán entrar al camerino del equipo junto a James.