Capítulo 19| Despedida

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Cuando planteé la idea de hacer una especie de ceremonia para despedirme de Dylan todos mis amigos se mostraron amables con ayudar y querer formar parte del momento

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Cuando planteé la idea de hacer una especie de ceremonia para despedirme de Dylan todos mis amigos se mostraron amables con ayudar y querer formar parte del momento. Todos quienes lo conocían y eran lo suficientemente cercanos me ayudaron a armar una ceremonia, fue en un parque algo apartado de las personas. Sobre el tronco de un árbol talado pusimos una foto de Dylan, algunos de los trofeos que ganó con el equipo, su comida favorita, velas y flores de cempasúchil. Intente que fuera un altar, como hacen en México mi familia, para el día de muertos, no es la fecha, pero necesitaba honrar a Dylan para poder despedirme. Mis amigos me acompañaron colocando cosas que representaban momentos con Dylan, desde fotografías hasta notas donde describen momentos felices con él.

Encendimos velas para dedicarles algunas palabras de despedida para Dylan, contamos anécdotas y en algunas situaciones fuimos libres de derramar algunas lágrimas. La tristeza no fue lo que dominó aquella ceremonia, sino que las risas, los recuerdos con Dylan nos permitió mantener las sonrisas mientras lo recordábamos. Cuando las palabras sobraron, los recuerdos terminaron, llegó el momento donde escribiríamos algo en hojas de papel.

Dylan, il mio angelo.¹ Escribir estas palabras duelen, duele tanto como saber que no nos volveremos a ver hasta quien sabe cuando y me siento tan vacía sin tu compañía. Te extraño, cada fibra de mi ser anhela verte y te desea de nuevo a mi lado, pero la realidad me despierta recomendándome que te fuiste. No sé cuando fue el momento en que te clavaste tan a fondo en mi corazón, no es una recriminación sino que un gracias. Si gracias por enseñarme que una mala experiencia no puede marcar mi vida y que todos podemos cambiar. Te amo como nunca amaré a nadie, pero sé que debo avanzar y por esa misma razón hice esto para ti. Quiero pedirte seguir adelante, sé que estarás orgulloso de mí donde sea que te encuentres ahora y que sea lo que sea que pase nunca dejarás de tener un lugar importante en mí. Has dejado huellas Dylan, sin quererlo dejaste tu marca en mi alma y nadie la borrará.

Ti amo angelo.²

Doblando el papel a la mitad esperé a que los demás terminarán de escribir y cuando todos estuvimos listos encendimos una pequeña fogata dentro de un tacho de basura de metal que llevamos. Tiramos las cartas dentro de ese tacho viendo como el fuego las consumía, a palabras de mi terapeuta este es un paso muy importante en mi duelo. Es como una especie de despedida, que me ayudaría a encaminarme a la aceptación de que Dylan nos dejó y que en el futuro no me dolería tanto.

Luego de esa especie de ceremonia mis pesadillas comenzaron a ser menos frecuentes, tener esa especie de despedida me ayudó y también terminó por darme el valor para hablar con James. Al pobre lo había estado evitando desde hacía semanas, durante la ceremonia no lo mire nunca, pero sentí su mirada sobre mí y eso me hizo repensar el que nos debíamos una charla.

Por lo que un día desperté con un valor que hacía mucho tiempo no veía en mí, le envié un mensaje a James de que lo vería al medio día en una cafetería que queda a una cuadra de mi departamento. Él me respondió que allí estaría, lo que me generó cierto pánico, pero pude controlarme al verme al espejo y respirar. Joder soy Isabella Gotti el mundo debe tenerme miedo no yo tenerle miedo al mundo. Con la cabeza bien alta me vestí como hacía mucho no lo hacía, preocupándome por esos detalles que tanto me distinguen como diseñadora y me arregle como antes solía hacerlo. Esto no era solo porque veía a James, sino que era un gran paso para mí y verme como la chica que era antes del accidente me dio nuevos ánimos. Ya basta de llorar, se lo prometí a Dyl, voy a avanzar y aunque sea de pasos pequeños estaba dispuesta a hacerlo.

Hey, Morena (#2 HS)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora