Isabella está rota, sin rumbo en un duro proceso sin Dylan, su gran amor, pero su historia se llenó de nubes grises. Sus destinos iban en caminos separados.
☁️
Isabella Gotti llevaba la vida modelo de una joven estudiante de diseño en indumentaria e...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Desde que tuve mi charla con James estuve pensando mucho con respecto a lo que pasó con Dylan y como estaba dejando que me afectara. Si el duelo es pasar por ese inmenso dolor, pero también se trata de aprender a vivir sin esa persona y recordarla con amor sé que Dylan este donde este se pondría feliz por la decisión que estoy a punto de tomar. Miro a Agustina hablando con Alan listos para ir a la cafetería de enfrente para almorzar, pero yo los detengo tomando del brazo a mi amiga.
—Hoy tengo ganas de almorzar aquí en la cafetería —la rubia me sonríe y tomando la mano de su novio me acompaña a nuestra antigua mesa habitual. No tarda mucho en aparecer Cassandra junto al gato callejero, intento no reírme, pero se me hace difícil cuando Agus habla.
—¿No era que se llevaban mal? —me cuestionó la rubia en un tono bajo para que la teñida no nos escuche. Por mi parte me encojo de hombros y comienzo a comer mi almuerzo viendo de reojo a los dos individuos que son observados por Agus, Alan y por mí. Ellos notan nuestras miradas y nos ven a la par que nosotros hacemos que estamos viendo otra cosa.
—Hola —delante de nuestra mesa aparece James quien se sienta a mi lado de manera animada y comienza a almorzar sin cuestionar la presencia del lindo gato callejero.
—Agus... —preguntó con un tono de voz algo tembloroso, la rubia deja de comer su comida y me mira alzando su mentón señalando que continuara hablando —¿Me puedes dar el número de tu terapeuta? —al decir aquellas palabras fue como si la mesa entera, no mejor dicho la cafetería entera se sumergiera en un silencio profundo. Agustina parpadea un par de veces antes de sonreír y sacar su celular de manera rápida para enviarme por mensaje el número que le acababa de pedir.
—Me pone muy feliz que pienses en buscar ayuda Bella, sabes que me tienes aquí para cuando estés lista para pedir una cita e ir a ver a la doctora —casi tirándose encima de mi Agustina me abrazó con fuerza pasando por encima de su novio. Le correspondí su abrazo porque si bien no iba a pedir una cita ahora sí lo estaba considerando, esto es algo que iría haciendo poco a poco.
—Gracias rubia —le respondo cuando ella deja de abrazarme y vuelve a sentarse en su lugar pidiéndole disculpas a su novio por casi tirarlo de su silla. Una mano sobre mi hombro me hace mirar en dirección a James y lo veo sonriéndome de manera gentil su mirada casi podía decirse que era una de "cuenta conmigo para lo que necesites", ese gesto me hizo sonreír. Volviendo a ver mi comida intenté mantenerme en calma escuchando a Cassie hablar acerca de que sus trabajos en la universidad la están matando y Set la apoyaba en sus argumentos. Al parecer ambos comenzaron a llevarse bien y en mi mente se vino la escena de hace un par de días donde este chico Set estaba elogiando un tatuaje de la teñida.
☁️☁️☁️
Firmo la hoja del correo y se lo entregó a la chica que me da una boleta con la información del paquete que acabo de dejar. En una caja con muchas cosas que aún quedaban de Dylan envié en un estuche cerrado el collar de mi novio a sus padres. Ellos son los que deben tener eso no yo, salgo del lugar caminando con las manos en mi campera y mi mente se llena de buenos recuerdos de Dylan. Como poco a poco nos fuimos enamorando, de momentos felices, íntimos y otros tantos donde no todo fue color de rosa. También tuvimos nuestras peleas porque ambos somos... éramos competitivos. Los últimos son de la fiesta de Valentino que tuvo sus momentos buenos mientras duraron. Sonrió porque aprendí muchas cosas el tiempo que estuve con Dylan y todo eso que vivimos siempre estará presente en mi vida. No dejaré que su recuerdo muera, pero si quiero aprender a vivir sin él, sé que le hubiera gustado eso.