Isabella está rota, sin rumbo en un duro proceso sin Dylan, su gran amor, pero su historia se llenó de nubes grises. Sus destinos iban en caminos separados.
☁️
Isabella Gotti llevaba la vida modelo de una joven estudiante de diseño en indumentaria e...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El timbre del apartamento suena cuando terminó de aplicarme labial, justo a tiempo para irnos a la fiesta de Valentino. Cerrando el labial me levanto tomando mi bolso para salir de mi habitación encontrando a Agus con un lindo vestido rojo que la hacía verse como una princesa. Cassandra traía puesta una falda de cuero roja y un top rojo de encaje que en su escote traía tiras como si fuera un corsé mostrando un poco de sus senos.
Las tres caminamos hasta la entrada del apartamento, donde fuera estaban Dylan y Alan, traen camisas rojas y jeans oscuros. Se ven bien y los cinco bajamos para ir en el auto de Dylan, al fin de cuentas todos vamos a la misma fiesta. En el viaje hablamos de temas tribales como y de lo que le regalaremos a Valentino. Algo que me sorprendió y a la vez me dio gracia es que Alan le regalará una caja de condones en primera instancia como broma y luego si le entregará su regalo real que es un libro que es difícil de conseguir que habla sobre ingeniería robótica. Por difícil de creer que parezca Valentino es un chico muy inteligente y cuando no se comportaba como un joven estúpido podía llegar a sorprenderte con charlas interesantes.
—¿Sabes si irá mucha gente a la fiesta o será algo pequeña? —pregunta Agustina a Dylan que está en los asientos traseros conmigo y Cassie que está algo callada viendo por la ventana.
—Todos en la fraternidad estamos invitados y podemos llevar a una persona, estoy seguro de que esta fiesta comparada con otras que hemos tenido será algo pequeña —contesta mi novio pasando su brazo por mis hombros para apegarme más a su cuerpo. Por mi parte no me negué a estar cerca de él, al contrario me acerqué más y apoyé mi cabeza cerca de su cuello.
—No te dejaré hacer el ridículo estando ebria Agus, te cuidaré como siempre —Alan le da una mirada rápida a su novia que se le ilumina el rostro al mirar al castaño, son asquerosamente tiernos juntos y sin dudas son el uno para el otro.
—Mátenme por favor —escucho a Cassie susurrar mientras baja la ventanilla del auto dejando entrar un aire frío de la noche. Una risa se me escapó la teñida odiaba el romanticismo, pero sé que en el fondo está feliz por Agustina y Alan.
Llegamos a la fraternidad que estaba muy bien decorada y con suficiente comida y bebida para que la fiesta dure toda la noche. Valentino había ambientado la fiesta como si fuera la casa de un rey y su atuendo era digno de aparecer en Games of Thrones, se veía muy bien. Apenas ingresamos en la fraternidad cada uno se fue por su lado y con Dylan fuimos a abrir una ronda de juegos con alcohol. Obviamente fue una competencia entre ambos y yo terminé ganando porque mi novio vomitó todo lo que bebió en la pileta de la cocina.
—Te dije bombón que no me ganarías ahora pagas la próxima salida —me rio acercándome a mi pobre novio que continuaba arrojando todo por el lavado. Acaricio su cabeza con delicadeza hasta que él termina y se enjuaga la boca con el agua el alcohol todavía no nos está pegando, pero sé que pronto lo hará. Tomando la mano de mi novio me voy a la pista de baile para comenzar a moverme al compás de la música junto a Dylan. Me tiene aferrada de la cintura siguiendo mis movimientos mientras que me mira a los ojos y cielos en verdad amo a este chico. Desde que acepté la idea de tener una relación con Dylan cada que lo observo, siento que soy la única mujer en su vida y eso sin dudas me da mucha seguridad.